Xi Jinping advierte a Taiwán de que no renuncia a la fuerza para lograr la reunificación

CHINA

Xi Jinping advierte a Taiwán de que no renuncia a la fuerza para lograr la reunificación

La presidenta de la isla replica a su homólogo chino que los taiwaneses jamás aceptarán la fórmula 'un país, dos sistemas'

El presidente de China, Xi Jinping, ha vuelto a reclamar este miércoles la reunificación con Taiwán y ha advertido de que se reserva el derecho de hacer uso de la fuerza para lograr su control, aunque ha añadido que intentará conseguir una unión "pacífica" con la isla, que a su juicio tiene "un futuro muy brillante" bajo el mandato chino. "No prometemos renunciar al uso de la fuerza y preservamos nuestro derecho de tomar todas las medidas necesarias", ha dicho el líder chino en un discurso en el Palacio del Pueblo de Pekín con motivo del 40º aniversario de la emisión del llamado Mensaje a los Compatriotas de Taiwán, que supuso la puesta en marcha de políticas clave para la isla. "China tiene que reunificarse y se reunificará", ha manifestado Xi.

La presidenta de Taiwán, Tsai Ing Wen, del partido independentista, ya le ha contestado que los taiwaneses jamás aceptarán la fórmula un país, dos sistemas —doctrina definida por el régimen de Pekín en el proceso de recuperación de la colonia británica de Hong Kong, que pasó a soberanía china en 1997—, al tiempo que ha subrayado que todas las negociaciones deben ser de gobierno a gobierno. En su discurso de año nuevo, Tsai ya hizo hincapié en que China debe utilizar medios pacíficos para resolver sus diferencias con Taiwán y respetar sus valores democráticos.

Taiwán es una de las cuestiones territoriales más sensibles de la política nacional china. Pekín nunca ha renunciado a la isla, que está reconocida como un país independiente por muchas naciones desde 1949, cuando terminó la guerra civil china y los comunistas tomaron el poder en la parte continental. En los últimos meses Xi ha aumentado la presión territorial sobre la isla y se ha propuesto como meta personal resolver lo que dentro del Partido Comunista de China denominan la "cuestión de Taiwán".

Pekín se opone en particular a la actual presidenta de Taiwán, que desde su llegada al poder en 2016 se niega a reconocer el principio de unidad entre la isla y China. Algunos miembros del Partido Democrático Progresista (PDP), el partido de Tsai, piden la proclamación de independencia formal de la isla, cuyo nombre oficial sigue siendo República de China.

Según Xi, la reunificación debe producirse bajo el principio de "una sola China" y con la isla como una provincia más. "La inmensa mayoría de la población en Taiwán es consciente de que la independencia de la isla sería un grave desastre", ha afirmado Xi. "Alejarse del principio de una sola China llevaría a la tensión y al caos en las relaciones a ambos lados del estrecho y perjudicaría a los intereses vitales de los compatriotas de Taiwán", ha ahondado Xi Jinping. "Nunca dejaremos ningún lugar a las acciones separatistas a favor de la independencia de Taiwán", ha advertido.

Para llegar a un "consenso" sobre la reunificación, Xi Jinping ha pedido un diálogo entre todas las partes pero partiendo de un reconocimiento previo del principio de "una sola China". "China no atacará a los suyos. Estamos dispuestos a hacer uso de nuestra más honesta sinceridad y trabajar muy duro para poder llevar a cabo el prospecto de una reunificación pacífica", ha afirmado Xi, para añadir a renglón seguido la amenaza del uso "de todas las medidas posibles".

El presidente ha apuntado que el uso de la fuerza iría dirigida a aquellas potencias extranjeras —en velada referencia a Estados Unidos, el principal aliado militar de la isla— que buscasen interferir en el proceso y en las minorías independentistas de Taiwán y sus actividades. Xi ha reiterado que China está dispuesta a hablar con cualquier partido implicado en la vida política de Taiwán que pueda ayudar a potenciar el proceso político, estancado desde que Tsai llegó al poder.

"Después de que llevemos a cabo una reunificación pacífica, Taiwán tendrá una paz duradera y su pueblo disfrutará de una vida próspera. Con el apoyo de la madre patria, los compatriotas taiwaneses podrán contar con el Estado del bienestar chino", ha añadido Xi, que no ha puesto fecha para lograr la reunificación pero sí ha hecho un paralelo con el llamado "gran renacimiento nacional", cuyo objetivo es convertir a China en una gran potencia en los próximos años.

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