Uruguay y Argentina distienden relación bilateral aunque diferencias por el Mercosur se mantienen

Uruguay y Argentina distienden relación bilateral aunque diferencias por el Mercosur se mantienen

A la salida del encuentro con el presidente argentino, el presidente Luis Lacalle Pou dijo : "quedó claro cuáles son los intereses de cada uno"; Argentina mantiene su discrepancia con el planteo de Uruguay de flexibilización del Mercosur. Acordaron línea directa frente a cualquier problema que se presente.

El presidente Luis Lacalle Pou se reunió en la noche del viernes con el mandatario argentino Alberto Fernández, el canciller uruguayo Francisco Bustillo y el ministro de Relaciones Exteriores del país vecino, Felipe Solá. Con la presencia también de Fabiola Yañez –esposa de Alberto Fernández-, pasadas las 22 horas compartieron una cena en el chalet de la residencia presidencial.

Los presidentes llegaban a la reunión con la idea de tratar temas a agenda abierta de carácter bilateral y regional, pero con todo lo relacionado al Mercosur como asunto excluyente. Pero el tema de fondo era, sobre todo, «distender la relación bilateral», luego de los cruces que ambos protagonizaron en la Cumbre del Mercosur de marzo pasado, por el rol que cada uno considera que debe tener el bloque.

Los presidentes acordaron mantener diálogo directo frente a cualquier problema que se presente. En ese marco, Fernández, le expresó a Lacalle la comprensión de parte de Argentina de las necesidades de Uruguay y se comprometió a buscar una fórmula dentro de la institucionalidad del organismo regional que sea útil a esa demanda.

En el momento de retirarse de la Quinta de Olivos, ya pasada la medianoche, el mandatario uruguayo fue entrevistado brevemente por la Radio Red92 de Buenos Aires, y expresó que el encuentro con Alberto Fernández «estuvo bien». Agregó que «se hablaron temas de relacionamiento institucional, obviamente personal que es muy importante, la diplomacia presidencial, y después temas en común, como el Mercosur, Río Uruguay y conexión fluvial».

Lacalle Pou dijo además que se dialogó sobre la posibilidad de «algún proyecto de interconexión como puede ser algún puente en el norte de nuestro país y varios temas». En relación al Mercosur, fue claro al expresar que «quedó claro cuáles son los intereses de cada uno», y que «los intereses de los argentinos y los uruguayos no necesariamente tienen que ser contrapuestos».

Consultado sobre la apertura de fronteras a los extranjeros para setiembre próximo, y si el país espera inversiones argentinos, el presidente contestó que la apertura no tiene que ver directamente con las inversiones, y recordó que el próximo miércoles 1º podrán ingresar al país aquellos extranjeros de cualquier parte del mundo que tengan propiedades en territorio uruguayo, y que el día 1º de noviembre podrán entrar a Uruguay cualquier persona extranjera que tenga completo el proceso de inmunización contra el virus Covid-19.

En relación a la situación sanitaria actual del país, Lacalle Pou contestó que «hay que cuidarse igual», y agregó que «estamos bien con la vacunación, estamos bien con la inmunización, pero también hay que ver lo que pasa en el mundo, así que no hay que bajar la guardia». Una vez que finalizó la atención a la prensa, Lacalle Pou se dirigió hacia el aeropuerto y tomó el vuelo que lo trajo nuevamente hacia Montevideo.

Como parte de la conversación que mantuvieron los presidentes, se pusieron de acuerdo en trabajar juntos para intentar acceder a un financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina, con el fin de lograr la construcción de un puente entre Monte Caseros y Bella Unión. Por otra parte, Uruguay se comprometió a apoyar al país vecino en lo que es la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y el Caribe (CELAC),un organismo que Alberto Fernández busca encabezar desde hace tiempo.

La cena que mantuvieron en la ciudad de Buenos Aires fue también un gesto del presidente uruguayo, cuando en noviembre de 2020 recibió a Alberto Fernández en la estancia de Anchorena de Colonia, para compartir un asado a la hora del almuerzo. En esa instancia también hablaron de varios temas, entre ellos, el Mercosur y la marcha de la pandemia en los países de la región.

Según la agencia argentina Infobae, durante la velada, también se habló de la necesidad de evitar futuros roces que podrían perjudicar los intereses mutuos y sobre el apoyo del Uruguay al reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. Lacalle Pou había llegado el viernes a media mañana a Buenos Aires a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya.

Primero, se dirigió a la embajada uruguaya en el barrio de Recoleta donde tenía prevista una reunión con el representante diplomático en suelo argentino, Carlos Enciso Christiansen. Además, almorzó en el restaurant Fervor que está sobre la calle Posadas del mismo barrio porteño con Sebastián Velesquen, director de la Oficina de la Organización de Estados Iberoamericanos en Uruguay, con quien fueron compañeros en el colegio y que también es amigo de Fernando Pérez, de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo de Argentina.

Solá: «señal promisoria que haya querido venir»

Sobre el encuentro, el presidente argentino Alberto Fernández no había emitido, hasta este sábado, ningún comentario público. Quien sí lo hizo fue el canciller de ese país, Felipe Solá, aunque antes de la reunión en la residencia presidencial de Olivos. Solá manifestó que le pareció una «señal promisoria» que el presidente Luis Lacalle Pou «haya querido venir». Reconoció que ha habido «desencuentros» entre ambos países pero entendió que la reunión sería una oportunidad para que «aclaremos muchas cosas y sigamos adelante». «El Mercosur tiene que seguir adelante y si hay una apertura del Mercosur, tiene que ser los cuatro juntos», afirmó.

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