Uruguay vuelve a apostar todo a su relación con China

Uruguay vuelve a apostar todo a su relación con China

El gobierno salió conforme con la China-LAC que congregó a más de 1.000 empresarios de dos continentes

En días en los que el Frente Amplio se debate en su interna entre firmar o no acuerdos bilaterales, los empresarios de Uruguay y China se encargaron –con el apoyo del Poder Ejecutivo– de estrechar los vínculos comerciales entre ambos países con su sola presencia en el centro de convenciones de Punta del Este.

Allí se desarrolló este viernes una nueva edición del China-LAC, un evento que se realiza cada año desde 2007 –alternando la sede entre China y un país latino– con el objetivo de promocionar el intercambio comercial entre la potencia asiática y su destino más lejano: América Latina y el Caribe.

"No podemos dejar que la lejanía impida el intercambio", expresó en la inauguración el presidente del Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional (el equivalente a Uruguay XXI en el gigante asiático), Chen Zhou.

Para los intereses de Uruguay, la conferencia tuvo un doble propósito. Por un lado, dejó la mesa servida para que cientos de empresarios locales pudieran forjar alianzas comerciales con sus pares del lejano oriente. Pero además permitió que altos jerarcas del gobierno uruguayo se reunieran en privado con representantes del gobierno chino, y con los mandamases de importantes empresas asiáticas.

Antes de dar por iniciada la jornada, el presidente Vázquez se vio cara a cara con Ma Peihua, representante del gobierno chino, con quien se comprometió a "intensificar" el intercambio comercial entre ambos países. Posteriormente, el mandatario mantuvo una reunión con el número uno de Lifan, Mu Gang, quien expresó su intención de fabricar vehículos eléctricos en el país.

"Todo esto es muy importante", se limitó a comentar Vázquez mientras recorría el espacio ferial anexo al centro de convenciones. Junto al presidente también concurrieron cinco ministros de Estado: de Economía, Danilo Astori; de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa; de Industria, Carolina Cosse; de Ganadería, Tabaré Aguerre; y de Turismo, Liliam Kechichian. También estuvo presente el director de Uruguay XXI, Antonio Carámbula, quien había dedicado las últimas semanas a recorrer el continente promocionando el evento. Al final tuvo su recompensa: con 2.400 participantes, fue el ChinaLAC con mayor convocatoria hasta el momento.

"Seamos socios"

El pasado 18 de octubre, durante la inauguración del XIX Congreso del Partido Comunista de China, el presidente Xi Jinping dijo que "el socialismo con características chinas ha entrado en una nueva era" y afirmó que "las puertas abiertas de China no se cerrarán, sino que se abrirán más".

La apertura comercial se ha convertido en una de las principales estrategias de China para acumular poder en el escenario global. Aprovechando los vacíos que empezó a dejar Estados Unidos a partir de las medidas proteccionistas de su presidente, Donald Trump, el país asiático se quedó con la bandera del libre comercio y resolvió, a finales de 2016, poner sus ojos en América Latina. En ese entonces, China publicó el segundo Libro Blanco, en el que el gobierno comunista hizo explícita su intención de acercarse al continente americano a través de la firma de acuerdos comerciales.

En el gobierno uruguayo son conscientes de las intenciones de los chinos y no quieren dejar pasar la oportunidad. Por eso este viernes, el canciller Rodolfo Nin Novoa, impulsor de los tratados de libre comercio que han sido trancados por las divisiones internas de su partido, aprovechó la ocasión para reivindicar la política exterior aperturista como única forma de acoplarse a las relaciones de fuerzas de este mundo globalizado. "Está en nosotros ser proactivos para generar acciones eficientes que nos permitan acoplarnos y complementarnos adecuadamente con las megatransformaciones de la economía y la sociedad china", afirmó al abrir su presentación, y puso algunos ejemplos que ilustran esa nueva dinámica.

Por primera vez, explicó, la población urbana supera a la población rural, y eso genera cambios en los comportamientos alimenticios. Además, el sector de servicios ya supera en valor de PIB al sector manufacturero y las inversiones de China en el extranjero están a punto de sobrepasar la inversión recibida. "Uruguay quiere ser proveedor de bienes agropecuarios de calidad, de alimentos sanos, inocuos y confiables para los consumidores chinos. Produce alimentos para 35 millones de personas y puede aumentarla para sostener la alimentación de 50 millones de personas en el mundo", dijo Nin Novoa.

Además, remarcó que el país puede ser un nodo logístico para el ingreso y distribución de productos chinos a la región, como también de salida para bienes al mercado chino a través de la cuenca de la hidrovía Paraná-Paraguay.

Por otra parte, el expresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Enrique Iglesias dijo que "está en peligro" la dinámica de crecimiento del mundo asociada a la expansión del comercio internacional. Según alertó, hay países que quieren volver a "visiones antiguas de bilateralismo" y "sería dramático" para América Latina que se diera marcha atrás en el avance hacia el multilateralismo.

"Es importante que China esté profundamente comprometida con el multilateralismo", aseguró. Además,señaló que en América Latina el 78% de la creación del producto proviene de la mano de obra y solo el 22% de la productividad, mientras que en Asia –y particularmente en China– esa relación es de 14% y 86% respectivamente.

Astori reivindicó proyectos públicos-privados

El ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, dijo que la herramienta de participación pública-privada es "importante" para "equilibrar los riesgos" en los proyectos de infraestructura en los que se está embarcando el país. Durante su presentación en el marco del China-LAC 2017, Astori hizo mención al déficit de infraestructura que tiene Uruguay y dijo que para abordar esas necesidades, el país tiene un "ambicioso plan" que hasta ahora avanzó a velocidades distintas.

Según explicó, la energía –con la transformación de la matriz energética– va ganando "despegada" en esa carrera; le siguen las telecomunicaciones y viene con "retraso" el ferrocarril y las obras viales. "Uruguay asume compromisos importantes porque UPM está estudiando la posibilidad de instalar una nueva planta en el país y eso somete a una exigencia mayor", afirmó el ministro.

Para poder financiar inversiones de esa escala, en un contexto marcado por la tensión de las cuentas públicas, la asociación público-privada es una buena herramienta, consideró Astori.

Al respecto, el gobierno ha recibido el interés de entidades financieras como el Banco de Desarrollo de China y el Exim Bank que quieren "participar", aseguró el ministro. En esa búsqueda de cooperación entre públicos y privados la presencia de China "amplía las alternativas y el horizonte de opciones", destacó.

Miguel Noguez / Martín Tocar

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