Unión Europea presiona para que el TLC incluya temas clave y el Mercosur reclama tomar “decisiones políticas” para que prospere

Los europeos rechazaron la propuesta “de concluir las negociaciones con lo que está sobre la mesa ahora”, porque implicaría un acuerdo poco ambicioso, escribió su negociadora a los ministros del bloque sudamericano

Unión Europea presiona para que el TLC incluya temas clave y el Mercosur reclama tomar “decisiones políticas” para que prospere

Cecilia Malmström fue directa. En menos de dos carillas describió el estado de situación de las negociaciones entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur y detalló las concesiones inéditas que habían hecho desde el Viejo Continente para cerrar el tratado de libre comercio (TLC).

Cecilia Malmström fue directa. En menos de dos carillas describió el estado de situación de las negociaciones entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur y detalló las concesiones inéditas que habían hecho desde el Viejo Continente para cerrar el tratado de libre comercio (TLC). Pero sobre todo, la comisaria de Comercio, que encabeza las negociaciones en representación de la Comisión Europea, advirtió que había que convenir los “próximos pasos” a dar para “salir adelante” y evitar que el acuerdo se frustre.

Y el riesgo de fracasar es alto si el rumbo no cambia, según surge de sus palabras.

Esa carta, fechada el 20 de setiembre en Bruselas, estuvo en el centro de la reunión que esta semana mantuvieron los cancilleres del Mercosur en Montevideo.

Tras el encuentro, los ministros acordaron enviar un documento con su respuesta a Malmström en el que aceptan ceder en algunos puntos, pero reclaman que haya reciprocidad de los europeos.

El canciller Rodolfo Nin Novoa declaró en rueda de prensa el lunes 15 que la reunión con sus pares del Mercosur sirvió para acercar posiciones en la “etapa final” de la negociación. “Estamos en un proceso de aproximación que depende de algunas decisiones políticas nuestras y de los europeos”, dijo a Búsqueda el ministro de Exteriores de Brasil, Aloysio Nunes. “Son cuestiones relacionadas con el comercio de automóviles, acceso de algunos bienes, indicaciones de origen geográficas, servicios marítimos, temas relativos a maquinaria y equipamientos.

Y nosotros esperamos que la Unión Europea se aproxime a nuestras demandas en materia agrícola, especialmente carne, arroz, azúcar”

Esfuerzo.

En la introducción de su carta, a la que accedió Búsqueda, Malmström afirma que después de las rondas de negociaciones de julio y de setiembre, quería compartir con los ministros del Mercosur “posibles próximos pasos y un camino hacia delante”.

La UE está “tan comprometida como siempre en alcanzar un acuerdo con el Merocsur”, dice la comisaria, y agrega en seguida que “una prueba” de que están haciendo su mayor esfuerzo es que “mantienen” su compromiso de “aceptar una apertura global del mercado menor del Mercosur” en comparación con la suya.

“Podemos aceptar un nivel limitado de asimetría, pese al hecho de que la mayoría de los países del Mercosur son economías con ingresos medio-altos, algunos común PBI mayor que el de nuestros estados miembros y que aspiran a entrar a la OCDE. También aceptamos bajar el nivel de nuestras ambiciones en estas negociaciones en comparación con otros socios con quienes concluimos acuerdos recientemente, como Colombia, Perú, América Central y, más reciente, Vietnam y Japón”, insiste Malsmtröm.

La comisaria dice en la carta que la oferta vigente de la UE referida a los bienes cubre casi la totalidad del comercio, salvo una docena de tarifas que representan el 0,2% del intercambio. Para el resto de los productos, añade, se ofrece una liberalización parcial. Como ejemplo de bienes liberados en los próximos 10 años estarán los cítricos, el jugo de naranja, la carne en conserva, el biodiesel, el arroz y el vino, aunque en el último caso a condición de que haya “reciprocidad”.

“A cambio, el Mercosur solo liberalizaría el 90% de sus importaciones —incluyendo

autos y autopartes. Esto significa que el Mercosur excluye de cualquier tipo de preferencias un 10% de sus líneas tarifarias y de comercio, necesariamente  dejando fuera del alcance del acuerdo varios intereses ofensivos de la UE”, añade.

Malmström contrasta ese 10% con la oferta de liberalización mediante cuotas “más altas” de lo habitual ofrecida por la UE de productos “sensibles” como la carne, aves de corral y el etanol.

“Razones políticas amplias”.

A la comisaria le preocupa la falta de avances en las negociaciones. Desde el 2016, cuando fueron relanzadas, hubo “progresos significativos”, pero eso cambió a partir de este año. Los temas sin resolver permanecen “sobre la mesa” desde hace “demasiado tiempo”, advierte.

“La idea de concluir las negociaciones con lo que está sobre la mesa ahora, lo que fue una sugerencia que el Mercosur hizo a la Comisión y a algunos estados miembros de la UE, no es una opción viable porque dará como resultado un acuerdo mucho menos ambicioso, comprehensivo y balanceado que el que nos comprometimos a alcanzar”, lamenta Malmström.

Para encontrar una salida al estancamiento, según la funcionaria europea, es “vital” que el bloque sudamericano cumpla con cuatro pedidos clave de la UE, porque son “elementos centrales” indispensables para “venderles” el acuerdo a sus Estados miembros. Ese listado contempla el “acceso al mercado de autos y autopartes (incluyendo las reglas de origen”, la “liberalización de los servicios marítimos”, la “protección de toda la lista de indicaciones geográficas propuestas” y un “acceso significativo” para sus productos lácteos.

La carta está acompañada de una lista de cuatro carillas con otros “asuntos pendientes”, como el tema de “derechos de propiedad intelectual”, reglas de origen para la maquinaria y contrataciones públicas.

Sobre el cierre de su comunicación, Malmström reitera que la UE está “comprometida” con alcanzar el TLC. “Es de gran importancia para nuestra relación bilateral y por razones políticas más amplias

canciller de Brasil

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