Trump aumenta la tension

EU ignora si cumplirá su amenaza

Trump aumenta la tension

El presidente nutre su campaña utilizando a las personas más vulnerables: familias migrantes con hijos

Utilizando a la gente más vulnerable para su juego político –familias de inmigrantes con niños–, Donald Trump se dedicó ayer a nutrir la alta tensión sobre la frontera con México, y a estas alturas nadie sabe, ni su propio equipo, si cumplirá o no, ni cómo, la amenaza de cerrar las entradas a personas y/o comercio a lo largo de la frontera entre dos países que insisten en llamarse socios y aliados.

El presidente de Estados Unidos reiteró este miércoles que si el Congreso no aprueba "de inmediato" las medidas antimigrantes que desea para enfrentar lo que califica de "invasión", "la frontera, o grandes secciones de la frontera, cerrarán. Esto es una emergencia nacional", tuiteó.

Algunos personajes temen que Trump declarará alguna acción el viernes, cuando viajará a Calexico, California, para tomarse la foto con lo que falsamente anuncia como la primera sección de su muro fronterizo (una barrera de casi 4 kilómetros que sustituyó otra en el mismo lugar y que fue planeada antes de su presidencia).

Pero por ahora nadie sabe, ni los políticos que forman parte de su gobierno, si se atreverá a cumplir la amenaza. Sus asesores y altos funcionarios evalúan diversas opciones para cerrar parcial o completamente los puntos de ingreso entre México y Estados Unidos, según fuentes internas de su administración, y por ahora, hasta donde saben, su jefe no ha adoptado una decisión.

A principios de esta semana Larry Kudlow, jefe del Consejo Económico Nacional del presidente, comentó a medios de comunicación que él y otros asesores del gobierno estaban examinando formas de permitir el flujo comercial entre ambos países si Trump ordena cerrar la frontera a migrantes y refugiados, con la finalidad de "mitigar" las consecuencias económicas, incluyendo opciones de cerrar sólo algunos puntos o de cierres parciales.

Trump ha logrado mantener la tensión y la atención sobre la frontera desde la semana pasada cuando amenazó con un cierre si México no frenaba "por completo" el flujo migratorio centroamericano y si los demócratas en el Congreso no cedían ante sus demandas para aprobar nuevas medidas de control fronterizo.

El martes había indicaciones de que había dado un paso hacia atrás cuando elogió que el gobierno de México estuviera deteniendo a cientos de inmigrantes centroamericanos, entre ellos más de mil en la frontera sur del país vecino, que buscaban llegar a territorio estadunidense, y declaró que así estaba asistiendo a Estados Unidos "por primera vez en décadas".

De acuerdo con un alto funcionario de la Casa Banca, el gobierno mexicano envía reportes diarios con cifras exactas sobre cuántos inmigrantes centroamericanos ha detenido, reportó Reuters.

Pero una y otra vez, Trump ha aflojado sólo para estirar aún más la tensión, a pesar de las protestas contra su amenaza de las principales asociaciones empresariales y agrarias de su país, y hasta de políticos federales y regionales de su propio partido, todos han señalado el alto costo económico que provocaría un cierre de la frontera para ambos países, que comercian hasta 1.7 mil millones de dólares cada día.

Cierre de efectos electorales

El vocero asistente de la Casa Blanca, Hogan Gidley, declaró que Trump "está alentado por la nueva cooperación que hemos visto de México, el cual hasta este punto ha ayudado más en abordar esta emergencia que los legisladores demócratas". Agregó que "esa peligrosa crisis finalmente tiene que ser abordada por el Congreso, y si no lo es, el presidente ha dejado claro que todas las opciones permanecen sobre la mesa para asegurar la frontera y proteger al pueblo estadunidense", reportó Bloomberg.

Críticos, como Frank Sharry, director de America’s Voice –organización que se dedica a promover políticas pro inmigrantes– pronostican que de alguna manera, en algún momento, Trump sí cerrará la frontera, no porque crea que sea una buena política, sino sólo para efectos electorales, ya que “la seguridad fronteriza versus fronteras abiertas –como él lo define– será tema central de su campaña electoral para 2020”.

En tanto, la Unión Estadunidense de Libertades Civiles condenó algunos efectos de las maniobras antimigrantes en la frontera empleadas para nutrir la narrativa de Trump y se enfocó en las imágenes de cientos de familias con niños que fueron detenidos temporalmente –algunos hasta cuatro días– en condiciones abusivas, bajo el puente internacional en El Paso, Texas.

"Encerrando a familias con niños pequeños afuera, detrás de bardas de alambre de púas y obligándolos a dormir con temperaturas casi de congelamiento, es atroz aun para una administración que constantemente ha desarrollado políticas crueles e inhumanas", afirmó la organización en un mensaje por Twitter.

Al mismo tiempo, en una de las incontables narrativas de sufrimiento por estas políticas antimigrantes, Sindy Flores, una solicitante de asilo de Honduras, escribió un artículo publicado por The New York Times encabezado en inglés: "Huimos de las pandillas en Honduras. Entonces el gobierno estadunidense se llevó a mi bebé".

Sindy narra cómo la más pequeña de sus tres hijas fue separada de ella y de su padre por la fuerza durante un mes, tiempo en el que no sabía dónde ni cómo estaba. Regresó más delgada, con piojos y tos seca, y "lloró durante días al quedar traumada por un gobierno que mantiene a los hijos separados de sus padres sólo debido a que son migrantes".

Concluyó: "Mientras Estados Unidos decide qué tipo de país quiere ser, los estadunidenses necesitan tener conciencia de la crisis humana que ha creado el gobierno estadunidense actual y de lo que estas políticas le han causado a familias como la nuestra, que llegaron aquí en busca de protección".

Esa familia cruzó justo por el punto fronterizo de Calexico, donde el viernes Trump hablará del peligro mortal que representan estas familias para Estados Unidos.

 

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino