Sin “éxodo” de argentinos, pero crecen sus depósitos en Uruguay

Sin “éxodo” de argentinos, pero crecen sus depósitos en Uruguay

Hace algunas semanas la revista británica The Economist aludió a una supuesta “mini-guerra” en el Río de la Plata, con argentinos de altos ingresos tratando de ser captados como residentes por Uruguay.

En los medios de comunicación porteños son casi diarias las referencias al tema desde que el gobierno de Luis Lacalle Pou aprobó medidas que flexibilizan la tramitación de la residencia fiscal en el país para extranjeros de cualquier origen.

En los últimos días algunos funcionarios argentinos relativizaron el fenómeno. “No existe el éxodo masivo (a Uruguay) del que muchos hablan” y “no es real”, afirmó el embajador argentino en Montevideo, Alberto Iribarne. “Eso es un mito”, añadió, en declaraciones a Infobae publicadas el jueves 8.

Citó cifras según las cuales hay 136.000 uruguayos con residencia en la Argentina y en Uruguay existen 25.000 argentinos con documentación al día para trabajar. Pocos días antes, el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, había señalado en Twitter: “En la Argentina que viene todos y todas son importantes. A pesar de las campañas del desánimo, promocionando éxodos que no existen, nos vamos a levantar otra vez y superar esta difícil situación en la que nos dejaron”.

El jerarca también usó datos migratorios para refutar la idea de que hay un flujo significativo de argentinos por las fronteras con Uruguay: en lo que va del año hubo 25.765 salidas y 29.193 ingresos, según la Dirección Nacional de Migraciones. Durante los primeros nueve meses del año 229 contribuyentes argentinos pidieron la baja ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de su país para pasar a ser contribuyentes en Uruguay. Es un incremento respecto a 2019 “que lejos está de manifestar una conducta generalizada”, afirmó a fin de setiembre la titular de la oficina impositiva argentina, Mercedes Marcó del Pont. El año pasado 498 habían solicitado el cambio de residencia fiscal.

“Habrá que ver los ciudadanos argentinos que se quieran ir, porque tendrán que cumplir con los requisitos que también impone nuestra administradora, que es la AFIP”, había dicho Iribarne en agosto en Búsqueda (Nº 2.084), en la misma línea.

“No va a ser fácil para los que quieran (…) evadir o eludir impuestos” radicándose en Uruguay.
El viernes 9 la agencia internacional de noticias AFP publicó un hilo en Twitter bajo la pregunta: “¿Realmente hubo una instalación masiva de argentinos en Uruguay durante la pandemia de Covid-19? Ojo, no es tan así”. Entre abril y setiembre las autoridades uruguayas les otorgaron “tan solo 107 residencias, menos incluso que en 2019”.

El alcalde electo de Punta del Este, el blanco Javier Carballal, dijo a Búsqueda que es visible en la península que edificios que tenían las luces prendidas en uno o dos apartamentos ahora hay “10, 15 o 20”. También como comerciante del rubro de carnicería nota mayor presencia de argentinos para, estima, utilizar su propiedad punta esteña como primera residencia. Asegura que valoran la “libertad” de movilidad en tiempos de pandemia y la “calidad de vida. No vienen por barato ni porque haya un atractivo comercial, por ahora”.

El domingo 11, el programa Comunidad de negocios del canal de cable LN+ le dedicó tiempo a la migración a Uruguay. Además de mostrar un comparativo de salario promedio y costos de algunos bienes y servicios en ambos países rioplatenses, entrevistó al expresidente Julio María Sanguinetti. “Hay una doble verdad: Uruguay está bastante caro en términos internacionales y, por otro lado, es evidente que la moneda argentina está muy mal, algo que a mí realmente me duele”, afirmó el ahora senador colorado.

Los diarios porteños también dan espacio a empresas que ofrecen como plataforma de llegada a Uruguay. Por ejemplo, Clarín publicó el sábado 10 un “contenido patrocinado” que señala que el país “se ha convertido en un lugar seguro con múltiples oportunidades y cada día son más los argentinos dispuestos a instalarse: desde marzo suman 29.000 los que ya cruzaron a la otra orilla”. Y agrega que el gobierno de Lacalle Pou tomó “varias medidas legales y fiscales” que “promueven y facilitan enormemente” la obtención de la residencia fiscal. Allí se promociona el asesoramiento del Estudio Kaplan de Montevideo.

Depósitos. Argentina atraviesa una severa crisis económica y de desconfianza, que se profundizó con un largo confinamiento obligatorio ante el Covid-19.

El lunes 12 se efectuó una marcha popular contra el gobierno —un “banderazo”— en el Obelisco porteño y en distintos puntos de Buenos Aires y en el interior. Muchos productores rurales adhirieron con tractores en las rutas. Esa inestabilidad económica y política, sumado a una creciente carga impositiva sobre los sectores de altos ingresos, la emigración —física o de traslado de la residencia fiscal— se convirtió en una opción para algunos argentinos. Otros optan por sacar su dinero del país, y la plaza uruguaya parece estar siendo una alternativa.

Históricamente, los depósitos de no residentes en el sistema financiero local son mayormente de argentinos. Las estadísticas informadas por el Banco Central muestran una tendencia de gradual aumento desde mediados de 2019, antes del triunfo electoral de Alberto Fernández y su llegada a la presidencia, en diciembre.

Ese flujo siguió este año y a fin de agosto —el último dato disponible— había US$ 3.389 millones de no residentes en la plaza uruguaya: US$ 3.198 millones en bancos; US$ 96 millones en casas financieras; y US$ 94 millones en instituciones financieras externas (IFE). Son US$ 307 millones más que a fin de 2019, un crecimiento de 10%.

Pese a ese aumento, los depósitos de argentinos y otros no residentes en Uruguay son actualmente una porción relativamente chica —cercana a 11%— dentro del total (US$ 31.923 millones). En 2001, cuando Argentina enfrentaba otra crisis, llegaron a representar casi 44% del stock total.

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