Reformas laborales y tributarias, principales pedidos de los sectores productivos al próximo Gobierno

Reformas laborales y tributarias, principales pedidos de los sectores productivos al próximo Gobierno

La industria, el comercio, el turismo, el agro y los exportadores tienen altas expectativas con el nuevo régimen de Guillermo Lasso.

Todo el aparato productivo del país ha sufrido la crisis desatada por el coronavirus, aunque ya estaba golpeado antes de la pandemia. El agro, la industria, el comercio, el turismo y las exportaciones no han escapado a los indicadores negativos, unos más o menos golpeados que otros. Pero asimismo como comparten las mismas vicisitudes, también las mismas necesidades, pedidos y expectativas, entre ellas reformas laborales y tributarias, de cara al nuevo gobierno de Guillermo Lasso, que iniciará sus cuatro años desde el próximo 24 de mayo.

El ‘ABC’ del comercio
Miguel Ángel González, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio del Ecuador y de la Cámara de Comercio de Guayaquil, asegura que las empresas del sector privado están a la expectativa de que el nuevo Gobierno mantenga una mentalidad proempresa, proinversión, proemprendimiento y proempleo.

”Desde Cámara de Comercio de Guayaquil, en noviembre del 2020, hicimos la entrega formal de un documento con reformas necesarias para el comercio al hoy presidente electo. En resumen, los comerciantes proponemos el ‘ABC’ del comercio”, sostuvo González.

Indicó que se debe abaratar la producción racionalizando aranceles, al señalar que Ecuador tiene la tasa arancelaria promedio (9,5%) más alta de la región.

El gremio propone reformar y simplificar el sistema arancelario para reducir el costo de vida y de la producción en el país. Bajar impuestos a consumos especiales (ICE) para fortalecer el poder de compra y reducir el enorme peso de este tributo en el costo de vida. Además, crear confianza mejorando los procesos en el Servicio Ecuatoriano de Normalización, reformar el sistema de calidad para facilitar el comercio en el país y menos tramitología y más comercio.

“Adicional a ello sugerimos que se corrija el impuesto a la renta del 2% de las ventas para microempresas”.

Un modelo de desarrollo distinto
Desde el sector industrial también hay propuestas. Francisco Jarrín, presidente de la Cámara de Industrias de Guayaquil (CIG), indica que es necesario un modelo de desarrollo distinto para el Ecuador.

Jarrín propone mejorar la competitividad, sobre todo en aquellos costos que encarecen la actividad productiva, a través de diferimiento arancelario y eliminación del impuesto a la salida de divisas (ISD) para materias primas y bienes de capital; tarifa eléctrica competitiva; mejora normativa para que sea viable la importación de combustibles por el sector privado; eliminación progresiva de precios de sustentación agrícola, entre otros.

También una reforma tributaria que estimule la inversión y la creación de empleo, además de brindar estabilidad a la actividad productiva, acuerdos comerciales para posicionar al país en los mercados internacionales, una reforma laboral para insertar al mercado laboral a más de 5 millones de personas que no tienen un empleo adecuado; y una simplificación regulatoria y de trámites que restan productividad a los negocios y generan más costos que beneficios en la función pública.

Además, se espera la vacunación de 9 millones de personas en los primeros 100 días del nuevo Gobierno. Jarrín aseguró que el sector privado está listo a apoyar el proceso.

Promoción y desarrollo agresivo
Desde la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) se propone una hoja de ruta para la construcción del Plan Nacional Estratégico de Exportaciones, que apunta a afianzar una nueva visión estratégica en el fomento, promoción y desarrollo agresivo a las exportaciones no petroleras como política de Estado, asegura Felipe Ribadeneira, presidente del gremio.

La estructura vertebral del plan contiene tres objetivos estratégicos para potenciar el desempeño exportador: diversificar la oferta exportable no tradicional y consolidar los productos tradicionales; desarrollar mercados para la oferta exportable y facilitación del comercio exterior; y, fomentar la cultura exportadora y transversalizar la competitividad para internacionalización.

Ribadeneira explicó que los elementos vertebrales del plan se adaptan a la realidad exportadora del Ecuador y que identificaron pilares de competitividad que necesitan recomponerse de manera urgente en los diferentes sectores exportadores como el tributario, a través del principio de no exportar impuestos; un régimen laboral adaptado a la realidad de exportación; eficiencias en la conectividad logística, digital y portuaria; financiamiento en condiciones blandas para la actividad exportadora, entre otros aspectos relevantes”, sostuvo.

Un régimen laboral paralelo
Las expectativas sobre el nuevo Gobierno son muy grandes, en virtud de que también se plantea un cambio importante de visión y definitivamente, el sector agropecuario no está exento de esta expectativa, asegura Rodrigo Gómez de la Torre, presidente de la Cámara de Agricultura de la Primera Zona que agrupa a los productores agropecuarios de Carchi, Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Tungurahua, Chimborazo, Bolívar y Santo Domingo de los Tsáchilas.

El dirigente considera que lo más importante es eliminar las distorsiones internas que existen y elevan los costos de producción.

Dijo que, por ejemplo, si hay productos que se importan al Ecuador y que se importan a los países vecinos, y en los tres casos tienen arancel 0%, no debería existir razón alguna para que en Ecuador tengan un costo de entre el 30% y 60% más alto, esto aplica a insumos, materias primas y bienes de capital, asegura.

Añade que el impuesto a la salida de divisas (ISD) encarece las importaciones, y de estas, el 60% son bienes de capital y materias primas y el 16% son combustibles.

Propone además una reforma laboral o incluso un régimen laboral paralelo, que permita que siete de cada diez ecuatorianos puedan tener empleo pleno, sin tener las complejidades del Código vigente. También pidió una “verdadera” depuración tributaria, pues asegura que las decenas de impuestos afectan al sector privado e incluso a la autoridad que en ocasiones le cuesta más cobrar de lo que recauda.

Cinco años de exoneración de impuestos
Los dirigentes de gremios turísticos ya se han reunido con personas del equipo del presidente electo, Guillermo Lasso, para bosquejar un plan de reactivación del sector, reveló Holbach Muñetón, presidente de la Federación de Cámaras de Turismo del Ecuador, quien reiteró que su sector es el más golpeado por la pandemia.

Por eso, según Muñetón, las expectativas con el nuevo Gobierno son mayúsculas porque asegura que a su sector “le falta absolutamente todo”.

Recomienda aplicar una reingeniería de procesos en el Ministerio de Turismo al criticar con dureza la gestión de la actual ministra Rosa Prado. El dirigente criticó la creación de Pueblos Mágicos y la desatención de su sector. “La señora se ha pasado haciendo 23 pueblos mágicos y eso de qué ha servido, no se ha reactivado la economía”, indica.

Agrega que pedirán que se revise la Ley de los Feriados, pues el concepto con el que fue creada, para que la gente nacional empiece a viajar por el Ecuador, no se da por falta de motivación; y este punto recomienda quitar el IVA al ecuatoriano para que viaje, y no durante los feriados, sino los fines de semana.

También habla de bajar los aranceles de los bienes de capital y que se cumplan los cinco años de exoneración de impuestos para el sector turístico, medida planteada por el exalcalde de Guayaquil Jaime Nebot.

Piden también por lo menos dos años de tarifas diferenciadas para los servicios básicos, y prórrogas para cancelar los aportes al IESS, SRI e impuestos prediales. Además, modificar la ley laboral, bajar la tramitología y combatir la informalidad en el sector turístico.

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