¿Qué significa que Argentina declare a Hezbolá como grupo terrorista?

¿Qué significa que Argentina declare a Hezbolá como grupo terrorista?

Argentina declaró a Hezbolá como organización terrorista este jueves y ordenó congelar los activos financieros del grupo, que ha sido responsabilizado por dos ataques terroristas en el país.

La decisión coincidió con el 25 aniversario de uno de esos ataques, el atentado contra un centro comunitario judío en Buenos Aires en 1994, en el que murieron 85 personas y resultaron heridas más de 300, uno de los crímenes antisemitas más mortíferos desde la Segunda Guerra Mundial.

La declaración como grupo terrorista de Hezbolá, un grupo político y militar apoyado por Irán, se dio un día antes de una visita relámpago al país de Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos. Pompeo participará en una conferencia regional de contraterrorismo que se llevará a cabo en Buenos Aires, y también participará en un acto en conmemoración de las víctimas del bombardeo de 1994 a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).

El viaje de Pompeo ocurre en un momento en el que “la política de Estados Unidos sobre Irán ha quedado aislada de Europa y ha encontrado poco apoyo entre los socios tradicionales de Estados Unidos, así que el Departamento de Estado está buscando aliados poco usuales para ejercer mayor presión sobre Irán”, dijo Benjamin Gedan, experto en Argentina del Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson.

“Argentina puede ayudar a Estados Unidos a contar una narrativa convincente sobre el apoyo que Irán brinda al terrorismo”, agregó Gedan.

Desde que asumió el cargo en diciembre de 2015, el presidente argentino Mauricio Macri ha establecido como una de sus prioridades mejorar las relaciones con Estados Unidos.

Sin embargo, el gobierno no solo estaba recibiendo presiones desde el exterior para designar como grupo terrorista a Hezbolá, que tiene cargos ministeriales en su país sede, el Líbano.

Ariel Eichbaum, presidente de la AMIA, celebró la designación de Hezbolá como grupo terrorista por ser “una medida concreta en la lucha contra el terrorismo en la región”. Eichbaum habló durante una ceremonia conmemorativa poco después de que sonaron las sirenas a las 9:53 a.m. del jueves para recordar el momento del ataque hace un cuarto de siglo.

Argentina agregó a Hezbolá a un nuevo registro abierto al público de entidades o personas que podrían estar vinculadas con terroristas, una lista basada en información proporcionada por la ONU, el sistema judicial del país y la Unidad de Información Financiera, o UIF, el organismo argentino contra el lavado de dinero.

Hezbolá “sigue representando una amenaza presente y actual a la seguridad nacional y la integridad del orden económico y financiero de la república de Argentina”, señaló la UIF al explicar su inclusión del grupo en el nuevo registro.

“Esta es una herramienta muy útil que refuerza nuestro marco legal para prevenir futuras acciones relacionadas con el terrorismo y su financiamiento”, dijo el ministro de Justicia, Germán Garavano. También dijo que la decisión tiene un “valor simbólico”, considerando que el poder judicial de Argentina también ha acusado a miembros de Hezbolá y al gobierno iraní de participar en el ataque al centro comunitario, así como en la bomba de 1992 en la Embajada de Israel en Buenos Aires, donde murieron más de veinte personas.

Actualmente hay cuatro alertas rojas activas de la Interpol contra ciudadanos iraníes y una contra un ciudadano libanés, personas a quienes los tribunales argentinos han acusado de participar en el ataque contra el centro comunitario. Irán ha negado desde hace mucho cualquier participación en el atentado.

Un cuarto de siglo después del ataque, el poder judicial argentino aún no ha condenado judicialmente a nadie por llevar a cabo el ataque. A principios de este año, ocho personas, incluidos un exjuez federal y un exdirector de los servicios de inteligencia, fueron condenadas por haber participado en un encubrimiento para obstruir la investigación del atentado de 1994.

El año pasado, la Unidad de Información Financiera ordenó que se congelaran los activos del llamado Clan Barakat, al que se considera la conexión más directa con Hezbolá en la región. El clan opera desde la región porosa en la que se cruzan las fronteras de Argentina, Brasil y Paraguay, una zona considerada centro de actividades ilegales, incluido el financiamiento del terrorismo.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha señalado que Assad Ahmad Barakat, el dirigente del clan, “ha servido desde hace mucho como tesorero” de Hezbolá.

“Durante décadas, Hezbolá se ha aprovechado de la regulación laxa de la región para recaudar dinero y planear posibles ataques”, dijo Nathan A. Sales, coordinador de contraterrorismo del Departamento de Estado, en un foro la semana pasada en Washington. “Según nuestro análisis, parte de la planeación para el atentado de la AMIA se llevó a cabo ahí”, agregó.

Sin embargo, Seth Jones, experto en terrorismo del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington, comentó que, aunque Hezbolá ha estado involucrado desde hace mucho en el narcotráfico de la región, no cree “que ese grupo suponga una amenaza intensificada para América Latina”.

“No creo que con ello se logre gran cosa. Es más una medida política que financiera, o una que debilitará al grupo desde un punto de vista paramilitar”, dijo sobre la designación de la organización como grupo terrorista y el congelamiento de sus activos.

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