¿Qué rol pueden jugar los argentinos en la recuperación de la economía uruguaya?

¿Qué rol pueden jugar los argentinos en la recuperación de la economía uruguaya?

En la construcción aseguran que pueden ser un gran "dinamizador del mercado"; en el agro son un poco más cautelosos

La economía uruguaya comienza lentamente a volver a la normalidad. La mayoría de los comercios ya reabrieron, la construcción trabaja a pleno desde hace semanas y la actividad agropecuaria nunca se paralizó. Sin embargo, la apertura de fronteras para el tránsito de personas todavía parece lejana, pero hacia allá apuntaron ejecutivos de distintos rubros como un factor a tener en cuenta en la recuperación económica pos coronavirus.

“El gobierno tiene que pensar en qué hacer para atraer a personas de distintos países”, con esa frase resumió su postura el director de Altius Group, Mauricio Levitin. Que esas personas vengan, se instalen en el país y, al mismo tiempo, compren un campo o inviertan en un negocio. Y para eso es clave, según Levitin, los beneficios impositivos.
El director de Altius Group planteó la posibilidad de apuntar a grandes nombres que sirvan para atraer a otros, pero también a jóvenes profesionales de Venezuela, Argentina y Brasil.

“Los argentinos tienen US$ 320.000 millones de dólares fuera de su país. Capturar el 1% cambia radicalmente el mercado inmobiliario uruguayo y lo dinamiza de forma impresionante”, apuntó y aseguró que nuevamente “los Fernández”, en referencia al gobierno del país vecino, están haciendo “todo lo posible” para que los argentinos que tienen ahorros se quieran ir.
El empresario y promotor de la construcción insistió en que Uruguay tiene que buscar la forma en que los argentinos se vengan a vivir y a invertir en el país porque eso puede ser uno de los grandes “dinamizadores del mercado”.
En febrero, antes de asumir, el presidente Luis Lacalle había manifestado su intención de atraer argentinos a que se vengan a vivir al país mediante algunas facilidades para obtener la residencia fiscal. Levitin fue uno de los exponentes de la charla “Impactos y oportunidades económicas: análisis sectorial” organizada por el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) junto con el director de Zambrano y Cía, Gerardo Zambrano, y el CEO de Ta-Ta, Cristopher Jones.
Zambrano apuntó en un mismo sentido que Levitin, pero descartó que “se repita lo de 2002” cuando la inversión argentina fue fundamental para la recuperación económica del sector agropecuario. “Hay una ilusión de que se repita lo de 2002 en el sector y yo no lo veo para nada”, apuntó, aunque reconoció que “la inquietud” de los inversores argentinos por estar al lado sigue estando.
El director de Zambrano y Cía aseguró que no ve que argentinos vengan a “invertir más allá de negocios puntuales”, y comentó que están atendiendo a gente de “afuera de la región” –sobre todo europeos– interesados en el negocio. Eran consultas que se habían frenado por la llegada del coronavirus, pero que ahora se han reactivado, destacó.

El sector agroexportador fue de los menos afectados por la llegada de la pandemia al país. Dividido en tres fases, Zambrano explicó que la parte de la producción no tuvo ningún inconveniente, que en la comercialización se potenciaron las herramientas digitales y que la parte de mercados fue la más afectada porque tanto China como Europa redujeron la demanda.

Desde el sector del retail, Jones de Ta-Ta indicó que hay que “cuidar” al consumidor uruguayo que está pagando un sobreprecio increíble sobre productos terminados. “El precio de venta con IVA en Argentina es más barato que el costo que pagamos nosotros como retailers en Uruguay”, señaló.

La ventaja de las fronteras cerradas
Uno de los puntos que resaltó Jones fue cómo afectan las fronteras cerradas y el consecuente mayor control en las ventas de los supermercados. “Empezamos a vender carne en la frontera. También bebidas”, destacó como inusual el CEO de Tata.
Es que al tener las fronteras cerradas el contrabando de productos o la posibilidad de cruzar al otro lado para acceder a precios más accesibles está suspendida.
Esto, aseguró Jones, lleva a replantear el equilibrio que existe en esas ciudades y la falta de control en el día a día.
El representante del grupo argentino en Uruguay destacó que en los primeros diez días de llegada la pandemia al país existió un pánico entre sus clientes y que el consumo se disparó a niveles similares a los que se ven en fechas como Navidad. Además, el número de visitas a los locales se redujo drásticamente (de 4,5 por semana a 1,5) pero el volumen de compras aumentó. “Los carritos estaban más llenos”, aseguró.

Jones destacó que los comercios de Multi Ahorro Hogar se quedaron sin televisores y que se disparó la venta de juegos de caja y de ropa cómoda.

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