Pro refundación

Pro refundación

En sintonía, Brasil y Argentina abordaron la cumbre del Mercosur con una lógica refundacional, pidieron olvidar las frustraciones históricas y abrirse al libre comercio

Sin nada más que decir, el presidente Mauricio Macri agarró el martillo con su mano derecha. El golpe marcó no solo el final de la presidencia protémpore de Argentina, sino el inicio de una nueva era en la vida del Mercosur.

Por lo menos esa es la idea que las autoridades de los socios del bloque regional se preocuparon por transmitir durante poco menos de dos días en la cumbre de Mendoza. Hasta qué punto la organización regional será capaz de superar sus problemas de siempre –las asimetrías, las barreras comerciales o la poca flexibilidad para que sus miembros negocien de forma autónoma, por nombrar tres– es un misterio. 

Pero, por lo pronto, el diagnóstico de los dos socios mayoritarios del bloque habló de revitalización, readecuación y modernización del Mercosur. Al parecer, la presidencia argentina que se inició en diciembre de 2016, luego de seis meses de escándalo político por la crisis venezolana, habría realizado avances sustantivos para que el bloque se reinserte en las dinámicas globales. Ese proceso de transformación continuaría durante la presidencia protémpore de Brasil, según se comprometió ayer el presidente Michel Temer al hacerse cargo del martillo.

"La cumbre de Mendoza será recordada como el marco del rescate de la vocación fundamental de nuestro bloque", dijo Temer, evocando ese espíritu refundacional de un bloque que hoy tiene más líderes de derecha que de izquierda. 

Lo que parece claro es que el liderazgo político del Mercosur quiere que la organización regional sea algo muy diferente a lo que fue hasta ahora. "Tenemos que ser capaces de superar la etapa de frustraciones del Mercosur", dijo Macri durante su discurso de apertura de la cumbre de jefes de Estado. "Hay que dejar atrás los debates existenciales y enterrar las falsas promesas", acotó. 

Temer anunció que mirará el espejo de la presidencia pro témpore de Macri para su gestión, en la que pretende concluir con los "avances sustantivos" de su antecesor.

El primer punto que aparece de forma automática es la agenda externa del bloque. En los últimos seis meses, el Mercosur dio pasos importantes para concretar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea y, en esta cumbre, se logró el compromiso político de llegar a diciembre con algo entre manos. También se le dio un fuerte impulso al acercamiento con la Alianza del Pacífico, un bloque que el gobierno uruguayo mira con mucha simpatía. Sin embargo, existe el reconocimiento de que el Mercosur debe hacer mucho más por lograr un mayor y mejor comercio

También se destacó la reactivación del Fondo de Convergencia Estructural (Focem) y los esfuerzos por lograr mejores relaciones comerciales tanto en la región como intrabloque. "Debemos terminar con las burocracias inexplicables y las barreras injustificadas", dijo Temer.

A su turno, el presidente Tabaré Vázquez propuso seis medidas para avanzar dentro del Mercosur, entre las que se destaca avanzar en la labor del grupo de fortalecimiento económico-comercial y jerarquizar las relaciones con China.

A juzgar por las palabras de los presidentes, el Mercosur tiene un nuevo camino. Pero mucho tendrán que trabajar si no quieren volver a repetir esos mismos discursos refundacionales en diciembre, cuando el sonido del martillo se vuelva a oír en alguna parte de Brasil.
 

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino