Desempleo juvenil en Latinoamérica ya casi alcanza el 24 %

Desempleo juvenil en Latinoamérica ya casi alcanza el 24 %

Según la OIT, 2 o 3 millones abandonaron la fuerza laboral.

La tasa promedio de desocupación juvenil en América Latina y el Caribe alcanzó en el primer trimestre de 2021 el nivel más alto desde que se tiene registro, al llegar al 23,8%, lo que implica que entre 2 y 3 millones de jóvenes quedaron por fuera de la fuerza laboral ante la falta de oportunidades por la pandemia.

Así lo reveló el director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para América Latina, Vinícius Pinheiro, quien detalló que la tasa de 23,8 % de desocupación juvenil en la región representa un aumento de 3 puntos porcentuales en comparación con el nivel registrado antes de la llegada del coronavirus.

En paralelo, cayó cerca de 3 puntos porcentuales la tasa de participación de jóvenes entre 15 y 24 años, al situarse al 45,6% en los primeros tres meses de 2021.

Ante este escenario, el director de la OIT para América Latina alertó del “desafío urgente” de tomar medidas para desactivar la “bomba del tiempo” representada por el alto desempleo, informalidad y falta de oportunidades para los jóvenes que está dejando la crisis por la covid-19.

“La población joven está entre los que padecen con mayor intensidad las consecuencias de la pandemia en la región, y harán frente a los efectos de la misma en los próximos años de su vida laboral, corriendo el riesgo de pasar a construir una generación del confinamiento”, declaró Pinheiro.

Él destacó que esta generación ha experimentado los impactos a través de “una multiplicidad de canales, tales como la interrupción de sus programas educativos o de formación y de puente hacia el mercado de trabajo, la pérdida de empleo y de ingresos, y la perspectiva de enfrentar mayores dificultades para encontrar una ocupación en el futuro”.

INFORMALIDAD Y PROTESTAS

Pinheiro también vaticinó que “aunque la demanda de empleo comience a evidenciar un comportamiento más favorable, las oportunidades de empleo continuarán muy restringidas”.

Además, “la ya elevada incidencia de la informalidad, que afectaba a seis de cada diez jóvenes antes de la pandemia, corre el riesgo de incrementarse aún más”, resaltó el funcionario.

En este sentido, sostuvo que será necesario que la región cuente con estrategias destinadas a enfrentar este problema “estructural y complejo”, con políticas que apunten a aumentar la oferta de trabajo y estimulen la contratación de jóvenes.

Pinheiro agregó que, más allá de las afectaciones en la trayectoria laboral de la generación, la falta de oportunidades también son “fuente de desaliento y frustración, lo cual puede desembocar en situaciones conflictivas e incluso afectar la gobernabilidad a diversos niveles”.

Por último, el experto aseguró que “las protestas que habían surgido en diversos países antes de la pandemia eran encabezadas por jóvenes. Después de una crisis feroz que ha dejado a muchas personas sin esperanzas, ya hemos visto cómo en algunos países vuelven a salir a reclamar un porvenir”, señaló.