Advierten que el control de la Aduana en Tarija ha fracasado

Advierten que el control de la Aduana en Tarija ha fracasado

En cuatro meses por Tarija solo han ingresado productos por Bs 1.379 millones, y en una frontera como Bermejo, apenas se han registrado por la vía legal alimentos por nueve millones de bolivianos

Algo no funciona en la Aduana Nacional. Mientras se reportan récords en operativos de control y en recaudaciones sobre la importación por la vía regular, los datos no parecen corresponder con la realidad de los mercados. En Tarija, por ejemplo, apenas se han reportado importaciones por 1.379 millones de bolivianos en los cuatro primeros meses del año por Bermejo, Yacuiba y Villa Montes, aunque una frontera tan dinámica como la de Bermejo, apenas reporta 97 millones, 9 de ellos en alimentos.

La presidenta de la institución ha reportado 3.318 operativos entre enero y mayo de 2021 para incautar mercadería por valor de 249 millones de bolivianos, lo que hace un promedio de unos 84.000 bolivianos en cada operativo. Sin embargo, los mercados nacionales y las tiendas de barrio continúan repletas de mercadería fundamentalmente argentina, con marcas que “ni siquiera tienen un importador legal en Bolivia, por lo que no deberían ser difíciles de identificar” advierte un productor de bebidas tradicionales de Tarija que prefiere no ser identificado, pese a que asegura ser uno más de los afectados por este continuo tránsito de mercadería, donde las bebidas son abundantes.

Curiosamente, mientras esto pasa en el mercado ilegal, la importación legal de productos marca máximos, mejorando incluso las proyecciones de la entidad para este año.

"Durante los primeros cinco meses del año, las recaudaciones aduaneras alcanzaron a 5.017.843.983 bolivianos, habiendo superado el porcentaje de cumplimiento de la meta establecida para este periodo, con un 101,2 por ciento", indicó la ANB mediante una nota.

El éxito de recaudación celebrado por el Gobierno es cuestionado desde las diferentes cámaras empresariales, que señalan que la distribución de los gravámenes no ayuda a proteger a la industria nacional, ya que por un lado no castiga lo suficiente la importación de productos que se producen en país y por otro, castiga la importación de bienes que ayudarían a incrementar la producción nacional y la competitividad.

El caso de Tarija

Según los reportes oficiales de Comercio Exterior recogidos en el Instituto Nacional de Estadística, que llegan hasta abril, se importaron por la vía legal 18.395 millones de bolivianos en diferentes conceptos, y es en base a ese valor declarado en aduana que se calcula el ingreso de 5.000 millones de bolivianos de la Aduana Nacional.

Por las tres fronteras de Tarija: Bermejo y Yacuiba con Argentina y Villa Montes con Paraguay, han ingresado por la vía legal 1.379 millones de bolivianos en los primeros cuatro meses del año, lo que supone un 7,5 por ciento del total nacional pese a tener dos de las tres fronteras con Argentina, que es uno de los principales vendedores al país.

De los 1.379 millones de bolivianos que han ingresado por las tres fronteras tarijeñas, 289 millones corresponden a alimentos, 363 corresponden a suministros industriales y solo 36 a bienes de capital para la industria.

La frontera más activa es la de Yacuiba, ya que tiene conexión directa con Santa Cruz para los productos del norte argentino. Por la frontera de Pocitos han ingresado al país 983 millones de bolivianos, principalmente alimentos (283 millones) y bienes de capital (34 millones), pero también productos de consumo no duradero y otros.

La segunda frontera más activa es la de Villa Montes, con productos llegando desde Paraguay, aunque en ocasiones con origen en Argentina. En total son 302 millones de bolivianos de los que más de la mitad, 162, tienen que ver con la importación de gas oils.

Entre tanto, la frontera de Bermejo, que es una de las más activas del país, apenas registra 97 millones en productos importados por la vía legal desde Argentina, y de ellos, solo 9,2 millones de bolivianos corresponden a alimentos y bebidas. Un monto que, traducido por ejemplo a garrafas de aceite, significarían unas 180.000 en cuatro meses o lo que es lo mismo, una en cada hogar del departamento de Tarija.

“La devaluación de la moneda argentina ha volcado la relación comercial, sobre todo en productos alimentarios donde Argentina es una potencia, sin embargo, esto no se refleja en las cuentas oficiales por lo que es evidente que mucha mercadería está entrando de forma irregular, por lo que la política de la Aduana hace aguas por todo lado”, señalan desde los círculos de productores.

El apoyo a la industria nacional, sobre la mesa

Una nota publicada el miércoles en Página Siete señala que el Gobierno determinó importar de Brasil, a través de un proveedor, 320 mil rollos de algodón hidrófilo de 200 gramos por un valor de más de cinco millones de bolivianos, a pesar de que en el país existe producción nacional e industrias dedicadas a la fabricación de este insumo que podían atender el requerimiento.

Desde una entidad del Ministerio de Salud indican que no hay capacidad de la industria local para el suministro.

El contrato detalla que fue suscrito por la Central de Abastecimiento y Suministros de Salud (Ceass), dependiente del Ministerio de Salud y la empresa Milcar SRL. La contratación fue directa en el marco del Decreto Supremo 4432 para la implementación del Sistema Único de Salud 2021.