Alberto Fernández ve una oportunidad de mediar entre Biden y Maduro

Alberto Fernández ve una oportunidad de mediar entre Biden y Maduro

En el Gobierno festejaron que el presidente de EEUU pidiera una transición democrática para Venezuela.

Alberto Fernández ve una oportunidad dorada para convertirse en el interlocutor de la región con el flamante presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y de ese modo lograr una salida sin intervención para Venezuela.

Así como Mauricio Macri hizo lo propio durante su gobierno con Donald Trump, Alberto cree que puede colar su propia agenda para Latinoamérica amparado en el diálogo con el demócrata, que asumió el pasado 20 de enero.

En la Rosada vieron este jueves como un signo positivo que, a pesar de referirse a Maduro como un dictador, la administración de Biden pidiera "transición democrática pacífica" para Venezuela.

En el gobierno argentino creen que Biden no tenía margen para diferenciarse por completo de la línea que viene manteniendo EEUU sobre Venezuela en los últimos años, por eso indica que las sutilezas pagan muchísimo. Y creen que pueden suponer cambios radicales para lo que viene en Venezuela, sumado a que la Unión Europea dejó de reconocer a Juan Guáidó, el principal aliado de Trump en el país caribeño, como presidente encargado. Como adelantó LPO, en la oposición venezolana creen que esa postura será tomada también por el gobierno de Biden.

Argentina reclama la salida democrática a través del Grupo Internacional de Contacto, pero incluyendo al sector de Maduro, con los Derechos Humanos como "línea roja", lo que a veces le trae problemas adentro de la coalición de gobierno. "Es necesario resaltar que las partes son el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición", dijo este miércoles el canciller Felipe Solá luego de la sexta reunión del grupo impulsado por la Unión Europea. "Si queremos que el diálogo resulte viable, no podemos desconocer que hay un Gobierno constituido, que ejerce el poder del Estado", dijo Solá.

En ese sentido, el Grupo de Contacto pidió retomar el diálogo con Maduro. Y Alberto se jacta de ser el único presidente que tiene diálogo con el sucesor de Hugo Chávez y con Biden al mismo tiempo, por eso cree que puede ser clave en la mediación. Los argentinos celebraron además que se sumara Chile. Si bien Chile continúa participando del Grupo de Lima impulsado por Trump, en el albertismo atribuyen su entrada al Grupo de Contacto como un gesto a Argentina tras la rehabilitación de las relaciones con Sebastián Piñera que se corporizaron con la gira de Alberto por el país trasandino.

En vías de reconstruir la relación con los norteamericanos, este jueves el gobierno argentino le hizo un guiño diplomático a Biden. El secretario de Relaciones Exteriores, Pablo Tettamanti y el jefe de gabinete de Cancillería, Guillermo Justo Chaves, se reunieron con la encargada de negocios de la embajada de EEUU en Argentina, MaryKay Carlson, que es la diplomática más importante del gobierno norteamericano en territorio argentino hasta que Biden nombre un embajador, lo que estiman que puede demorar meses.

En el encuentro, Tettamanti y Chaves celebraron que EEUU haya regresado al Acuerdo de Paris sobre el cambio climático, del que se había retirado ese país por obra de Trump. Del mismo modo la felicitaron a Carlson por la vuelta a la Organización Mundial de la Salud, que el antecesor de Biden había abandonado en medio de una pandemia que castigó como a ningún otro país a EEUU.

En el Gobierno argentino se cuidan de aclarar que la mediación con EEUU dista de ser una apuesta a repetir la remake de las "relaciones carnales" que intentó Macri.

En ese sentido, aseguran que es más evidente que nunca la "Tercera Posición" de Alberto, que al mismo tiempo que busca amigarse con EEUU y mantiene una relación institucional con el FMI, conserva buenos vínculos con China y se convirtió en un aliado mundial del ruso Vladimir Putin tras confiar en la vacuna Sputnik V antes que cualquier otro país de Occidente.

La otra bomba que no explotó es la de Brasil. Tras acercar posiciones con Jair Bolsonaro, en parte por la diplomacia del optimismo y el deporte de Daniel Scioli, Alberto se verá por primera vez con el mandatario carioca a fines de marzo para festejar los 30 años del Mercosur, mientras el acuerdo con Corea que resistía Argentina sigue en el freezer.