Argentina debate el suero equino hiperinmune: ¿alivia o no a los enfermos del coronavirus?

Argentina debate el suero equino hiperinmune: ¿alivia o no a los enfermos del coronavirus?

Mientras las cifras de muertes por el covid suben a niveles muy preocupantes, Argentina se convirtió en escenario de una disputa científica en torno al suero equino hiperinmune. Aprobado por las autoridades de control locales y presentado por el mismísimo presidente Alberto Fernández, el suero que estaba llamado a aliviar a enfermos graves del virus es ahora cuestionado por un importante sector de la comunidad médica.

La Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) recomendó "fuertemente no utilizar" el suero equino "en pacientes internados en terapia intensiva, en aquellos que requieran asistencia respiratoria mecánica o en quienes recibieron tratamiento con plasma de convaleciente", según "Clarín". La SATI añadió que "no se demostraron los objetivos de eficacia clínica y no se encontraron diferencias significativas entre quienes recibieron el suero y quienes recibieron placebo".

La contradicción asombró a los que siguieron la evolución del caso. El suero equino hiperinmune, que lleva como nombre comercial "CoviFab", es un líquido producido por un grupo de científicos del laboratorio de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam). Según los autores del estudio, el suero reduce hasta en un 45 por ciento la mortalidad de los pacientes con covid, un 24 por ciento la necesidad de recurrir a terapia intensiva y un 36 por ciento el requerimiento de asistencia respiratoria mecánica en pacientes con cauce de la enfermedad de moderada a severa.

"En pacientes que están empeorando y no desarrollan propia respuesta inmune a tiempo, el suministro de anticuerpos en forma exógena por esta inmunoterapia pasiva permite evitar la proliferación viral y darle tiempo al paciente para desarrollar sus propias defensas, evitando la inflamación respiratoria generalizada que provoca esta enfermedad", dijo a la agencia noticiosa estatal Télam Fernando Goldbaum, director del Centro de Rediseño e Ingeniería de Proteínas de la Unsam.

Según medios científicos especializados, el suero es "una inmunoterapia basada en anticuerpos policlonales equinos con gran capacidad neutralizante anti SARS-CoV-2". ¿Cómo se obtiene? "Utilizando como antígeno una proteína recombinante del virus, que se produce mediante técnicas de biotecnología". Los medios añaden que "los anticuerpos policlonales tienen la ventaja que reconocen y unen en varias regiones a la molécula clave del virus, bloqueando los sitios de interacción con sus receptores", y que además "pueden producirse rápidamente a gran escala".

Hasta ahí, todo suena claramente positivo, pero la irrupción de un sector de la medicina local cuestionando el suero equino echó sombras de dudas sobre el avance científico argentino.

Goldbaum, que además de su puesto en la Unsam es director científico de la biotecnológica Inmunova, dio esta semana más precisiones sobre el tratamiento y sus beneficios. Según Goldbaum, solo el cinco por ciento de los infectados con covid puede someterse al tratamiento con suero equino. En una entrevista radial, añadió que el suero equino está indicado para "pacientes moderados a severos", pero no a aquellos que requieren cuidados intensivos o respirador.

Pese a que el país está en pleno verano, la primera ola de contagios del covid nunca le dio tregua a Argentina, que tiene hoy una de las tasas de mortalidad más altas del mundo. El gobierno de Fernández negocia para conseguir las suficientes vacunas para inmunizar a los 45 millones de argentinos, pero hasta ahora sin éxito. La vacunación se inició con solo 300.000 dosis a los trabajadores médicos gracias a un acuerdo con Vladimir Putin para que Argentina adquiera la Sputnik V, que fue aprobada de emergencia y sin completar todos los pasos con que sí cumplieron otras vacunas que aún no llegaron al país.

Inmunova es una empresa que pertenece al grupo Insud, del empresario argentino Hugo Sigman, muy amigo del rey emérito Juan Carlos y del ex presidente del gobierno Felipe González. Sigman tiene también laboratorios médicos en España y es dueño en Argentina de un laboratorio, mAbxience, que está produciendo, con retraso, la vacuna de AstraZeneca que debía ser distribuida a toda América Latina. Ante el cuello de botella por las vacunas en todo el mundo y el acaparamiento por parte de los países más poderosos, Argentina busca obtener más vacunas rusas mientras negocia con China.