Bolivia regresa al «eje bolivariano», pero no se cierra ni a Estados Unidos

Bolivia regresa al «eje bolivariano», pero no se cierra ni a Estados Unidos

Tanto desde el Ejecutivo como desde el Movimiento Al Socialismo se habla de la necesidad de relanzar Unasur. Arce restableció formalmente las relaciones diplomáticas con la Venezuela de Nicolás Maduro.

Con la llegada al poder de Luis Arce, Bolivia dio un giro hacia el “eje bolivariano” y se aproximó nuevamente a los gobiernos de Venezuela y Cuba. No obstante, el Primer Mandatario no se cerró a retomar las relaciones diplomáticas incluso con Estados Unidos.

La reciente y arrolladora victoria del Movimiento Al Socialismo (MAS) ha apuntalado la corriente progresista, que recupera terreno en la región sudamericana y proyecta el relanzamiento de iniciativas de integración propias de la línea bolivariana, como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

A esa iniciativa, citada por Arce en su discurso de juramento, se suman acciones de política internacional planteadas en el programa de gobierno del MAS, como la llamada diplomacia del agua, la revalorización de la coca, apuntalar Ilo y Puerto Busch; además de la industrialización del litio entre Estados y no entre privados. Este último planteamiento fue realizado por el expresidente Evo Morales.

Después de tres días de su asunción como jefe de Estado, Arce restableció formalmente las relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán y con Venezuela, al recibir las cartas credenciales de sus embajadores Morteza Tafreshi y Alexander Gabriel Yáñez, respectivamente.

“Siempre son bienvenidos a Bolivia. Seguiremos fortaleciendo los proyectos comunes en beneficio de nuestros pueblos”, dijo Arce sobre Irán, y sobre Venezuela manifestó: “Restauramos las relaciones bilaterales para estrechar lazos estratégicos por el bien de nuestros pueblos”.

Para el experto en derecho internacional Álvaro Del Pozo, aunque no se han mostrado con claridad cuáles van a ser las líneas maestras en el diseño de una política exterior del gobierno de Arce, hay señales de retomar parte de las relaciones establecidas por Evo Morales.

“Está claro que hay un retorno a las relaciones privilegiadas que ha tenido el gobierno de Evo Morales con Venezuela e Irán (…). Por otro lado, las palabras de Luis Arce sobre la reactivación de la Unasur son signo de tratar de retomar parte de las relaciones exteriores del gobierno de Evo Morales. Aunque es muy temprano para decir que habrá un retorno estructural a las relaciones absolutamente ideologizadas que se han dado con él, habrá que tener cierta duda razonable”, señaló.

En el mismo sentido, el analista en relaciones internacionales Andrés Guzmán indicó que en las señales de un regreso a la línea de los países progresistas se ve también en el anuncio que hizo Arce sobre un regreso pleno a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

“Se nota que se está retomando la línea de lo que se había hecho durante el gobierno de Evo Morales, de tener fuertes lazos y muy cercanos con este tipo de gobiernos de Venezuela, de Irán y seguramente pronto el de Nicaragua. Cuando Arce habla de la Celac, de Unasur claramente son señales de que sí se quiere retomar ese impulso progresista, pero creo que eso no va a tener mucho eco, porque los gobiernos de la región y ya no son todos de izquierda”, expresó.

Para Guzmán, las acciones del líder del partido del MAS Evo Morales, también demuestran el acercamiento a la línea progresista. Tras oficializarse la victoria de Luis Arce en los comicios del 18 de octubre, el líder máximo del partido azul viajó a Venezuela.

El gobierno de Arce decidió reconocer a Yánez, embajador de Maduro, a pesar de que hace menos de un mes la entonces presidenta Añez había otorgado las distinciones diplomáticas a José Cumare, enviado por el líder opositor venezolano Juan Guaidó.

Asimismo, fue el canciller de Maduro Jorge Arreaza quien asistió a la investidura de Arce y días después recuperó la sede venezolana en La Paz, denunciando robo y desmantelamiento. Arreaza responsabilizó por el estado de sus instalaciones diplomáticas a la administración de Añez.

Cuando pasaron días de su victoria, Arce también anunció que se restablecerán las relaciones con Cuba. “Vamos a restablecer todas las relaciones. Este Gobierno (de Añez) ha actuado muy ideológicamente privando al pueblo boliviano del acceso a la medicina cubana, a la medicina rusa, a los avances en China. Por un tema netamente ideológico se ha expuesto a la población de manera innecesaria y perjudicial”, aseveró en una entrevista con EFE.

Añez rompió relaciones con Cuba. No obstante, el Gobierno cubano fue invitado para la investidura de Luis Arce y aunque la delegación del país caribeño estuvo ausente, su canciller Bruno Rodríguez envió un saludo al binomio azul.

“Saludamos la toma de posesión del presidente electo de Bolivia Luis Arce y su vicepresidente David Choquehuanca. Al no poder asistir por razones ajenas a nuestra voluntad, enviamos nuestra solidaridad al hermano pueblo boliviano y apoyo al Gobierno elegido por voluntad popular”, escribió el diplomático en su cuenta de Twitter.

Entretanto, el jefe de la diplomacia estadounidense Mike Pompeo felicitó a Arce por su victoria y expresó la predisposición de su país de discutir “oportunidades que permitan fortalecer la relación bilateral”.

Ante la consulta de si el Gobierno restablecerá relaciones diplomáticas con Estados Unidos, Arce respondió en una entrevista en Gigavisión: “Las condiciones no cambian, si hay respeto a la soberanía boliviana, si hay un respeto al país y nos tratamos de iguales, no tenemos ningún problema”.

El envío de una delegación de alto nivel presidida por Brent McIntosh, subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales de Estados Unidos, a la asunción de mando de Arce fue otro gesto amistoso del Gobierno norteamericano.

Y aunque en los próximos días el mando será asumido por Joe Biden, la encargada de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia Charisse Phillips, señaló: “Estamos listos para trabajar con el Gobierno (boliviano) y expandir nuestra relación comercial”.

Los analistas Del Pozo y Guzmán ven como un signo positivo que el Gobierno boliviano se abra a restablecer las relaciones diplomáticas con la mayor cantidad posible de países y sugieren priorizar las relaciones comerciales.

“Bolivia debe proyectarse a la comunidad internacional a partir de muchos intereses desde lo económico. Es imprescindible para Bolivia sumar relaciones diplomáticas y sumar relaciones estratégicas. Quiero subrayar no necesariamente desde la perspectiva de la comunidad ideológica sino desde la satisfacción de los intereses propios del Estado boliviano”, expresó Del Pozo.

Por su parte, Guzmán dijo: “Lo que deberíamos priorizar son las relaciones comerciales y eso tiene que ir de la mano con una política que sea amigable. Estados Unidos es un mercado importante para los productos bolivianos y ahora necesitamos desarrollar la industria”.

Después de que juraran los parlamentarios supraestatales, desde la banda “supra” del MAS, Adolfo Mendoza señaló que el trabajo de los legisladores que representaran al Estado en instancias internacionales estará enfocado en los mecanismos de “integración latinoamericana”.

“Vamos a empujar absolutamente todos los mecanismos de integración en las distintas entidades (…) En el caso del Mercosur se trabajará parte de la carretera bioceánica; en el Parlamento Amazónico se trabajarán elementos que tienen que ver con la hidrovía Puerto Villarroel-Ichilo-Mamoré”, señaló.
Reactivar Unasur

El presidente Luis Arce planteó reactivar la Unasur, instancia que llegó a estar integrada por 12 naciones de la región; sin embargo, quedó debilitada por la salida de ocho Estados entre 2018 y 2020, y la creación del Prosur.

El regreso a la Celac

El Gobierno anunció el regreso pleno a la Celac. El mecanismo de integración regional está compuesto por 33 países. En 2019, México convocó a desconocer las atribuciones de la Presidencia Pro Témpore que ocupaba Bolivia.

Litio y Estados

La industrialización del litio es otra prioridad planteada en la agenda global del Gobierno. Alemania expresó su interés en retomar el proyecto frustrado en 2019. También se planteó industrializar el recurso con Argentina y Chile.

Diplomacia del agua

En el plan de Gobierno del MAS se plantea impulsar la “Diplomacia del Agua”, como pilar fundamental de la política exterior del Estado, entendida como un mecanismo de diálogo y cooperación entre los Estados.