Se reactiva pugna por la legalización del aborto en Argentina

Se reactiva pugna por la legalización del aborto en Argentina

13:57 - La iniciativa quedó trunca con el confinamiento decretado el 20 de marzo por la pandemia. Se suspendieron las sesiones parlamentarias, luego reanudadas en forma remota, y se agudizaron las tensiones entre oficialismo y oposición.

Activistas por la legalización del aborto en Argentina reactivan su lucha y reclaman al Presidente argentina Alberto Fernández que cumpla su promesa de presentar un proyecto, mientras las iglesias se oponen con fuerza amparándose en la pandemia que puso en emergencia el sistema de salud.

Bajo el lema “Es urgente. Aborto legal 2020”, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito llama a “saturar las redes, intervenir en las calles, mostrar nuestros pañuelos en todas partes, pintar de verde la Argentina las próximas semanas con intervenciones artísticas de impacto”.

El pañuelo verde, símbolo de la lucha a favor de la interrupción voluntaria del embarazo, busca la forma de expresarse “con todas las medidas de cuidado” para evitar contagios de covid-19, supliendo las masivas marchas de la llamada “marea verde” en 2018.

Las miradas están puestas ahora en el presidente peronista de centroizquierda, quien en la apertura de las sesiones parlamentarias el 1 de marzo prometió presentar un proyecto de legalización del aborto, para cumplir un compromiso electoral.

La iniciativa quedó trunca con el confinamiento decretado el 20 de marzo por la pandemia. Se suspendieron las sesiones parlamentarias, luego reanudadas en forma remota, y se agudizaron las tensiones entre oficialismo y oposición.

“Estamos terminando de trabajar” en el proyecto, dijo Fernández este martes. “Yo quisiera que el tema no se convierta en una nueva disputa entre los argentinos. Respetemos a todos”, enfatizó.

Fernández, un aliado del papa Francisco, planea presentar simultáneamente un “Plan de los mil días” que prevé la asistencia del Estado a mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad y a sus hijos, una forma de equilibrar la balanza ya que evitaría supuestas causales económicas en la decisión de abortar.

“Valoramos muy positivamente la intención política pero hasta ahora hubo una postergación continua. Estamos esperando”, dijo a la AFP la psicoanalista Martha Rosenberg, pionera en la lucha e integrante de la Campaña, como se abrevia.

La Campaña impulsa su propio proyecto que contempla la interrupción voluntaria del embarazo hasta las 14 semanas de gestación, pero reconoce que una ley del Ejecutivo podría arrastrar votos en el seno del oficialismo, donde aún hay legisladores reticentes.

La ley vigente, de 1921, autoriza la interrupción del embarazo cuando fue producto de una violación o está en peligro la salud de la mujer.