La ONU alerta del riesgo de una nueva oleada de violencia tras la anexión de Cisjordania

La ONU alerta del riesgo de una nueva oleada de violencia tras la anexión de Cisjordania

La comunidad internacional intenta frenar la promesa electoral del presidente israelí, Benjamin Netanyahu.

La cuenta atrás para la anexión israelí de Cisjordania está en marcha y la comunidad internacional presiona para que el Gobierno de Benjamín Netanyahu cambie de opinión. Un día después de que más de 1.000 representantes de parlamentos de 25 países de Europa, la ONU y la Liga Árabe unieran sus voces contra el proyecto israelí de extender su soberanía a las colonias de los territorios ocupados, el enviado de la ONU para Oriente Medio, Nickolay Mladenov, alertó de los riesgos que este paso podría tener en la seguridad y dijo que «otra guerra aquí sería una tragedia». Para el diplomático búlgaro «el hecho de que los palestinos sientan que no hay perspectivas de una solución pacífica al conflicto (…) crearía oportunidades para la aparición de sectores más radicales y con intenciones destructivas».

El brazo armado de Hamás, las Brigadas Ezzedin al Qassam, también se sumó a la lista de llamamientos contra la anexión y su portavoz, Abu Obeida, lo consideró «una declaración de guerra» porque supondría «el mayor robo de territorio palestino en décadas». Benny Gantz, ministro de Defensa israelí, respondió al grupo islamista para recordarle que «tenemos el Ejército más fuerte de la región y el precio por cualquier acción que dañe a Israel será doloroso».

La presión internacional es a base de advertencias, sin ninguna medida concreta sobre la mesa, y esto no parece que vaya a alterar la agenda de un Netanyahu que cuenta con el apoyo de EE.UU. A falta del «gran anuncio» sobre la anexión por parte de Donald Trump, tal y como anunció la asesora del presidente, Kellyanne Conway, la única duda radica en conocer los tiempos de un proceso que podría ejecutarse de forma gradual, según recogen los medios locales. El secretario de Estado, Mike Pompeo, dejó claro que «la anexión es una decisión israelí».

La ONU y la Liga Árabe realizaron el miércoles un reclamo conjunto a Israel en una videoconferencia del Consejo de Seguridad de la ONU y el secretario general del organismo internacional, António Guterres, recordó que «el objetivo es lograr la visión de dos estados, Israel y un Estado palestino independiente, democrático, contiguo, soberano y viable, que vivan juntos en paz y seguridad con unas fronteras seguras y reconocidas, fundamentadas en las anteriores a 1967 y con Jerusalén como capital de ambos». Guterres insistió en que «de ser aplicada, la anexión supondría la más grave violación del Derecho Internacional». Sería además la tercera anexión ejecutada por Israel después de la de Jerusalén Este y los Altos del Golán.

La ofensiva diplomática de la semana la completaron los 1.080 diputados de países europeos, mayoritariamente de partidos de izquierda y de centro, que exigieron a la UE a través de una carta que «debe tomar la iniciativa de reunir a los actores internacionales para impedir esta anexión». Los representantes políticos pidieron «actuar con firmeza», pero tampoco pusieron sobre la mesa medidas concretas para intentar frenar la promesa electoral de Netanyahu.