Argentina no prevé suavizar las medidas de confinamiento tras el nuevo brote en la región de Buenos Aires

Argentina no prevé suavizar las medidas de confinamiento tras el nuevo brote en la región de Buenos Aires

El Gobierno de Argentina no tiene previsto flexibilizar las medidas de restricción de movimientos y confinamiento obligatorio, después de la última subida en el número de contagios registrada en el área metropolitana de Buenos Aires, por lo que se prevé reducir la movilidad en el transporte público.

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, ha mantenido este miércoles una reunión con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el jefe de Gobierno de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, y han coincidido en poner la prioridad en los barrios más vulnerables de la capital y en el transporte público.

"Es un tema de sentido común, no un problema político", ha señalado Kicillof a su salida de la reunión celebrada en la Quinta de Olivos, la residencia oficial del presidente.

"Es inocultable que hubo un aumento de los casos. La idea es trabajar coordinados. En todos los países del mundo cuando crecen los contagios se restringe más la circulación, no es un problema político, es epidemiológico", ha explicado el gobernador provincial.

En las últimas 24 horas Argentina ha registrado 403 muertes a causa de la COVID-19, 298 de las cuales se han producido en la provincia y en la ciudad de Buenos Aires, lo que significa tres de cada cuatro de ellas.

A su vez, este miércoles se han informado de 474 nuevos casos, 435 sólo en la región de Buenos Aires. Argentina ha registrado un total de 9.283 positivos.

Es por ello, según apunta la prensa argentina, que Fernández anunciará una prórroga de la cuarentena y del estado de emergencia este fin de semana hasta el próximo 8 de junio.

En la jornada previa a las reunión, convocada por el presidente argentino, las autoridades de la región de Buenos Aires ya habían mostrado su negativa a flexibilizar las medidas de reclusión, incluso Kicillof llegó a pedir más rigidez.

Las tensiones entre Kicillof y Rodríguez Larreta habían crecido en los últimos días al considerar desde la Jefatura de la Ciudad de Buenos Aires región, según apuntan fuentes citadas por el diario 'La Nación'.

"Esto no es una competencia, hay que buscar un equilibrio. Cuando hay dos jurisdicciones hay que evitar que se crucen los casos para que no se contagien. No es un problema político y no estoy presionando, ni juzgando y no es cuestión de echar culpas ni hacer política con esto", ha insistido, por su parte, Kicillof al finalizar el encuentro.