¿Cómo contuvo Argentina la propagación del coronavirus?

¿Cómo contuvo Argentina la propagación del coronavirus?

Argentina vive en un aislamiento social obligatorio desde el pasado 20 de marzo, un tiempo en el que las excepciones a la cuarentena han sido mínimas y que ha provocado una de las curvas de contagiados del coronavirus SARS-CoV-2 menos pronunciadas del continente.

El pasado sábado el presidente Alberto Fernández anunció que el aislamiento se mantendrá, al menos, hasta el próximo 24 de mayo, al tiempo que presentó los datos de la evolución de la pandemia del COVID-19 en el país y detalló el siguiente paso para la gradual reapertura de actividades económicas en el marco de una cuarentena que tiene las siguientes claves.

CONTROL DE LOS CONTAGIOS, A LA ESPERA DEL PICO

Los datos del Gobierno afirman que la tasa de mortalidad en Argentina es de 6 personas por millón de habitantes, la segunda más baja del continente -solo Uruguay tiene una tasa menor, con 5 muertos por millón- y muy lejos de los registros de Estados Unidos (233), Ecuador (94) y países europeos como Bélgica (735), España (562) e Italia (500).

Uno de los conceptos que la pandemia ha incorporado al imaginario colectivo es el de pico de contagios, un punto máximo clave para administrar la cuarentena que en Argentina se sigue prorrogando y que los expertos no aciertan en pronosticar cuando llegará.

"El pico de casos es una estimación. Primero decían abril, después mayo. Si tenemos controlada la epidemia, el pico va a ser muy chatito y más tardío de lo que se cree. Ahora están hablando de junio, pero lo que pase en junio va a depender de lo que hagamos en mayo nosotros. No hay un pronóstico certero", señaló semanas atrás el Ministro de Salud del país, Ginés González García.

ESTRICTO CERCO A LAS ACTIVIDADES

Cuando el Gobierno decretó el inicio del aislamiento suspendió todas las actividades a excepción de las consideradas esenciales, aquellas vinculadas con alimentación, salud y transporte; y con el paso de los días se permitió el retorno de algunos negocios, siempre siguiendo protocolos sanitarios, una forma de gestionar la pandemia que antepuso salud a economía, en las antípodas de lo que hicieron países como Estados Unidos y Brasil.

"No me van a torcer el brazo, voy a cuidar la gente antes que nada", afirmó el viernes pasado Fernández durante el anuncio de la extensión de la cuarentena.

Algunas actividades podrán retornar si se cumplen las condiciones sanitarias, aunque otras ven más negro su futuro, como ocurre con las aerolíneas, después de que el Gobierno prohibiera los vuelos comerciales domésticos o internacionales desde el territorio nacional y la venta de pasajes aéreos hasta el 1 de septiembre, una medida que según La Asociación Internacional de Transporte Aéreo tendrá un "impacto social y económico".

Las actividades de ocio se mantienen también bajo mínimos, y en esta nueva fase se abre la posibilidad a que las provincias menos afectadas por la pandemia permitan realizar algunas actividades físicas, que hasta ahora se limitaban a un paseo de una hora diaria en algunos territorios del país.

DIFERENTES REALIDADES GEOGRÁFICAS, BUENOS AIRES Y EL RESTO

La ciudad de Buenos Aires y su área metropolitana, la zona más poblada del país con unos 13 millones de habitantes, concentra la gran mayoría de los casos, por lo que su salida de la cuarentena será diferente a la del resto del país y por ahora se mantiene una fase por detrás en el plan de desescalada.

"Toda la Argentina salvo el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) pasa a la fase 4, mientras que el AMBA sigue en la fase 3", detalló el presidente, lo que implica que en el resto del país serán las autoridades locales y provinciales las que determinen que actividad puede retornar, mientras que en la ciudad será el Gobierno quien tenga la última palabra.

En Buenos Aires también habrá un mayor control sobre las salidas, por lo que aquellas personas que deseen salir para realizar compras no esenciales podrán hacerlo cada dos días, dependiendo de la terminación de su DNI.

En esta zona tampoco existe la posibilidad de salidas recreativas, a excepción de los menores de doce años, que podrán acompañar a sus padres a hacer la compra y los fines de semana los de hasta 15 años tendrán la posibilidad de salir a pasear, con un adulto, cumpliendo ciertas restricciones.

MASCARILLAS OBLIGATORIAS

Desde que comenzó la pandemia varias provincias del país decretaron el uso obligatorio de mascarillas en su territorio, una decisión que se extendió a los principales núcleos poblacionales como las ciudades de Buenos Aires y Córdoba, donde es obligatorio cubrirse la boca y la nariz para circular por la vía pública y entrar a cualquier espacio cerrado.

A nivel nacional el Ministerio de Transporte decretó el 20 de abril "el uso obligatorio de elementos de protección que cubran nariz, boca y mentón para las personas que permanezcan o circulen en los servicios de transporte de pasajeros por automotor y ferroviario".

PREOCUPACIÓN POR LAS VILLAS MISERIA

Las conocidas como villas miseria son las zonas que más preocupan por su alta densidad de población y el precario acceso a servicios como agua y luz, y en las últimas semanas el aumento de contagios en estas zonas vulnerables ha sido exponencial, ante lo que el Ejecutivo ha incrementado los testeos.

En la villa 1-11-14, una de las más grandes del país, ubicada en el barrio porteño de Flores, las pruebas realizadas arrojan una tasa de positivos del 60 %, según los datos del Gobierno.

UNA ECONOMÍA YA GOLPEADA

Las consecuencias de la pandemia en la economía es una incógnita a nivel mundial, y todos los países esperan tiempos complicados, que pueden ser especialmente duros en una Argentina que arrastra una fuerte recesión desde mediados de 2018 y en la que hay otros frentes abiertos además de combatir el virus.

Antes de que el coronavirus monopolizara el día a día, en Argentina se seguía con especial interés el proceso de renegociación de deuda que el Gobierno mantiene con el Fondo Monetario Internacional y acreedores privados, en busca de evitar un cese de pagos (default) que complicaría las posibilidades de financiación a futuro.

Argentina tiene que contener la pandemia y seguir negociando, ya que se encuentra en una fase clave para el acuerdo con los tenedores de deuda pública emitida bajo ley extranjera por 66.239 millones de dólares, a quienes lanzó una oferta que por ahora no aceptaron. Este lunes se amplió hasta el 22 de mayo el plazo para la negociación, fecha que se antoja clave para la economía del país.