ENTREVISTA: Presiones envuelven las negociaciones de deuda entre gobierno argentino y bonistas

ENTREVISTA: Presiones envuelven las negociaciones de deuda entre gobierno argentino y bonistas

Las negociaciones que realiza el gobierno argentino con acreedores privados para lograr un acuerdo de canje de deuda se producen en un escenario de mucha presión desfavorable para el Ejecutivo, dijo el investigador y profesor de Economía de la Universidad de Buenos Aires, Horacio Rovelli.

En entrevista con Xinhua, el economista se refirió a la extensión de las conversaciones con los bonistas anunciada hoy por el gobierno del presidente argentino, Alberto Fernández, luego de que el pasado viernes venciera el plazo para la aceptación de la oferta sin un acuerdo entre las partes.

"El gobierno está jugando con los tiempos, muy presionado por estos fondos de cobertura que son grandes y tienen vastos intereses en Argentina así como distintos operadores (bursátiles, financieros) a su favor, representan fondos muy pesados", expresó.

Para el experto, las negociaciones se enmarcan en profundas presiones que estos grupos hacen sobre el país y que, a su juicio, se demuestran con el aumento del precio del dólar paralelo.

"Actualmente hay una puja que se está dando con el dólar. Argentina ha mantenido sus niveles de exportación y hemos alcanzado varios meses con superávit comercial, por lo cual no habría motivo para que el dólar paralelo suba", continuó.

Para Rovelli, los grandes grupos de acreedores pudieran aceptar adherirse al canje "hasta el último momento", exigiendo un aumento de la tasa de interés que ofrecen los nuevos bonos propuestos por el gobierno argentino.

"Posiblemente, en estas negociaciones, los acreedores están presionando para una tasa mayor. Si tomamos todos los nuevos títulos que ofrece Argentina para canjear la deuda vemos que los rendimientos son del 2,33 por ciento en dólares en promedio", señaló.

"Aunque somos un país de riesgo, esta tasa promedio es mayor que la tasa que se ofrece en otros países. Si los bonistas no la aceptan, Argentina no podría pagar igual, y la única opción que quedaría para ellos, además del litigio, es apostarle a otro gobierno", agregó.

En el detalle de la oferta de canje que el gobierno presentó a los bonistas en abril, se encuentran 10 nuevos tipos de bonos que ofrecen intereses en dólares y euros a tasas que van del 0,50 al 4,875 por ciento, y vencen en los años 2030, 2036, 2039, 2043 y 2047.

La presión para lograr una mayor tasa de interés, que según Rovelli podría rondar el 2,50 por ciento, entra en contradicción con el énfasis que ha hecho el Ejecutivo sobre que "Argentina no puede pagar más".

"La propuesta de Argentina no es una mala propuesta, es lo que el país puede pagar, y no significa que los acreedores pierdan, igual van a ganar sólo que van a ganar menos", continuó.

A eso hay que agregar que "muchos de los acreedores con los que hoy se negocia" compraron los actuales títulos con cotizaciones "bajo la par", es decir por montos con valores por debajo de sus precios iniciales.

Aunque el panorama futuro no es muy claro, se sabe que Argentina debe contar con al menos el 66 por ciento de las adhesiones de bonistas para lograr un canje de esta parte de la deuda externa, sostuvo Rovelli.

El plazo para un acuerdo finalizará el próximo 22 de mayo, fecha en la que además el país deberá responder a un pago pendiente por 500 millones de dólares que venció en abril pasado y que, de no efectuarse, implicaría una cesación de pagos (default).