Wuhan: test para 11 millones de personas tras el nuevo foco de coronavirus

Wuhan: test para 11 millones de personas tras el nuevo foco de coronavirus

El pasado fin de semana, en Wuhan se rompió el récord de 35 días consecutivos sin tener nuevos casos de contagio. Desde el 8 de abril, la ciudad estaba inmersa en una vuelta paulatina a la normalidad.

A principios de febrero, el presidente chino, Xi Jinping, ordenó una purga entre los dirigentes de la provincia de Hubei como castigo por la gestión de la crisis del coronavirus. De cara a la galería, oficialmente, no había reproches. Pero internamente se había desatado una tormenta por la estéril prevención. Desde Pekín quisieron hacer una limpieza de altos cargos y empezaron por el epicentro de la pandemia, Wuhan.

El primero en caer fue Ma Guoqiang, el que hasta entonces era el secretario general del Partido Comunista en la ciudad. Lo sustituyó Wang Zhonglin, un hombre de confianza del presidente, con fama de mano dura labrada durante las dos décadas que trabajó en el Ministerio de Seguridad Pública.

Durante estos últimos meses, todo lo que ocurría en Wuhan, cada decisión de rebajar las medidas, cada susurro informativo, antes de salir al foco público, pasaba por Wang. Su máxima responsabilidad siempre ha sido evitar que haya una segunda ola de coronavirus que dé marcha atrás a la ciudad y empañe el discurso bélico de victoria de su partido. Por ello, que ayer se supiera que en Wuhan se habían reportado cinco nuevos casos de contagio, a los que hay que sumar uno más del día anterior, puede barrer toda la misión encomendada al hombre fuerte de Pekín.

REBROTE EN SANMIN
En la tarde del lunes, Wang visitó la comunidad de Sanmin, en el distrito de Dongxihu, el lugar donde se han localizado los nuevos positivos: cuatro mujeres y dos hombres, con edades comprendidas entre 29 y 89 años. La primera decisión que tomó fue despedir a Zhang Yuxin, el secretario del comité de trabajo del barrio, la persona encargada de velar por el control y la prevención del virus en la comunidad donde habían salido los nuevos infectados.

Tras su visita, Wang tomó una segunda decisión: ampliar las pruebas de coronavirus a toda la población. Es decir, que en una ciudad con más habitantes que Nueva York o Londres se llevarán los test de ácido nucléico a todas las puertas. Y se hará en sólo diez días. Según los datos de la Oficina Municipal de Estadísticas de Wuhan, en esta urbe viven algo más de 11 millones de personas. Hasta el 28 de abril, si miramos los datos de la Comisión de Salud Municipal, vemos que se hasta entonces se realizaron poco más de un millón de pruebas de coronavirus en total.

"El aviso requiere que todos los distritos hagan un plan de detección de ácido nucleico para todo el personal dentro de su jurisdicción", reza el anuncio publicado en la Sede Municipal de Prevención y Control de Epidemias. Aún se desconoce cómo será exactamente el procedimiento para realizar todas las pruebas, si se instalarán dispositivos de detección en las puertas de las comunidades o si los vecinos deberán acudir a los centros médicos.

CASOS ASINTOMÁTICOS
El pasado fin de semana, en Wuhan se rompió el récord de 35 días consecutivos sin tener nuevos casos de contagio. Desde el 8 de abril, la ciudad estaba inmersa en una vuelta paulatina a la normalidad. Ya se podía entrar y salir de la urbe. Y, hasta ahora, ya no quedaba ningún barrio etiquetado como "zona de alto riesgo". Todos los vecinos tenían el código verde en su aplicación de salud del móvil que les permitía salir a la calle, al menos las horas que les dejaban sus comités vecinales.

Por ello, preocupa el nuevo foco en la comunidad de Sanmin. Y más después de saber que los positivos confirmados han sido clasificados como asintomáticos, por lo que esas personas pueden transmitir el virus aunque no presenten síntomas. Los 4.900 residentes en la comunidad han retornado al confinamiento en casa. En la ciudad nadie quiere mirar a atrás, empezar de nuevo justo en el momento que ha vuelto la locomotora económica y social. Ahora llegan los test masivos para 11 millones de personas. En menos de dos semanas veremos si en realidad los casos siguen aumentando, o si tan sólo ha sido un pequeño susto.