Crisis del coronavirus amenaza con profundizar recesión en Argentina

Crisis del coronavirus amenaza con profundizar recesión en Argentina

Según expertos, la emergencia dejaría una cifra de pobreza de al menos un 40 por ciento

Con una inflación de más del 50 por ciento, una pobreza que supera el 30 por ciento y una deuda externa de más de 40 mil millones de dólares solo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la crisis del coronavirus golpeará de manera especial a Argentina, una economía ya en recesión que la pandemia terminaría de profundizar.
Argentina tiene más de 2.900 casos y 134 fallecidos por covid-19 desde que se reportó el primer caso en su territorio hace más de un mes. Entonces, en un intento por detener la expansión del virus en el territorio, el presidente Alberto Fernández decretó un confinamiento obligatorio a partir del 20 de marzo. Inicialmente este aislamiento debía ir hasta el 31 de marzo, pero ya ha sido prolongado en dos ocasiones, quedando vigente hasta el próximo 26 de abril.
La crisis sanitaria del coronavirus paralizó la actividad económica mundial y amenaza con golpear fuertemente los índices económicos en el planeta. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la pandemia contraerá el Producto Interno Bruto (PIB) de la región entre un 1,8 a un 4 por ciento.
Pero la emergencia representa una amenaza especial para la economía argentina, cuyo crecimiento estuvo estancado en el gobierno de Mauricio Macri (2015 - 2019) e incluso en el último mandato de Cristina Fernández de Kirchner (2012- 2015), según le aseguró a EL TIEMPO Ramiro Castiñeira, exasesor externo del Mercosur y economista de la consultora privada Econométrica.
Martín Kalos, economista jefe de Elypsis Web, consultora especializada en política, economía y finanzas, y asesor ejecutivo y legislativo, le aseguró a este medio que el país “está estancado y con inflación alta desde 2012, pero en particular con recesión ininterrumpida desde abril de 2018”.
Según Matías Rajnerman, economista jefe de la consultora Ecolatina, “Argentina cerró el 2019 con una inflación de 53,8 por ciento”, la tasa más alta desde 1991. Según los datos del último trimestre de 2019, la pobreza alcanzó el 35,5 por ciento y más de la mitad de los menores de 14 años están creciendo en condiciones de pobreza. Además, la economía cayó un dos por ciento y el desempleo cerró el año en 9,7 por ciento, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
¿Qué llevó a dicha crisis? Kalos le aseguró a este diario que viene de varios problemas en la estructura productiva. “No hubo políticas para el desarrollo productivo ni para ganar competitividad y productividad que fuera sostenible en el tiempo”, menciona el economista.
Según él, “el empeoramiento visible en los últimos tiempos tiene que ver con políticas neoliberales durante el gobierno de Macri, sin considerar las necesidades urgentes de los sectores productivos ni de la población trabajadora”, sumado al desarrollo de políticas desarticuladas y proyectos desfinanciados.
Para Rajnerman, el problema también viene de “desregular excesivamente los flujos financieros y de una importante salida de capitales en 2018 y en 2019 tras el triunfo del Frente de Todos (coalición de Alberto Fernández), un gobierno de corte populista que provocó una salida de capitales y que subió el tipo de cambio, aceleró la inflación, golpeó los salarios y a su vez el consumo”.

Kalos afirma que la cuarentena obligatoria por el coronavirus “dejó a muchas familias que dependían de actividades informales sin ingresos o con ingresos muy mermados” y que, ante una situación ya muy crítica en términos sociales y productivos, la emergencia por el covid-19 “vino a profundizarla y a posponer cualquier perspectiva de salida de dicha crisis”.
Ecolatina ya estima un fuerte impacto a nivel del PBI, en la pobreza y en el desempleo. “Estamos estimando una caída superior al 5 por ciento en el PBI cuando en febrero proyectábamos -1,5 por ciento”. Incluso, las medidas de cuarentena y la parálisis en la economía “llevarían a que la pobreza al final de este semestre supere el 40 por ciento”, según afirma Rajnerman. Las estimaciones del FMI también prevén una caída del PIB de 5,7 por ciento en 2020 en medio de la pandemia.
Para Castiñeira, la crisis con la que ya venía Argentina hace también que la capacidad del gobierno ante la pandemia sea nula, pues el país en ocho años “se comió todos los activos y pasivos que tenía”. “Tomo deudas al punto de agotar su capacidad de tomar créditos y destruyó todo el patrimonio neto” y cuando llega la pandemia, “Argentina empieza a declarar un default”, un estado en el que no es posible pagar las deudas a sus acreedores, es decir que en este momento, al gobierno le es imposible pedir más préstamos para sostenerse en la emergencia.
Actualmente, la deuda de la tercera economía de América Latina asciende al 90 por ciento de su PIB y en ese sentido, como los recursos del estado no son suficientes, la deuda local se volvió insostenible, por lo que el gobierno se vio obligado a postergar el pago con los acreedores privados hasta 2021.
Rajnerman explica que lo que busca Argentina con esta decisión es “emitir bonos nuevos que rindan a una tasa de interés menor o un capital menor para relajar los pagos de una deuda que no puede cumplir” ante una pandemia que paraliza su producción, sus exportaciones, entre otros aspectos.
Pero el problema es que, aún cuando se supere la emergencia por el covid-19, la crisis y la recesión van a continuar. Según afirma Kalos, “hay que entender que salir del coronavirus no va a solucionar el problema económico que Argentina ya tiene”. Ambas problemáticas se van a sostener en el tiempo y necesitarán de medidas consistentes a mediano y largo plazo.
El economista menciona que es necesario paliar las urgencias sociales y “desarrollar ganancia productiva para recuperar así los empleos de calidad con salarios dignos y la tasa de ganancia de las empresas para así empezar a salir de la recesión”, que el coronavirus amenaza con profundizar.
Pero a pesar del crítico panorama, la posición del gobierno de Fernández es clara. El mandatario afirmó que no existe un dilema entre la economía y la salud. En una entrevista para Net TV, Fernández aseguró que prefiere tener 10 por ciento más pobreza a tener 100 mil muertos por el coronavirus. “De la muerte no se vuelve, pero de la economía se vuelve”, mencionó Fernández.