Boris Johnson ordena el cierre de las escuelas en Reino Unido

Boris Johnson ordena el cierre de las escuelas en Reino Unido

Gales y Escocia informaron antes de este anuncio del cierre de los centros en su territorio.

El Gobierno británico ha decidido finalmente ordenar el cierre de las escuelas a partir del viernes por el coronavirus, que se ha cobrado ya 104 vidas con 2.626 casos confirmados. Sin esperar siquiera las instrucciones de Londres, las escuelas de Escocia y Gales se anticiparon incluso unas horas. La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, advirtió que es "muy posible" que los colegios no reabran antes del verano.

"Las escuelas seguirán cerradas durante el tiempo que consideremos absolutamente necesario", advirtió Sturgeon. "Vamos a hacer un especial esfuerzo por atender a los estudiantes más vulnerables, especialmente aquellos que dependen de las comidas escolares. Quiero agradecer particularmente a los profesores del esfuerzo realizado en estos tiempos críticos".

Boris Johnson confirmó por su parte el cierre de la escuelas para contener la propagación del virus, aunque los centros seguirán prestando asistencia a los alumnos más "vulnerables" y a los hijos del personal de emergencia de sanidad y de seguridad. El 'premier' anticipó que los exámenes de fin de curso serán cancelados y recomendó a los estudiantes que se mantengan "alejados de las personas mayores".

El 'premier' cedió así a la presión de los sindicatos de profesores para decretar el cierre, alertando del riesgo del personal docente y advirtiendo que los colegios se estaban quedando vacíos por el pánico ante el coronavirus. Varios expertos en epidemiología han criticado la tardanza del Gobierno en aplicar esta medida.

Reino Unido ha sido prácticamente el último país europeo en decretar el cierre de las escuelas, alegando entre otras cosas la disrupción para los padres, el riesgo añadido para los mayores y el perjuicio económico (se estima que un cierre de tres meses de las aulas podría traducirse en una caída del PIB del 3%).

Decenas de manifestantes se han plantado estos días ante Downing Street con trajes de protección biológica y con la pancarta "Pause the system" ("Parar el sistema"), reclamando medidas más drásticas la primer ministro, que el lunes pidió a los británicos que renuncien al contacto "no esencial" con otros.