Head de estrategia de Bank of America para LatAm: “Inversionistas globales están ajustando sus expectativas y reduciendo exposición a Chile”

Head de estrategia de Bank of America para LatAm: “Inversionistas globales están ajustando sus expectativas y reduciendo exposición a Chile”

Destaca que las bajas tasas de interés presionarán la sostenibilidad de los sistemas de pensiones en el mundo. Sobre los principales riesgos en 2020, advierte de la existencia de focos de inflación en EEUU que el mercado no ha incorporado en los precios.

El proceso para definir una nueva Constitución es una de las mayores preocupaciones de Bank of America respecto al escenario económico de Chile en 2020. Ante las dudas sobre los cambios regulatorios que podrían venir y los efectos de estos en el largo plazo, el banco de inversión norteamericano recomienda a sus clientes reducir su exposición al mercado local. En ese sentido, Claudio Irigoyen, managing director y head de estrategia de BofA para América Latina. es enfático respecto a las consecuencias de la crisis social: “Esto representa un cambio estructural negativo para las posibilidades de crecimiento de Chile. Además, aumenta el premio por riesgo que el mercado va a pedir para invertir en el país”.

A nivel global, Irigoyen advierte que la sostenida caída de las tasas de interés, junto con los cambios demográficos, seguirán impactando la sostenibilidad de los fondos de pensiones, por lo que urge concretar reformas a los sistemas previsionales.

¿Cuál es su diagnóstico sobre la situación de Chile?

– Lo que ha sucedido en Chile no lo vemos como simplemente una protesta transitoria. Pasar de una protesta por el aumento en el precio del transporte a un cambio de la Constitución en solo unas pocas semanas, indica un problema más de fondo que se venía acumulando a través del tiempo. Creo que la manera en que las protestas han sido manejadas por el gobierno, ha contribuido a la dinámica de las mismas. Ahora hay que esperar a ver si la nueva Constitución tendrá cambios relevantes que impacten negativamente el crecimiento potencial de la economía. Hemos bajado nuestros pronósticos de crecimiento a 1,3% para 2020 a la luz de los recientes episodios de levantamientos sociales, y nuestra opinión es que lo que está sucediendo en Chile va a tener consecuencias de largo plazo.

¿Cómo ha evolucionado la postura de los inversionistas internacionales respecto a Chile?

-Los inversionistas locales rápidamente dolarizaron sus carteras, mientras los inversionistas globales leyeron las protestas como algo pasajero. Creo que ahora los inversionistas globales están ajustando sus expectativas y por tanto reduciendo su exposición a Chile. Existe la posibilidad de que las protestas tomen fuerza mientras se acerca la fecha para definir la nueva Constitución.

Para un inversionista con exposición a Chile ¿Qué oportunidades ven?

-Creemos que si bien esto representa un cambio estructural negativo para las posibilidades de crecimiento de Chile y aumenta el premio por riesgo que los inversionistas van a pedir para invertir en Chile, hay algunos precios que han sobrereaccionado. El peso chileno, dada la nueva política fiscal a implementar por el gobierno y la decisión del Banco Central de intervenir en el mercado de cambios, ha quedado en niveles atractivos en el corto plazo para posiciones tácticas. Algunas compañías, como las exportadoras, aquellas que se pueden ver beneficiadas en el proceso de reconstrucción de algunos sectores de Santiago, o las que tienen negocios más globales y en particular expuestas a Brasil, se pueden ver beneficiadas.

A nivel global ¿Cuáles son los principales focos de riesgo en 2020?

-Creo que para los mercados emergentes el principal impulso va a venir del lado del crecimiento mundial. Es condición necesaria que el crecimiento mundial se dé en forma más pareja, con Europa creciendo y no solo con crecimiento en EEUU. Para que eso ocurra es necesario que bajen las tensiones comerciales entre EEUU y China, ya que la incertidumbre asociada a la guerra comercial y tecnológica está afectando negativamente la inversión a nivel mundial. Las elecciones en EEUU representan un factor de riesgo. Si el candidato demócrata termina siendo un candidato con ideas extremas, esto puede generar incertidumbre adicional. Un riesgo que definitivamente podría ser muy disruptivo sería un aumento de la inflación en EEUU. Existen focos de inflación que no se han visto y no están incorporados en los precios de los activos, lo que podría generar un alza de tasas con consecuencias negativas para los mercados emergentes.

Las bajas tasas de interés han marcado las últimas décadas ¿Cómo los inversionistas deben adecuarse a un mundo de bajos rendimientos?

-Por un lado, las bajas tasas de interés han generado un rápido incremento en los precios de los activos de riesgo y a la vez ha atraído capitales a mercados emergentes, ya que los inversores globales van en busca de retornos atractivos, pero, por otro lado, han deprimido los rendimientos de los fondos de pensiones. Este punto es muy importante para Chile. La proporción de población activa versus pasiva está cambiando y la expectativa de vida aumentando, lo cual junto a una caída de los retornos al ahorro, debido a las bajas tasas de interés, pone una mayor presión sobre los sistemas previsionales. Algunos países tienen más tiempo que otros para atacar este problema, pero ya estamos viendo algunas reformas previsionales, como en Brasil, que buscan atacar este problema de fondo.

Sobre el mercado de bonos LatAm ¿Recomiendan girar el foco desde investment grade hacia high yield?

-Hay algo de atractivo adicional en high yield para bonos corporativos. Para 2020 esperamos retornos de 3.5% para IG y 6% para HY. Sin embargo, los riesgos son a la baja dada la situación delicada que esta atravesando Argentina, donde una reestructuración de la deuda soberana debería afectar negativamente a la deuda corporativa. En México, una segunda baja en la nota crediticia es muy factible, lo que impactaría negativamente en rendimientos realizados.