Vázquez queda fuera de lista de aliados de Trump al visitar EE.UU.

Vázquez queda fuera de lista de aliados de Trump al visitar EE.UU.

El gobierno estadounidense organizó una cena con líderes latinoamericanos para discutir sobre Venezuela y no invitó al mandatario uruguayo

Nueva York es el lugar de Donald Trump. En esa ciudad nació, hizo su fortuna y tiene su casa. La Trump Tower, inaugurada en 1983, alberga en su ático del piso 66 la residencia privada del presidente de Estados Unidos (EE.UU.). Está ubicada en la 5ta. Avenida, entre las calles 56 y 57, veinte cuadras al noroeste de la sede de las Naciones Unidas (ONU). Al desplazarse hasta allí en el mediodía del lunes 18 a una reunión de alto nivel para discutir sobre la reforma de la organización, Trump bajó por la avenida Lexington y tomó la calle 50, pasando enfrente del hotel San Carlos, el sitio donde Tabaré Vázquez se ha alojado en sus últimos viajes a Nueva York.

Mientras el presidente uruguayo descansaba en su habitación antes de acudir al 72º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la imponente caravana de camionetas, patrullas y ambulancias que escoltan a Trump se desplazó como una avalancha por debajo de su ventana.

Fue, durante las 48 horas que Vázquez estuvo en la ciudad, la oportunidad en que más cerca estuvieron de cruzarse los caminos de ambos mandatarios. Es que a pesar de que al día siguiente los dos estuvieron dentro del edificio de la Asamblea General durante el discurso que dio Trump, no entablaron diálogo en ese momento ni en otro, ni tampoco participaron juntos en encuentros en el marco de la Asamblea General. “No tuve ningún tipo de intercambio. No está por el momento en la agenda tener una reunión con Trump”, dijo Vázquez el martes 19 en rueda de prensa, cuando sus compromisos en la ONU ya habían terminado y se aprestaba para almorzar y retornar a Montevideo.

Un rato antes, el presidente había escuchado la hora y media inaugural del nuevo período de sesiones: primero al secretario general de las Naciones Unidas, el portugués Antonio Guterres, luego al presidente brasileño Michel Temer y finalmente a Trump, cuya disertación era obviamente muy aguardada por todos los presentes, incluido el propio Vázquez, según confió la noche anterior a los periodistas uruguayos que estaban en la ciudad.

“Estados Unidos tiene gran fuerza y paciencia, pero si se ve obligado a defenderse o a defender a sus aliados, no habrá otra opción que la total destrucción de Corea del Norte”, fue una de las duras frases lanzadas por Trump, quien también tildó de “régimen asesino” a Irán e incluyó a Venezuela en esa breve lista de tres países donde advirtió que su administración podía intervenir. 

“Estamos preparados a tomar nuevas medidas si el gobierno de Venezuela persiste en su camino para imponer un gobierno autoritario al pueblo venezolano. No podemos quedarnos parados y mirar”, desafió, calificando a Nicolás Maduro como “dictador socialista”.

Tenaz y con pocas evasivas, como es costumbre en sus oratorias, el tono empleado por Trump era esperado por Vázquez. “Personalmente, el discurso del presidente Trump en particular no me sorprendió, me parece que estuvo dentro de los lineamientos que él ha venido manejando públicamente con referencias muy específicas a los distintos conflictos que tiene su país en el mundo. Y menciona específicamente lo de Corea del Norte, lo de Irán y en la región hizo referencia a lo de Venezuela. Por tanto, a mí personalmente, reitero, no me sorprendió el tono de su discurso”, opinó al respecto.

El presidente uruguayo fue más contundente al hablar sobre el anuncio de Trump de que el gobierno de EE.UU. invertirá aproximadamente 700.000 millones de dólares en seguridad nacional y Fuerzas Armadas. “Impacta mucho y, como lo hemos dicho siempre, nosotros no comulgamos con espíritus belicistas o aquellos pensamientos que busquen a través de la fuerza, de la guerra, de la confrontación armada, la solución de los problemas. Uruguay propicia la búsqueda del diálogo, del entendimiento, la solución pacífica de las controversias. Por tanto, rechazamos toda intención belicista que fue claramente manifestada. Que se arregle todo por la vía de la diplomacia”, reclamó.

De esa forma, Vázquez volvió a tomar distancia del posicionamiento de Trump, una separación que estableció a partir de febrero, tras mostrarse en un inicio más cauto cuando el empresario obtuvo la presidencia de Estados Unidos. Desde entonces las referencias a “no levantar muros sino construir puentes” han sido constantes en Vázquez, quien ha utilizado entre otros los términos “terrible” y “triste” para referirse a algunas de las políticas impulsadas por Trump.

La postura del presidente uruguayo la conocen “claramente” en el gobierno estadounidense, indicaron a Búsqueda fuentes de la Cancillería. “Es escuchado”, expresó una de las fuentes, quien aludió a las palabras de Vázquez del 14 de agosto en una rueda de prensa previa al Consejo de Ministros abierto de Nuevo Berlín, donde rechazó “enfáticamente y tajantemente las apreciaciones del presidente de EE.UU.”, quien dos días antes había sugerido que la opción militar podía ser usada por su país para resolver la crisis de Venezuela.

Otra de las fuentes hizo hincapié en lo sucedido en mayo en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, presidido por Uruguay durante ese mes. El Observador informó entonces que la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, intentó convencer a Uruguay de colocar el tema Venezuela en el orden del día del Consejo, una propuesta que fue desechada por el gobierno uruguayo al tratarse de un tema de índole nacional que no amenazaba la paz internacional.

Al tanto de las declaraciones de Vázquez sobre Trump y de la actitud de su gobierno en torno a la crisis de Venezuela, EE. UU. excluyó a Uruguay de una cena de trabajo organizada el lunes 18 en Nueva York. Encabezada por Trump, a la cita acudieron Temer, el presidente de Colombia Juan Manuel Santos, el de Panamá Juan Carlos Varela y la vicepresidenta de Argentina Gabriela Michetticon sus respectivos cancilleres. Sobre la mesa estuvo la situación política y económica de Venezuela y sus consecuencias sobre la seguridad de toda la región, informó Reuters. Tras el encuentro, Temer manifestó que los líderes coincidieron en la necesidad de “acelerar la presión internacional” sobre el gobierno de Maduro.

La reunión con presidentes latinoamericanos no fue la única que organizó Trump en su estadía en Naciones Unidas: también tuvo un almuerzo de trabajo con líderes africanos donde alabó el combate de éstos “para erradicar los refugios terroristas, para cortar sus finanzas y para desacreditar su ideología”.

Mientras la cena del lunes 18 se desarrollaba, Vázquez comía tranquilamente a pocas cuadras de su hotel en el barrio Turtle Bay de Manhattan con miembros de la misión permanente de Uruguay ante la ONU y parte de su pequeña comitiva, formada solamente por cinco funcionarios. Los encuentros privados de Trump con otros pares no pasaron inadvertidos para el jerarca uruguayo, quien admitió que “parecería existir una cierta moderación” por parte de Trump “en su propuesta de ampliar el diálogo con otros países, con los países amigos como los nombró, en búsqueda de una convivencia más pacífica”. Incluso, aunque escueto, no descartó que en el futuro pueda reunirse con él. “Dialogamos con todos y por qué no lo iríamos a hacer con el presidente de Estados Unidos”.

Vanguardia

A lo largo de su estadía en las Naciones Unidas, Vázquez tuvo un “papel más de observador que de actor”, como él mismo lo definióAunque no habló en el 72º período de sesiones de la Asamblea General (tarea que le corresponderá la próxima semana al canciller Rodolfo Nin Novoa), el presidente sí participó en distintas actividades.

Invitado por el primer ministro de Suecia, Stefan Löfvren, el lunes 18 fue orador en una conferencia sobre trabajo decente y crecimiento inclusivo, organizada por el Foro Económico Mundial como parte de su Primera Cumbre sobre el Impacto del Desarrollo Sostenible.

Ese mismo día también habló en una reunión de alto nivel dentro del propio marco de la ONU, impulsada por el secretario general Guterres para discutir sobre la explotación y los abusos sexuales en las operaciones de mantenimiento de pa z. Allí Vázquez fue breve pero concreto: dijo que le “avergüenza” y exigió “tolerancia cero” ante el creciente número de denuncias sobre abusos sexuales que involucran a personal de las Naciones Unidas. Como posibles medidas de prevención, enumeró ciertas acciones que lleva adelante Uruguay con sus cuerpos de paz, como el diseño de un protocolo de actuación del Ministerio de Defensa Nacional ante denuncias de abuso, explotación sexual y paternidad.

Además de esas conferencias, el presidente mantuvo reuniones bilaterales con el presidente de Ecuador, Lenin Moreno, y con el nuevo director general de la Organización Mundial de la Salud, el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus, con quien conversó sobre uno de los puntos considerados primordiales internacionalmente por Vázquez: la Conferencia Mundial sobre Enfermedades No Transmisibles, que Montevideo albergará en octubre.

 “Uruguay es vanguardia en este tema, es líder mundial”, destacó el presidente, quien durante su viaje por Nueva York logró confirmar la presencia de varios jefes de Estado y el envío de un mensaje televisivo del presidente de Rusia, Vladimir Putin.