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Por qué Chile debe ratificar el TPP-11

Por qué Chile debe ratificar el TPP-11

Por Mary Ng, Ministra de Comercio Internacional de Canadá

En diciembre se cumplió el segundo aniversario de la entrada en vigor del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, conocido en Chile como TPP-11, un acuerdo histórico que está creando buenos empleos y oportunidades para las personas y las empresas en Canadá y en todo el mundo.

Este acuerdo es un modelo para los acuerdos comerciales contemporáneos y, si bien Chile fue una de las principales voces en la negociación del TPP-11, todavía le falta aprovechar sus beneficios.

Entre las once naciones que firmaron el TPP-11 en marzo de 2018, siete lo han ratificado hasta la fecha: Canadá, Australia, Japón, México, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam, todos los cuales han cosechado plenamente los beneficios del TPP-11 durante los dos últimos años.

Antes del Covid-19, Canadá registró un crecimiento del comercio bilateral de mercancías con nuestros asociados del TPP-11, y muchos sectores, como el de la carne, el pescado y el marisco, han experimentado una expansión de las exportaciones a los mercados del TPP-11, tales como Japón y Vietnam. Con el TPP-11, junto con los demás acuerdos comerciales de Canadá, nuestras empresas tienen acceso preferente a un mercado global de 1.500 millones de clientes.

Si bien Canadá espera que los cuatro signatarios restantes (Brunéi, Malasia, Perú y Chile) ratifiquen este acuerdo, estamos muy ansiosos de que Chile, nuestro socio y amigo cercano desde larga data, ratifique el TPP-11 y se convierta en socio pleno del acuerdo.

Canadá y Chile tienen una historia de estrecha cooperación que abarca más de dos décadas.

Desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre Canadá y Chile en 1997, nuestros países han profundizado considerablemente su relación comercial, triplicando el comercio bilateral en los últimos veintitrés años. El TLC Canadá-Chile también ha tenido efectos muy positivos en la inversión: Canadá es el tercer mayor inversionista extranjero en Chile, con un total de $17.000 millones de dólares canadienses en 2019. Esto ha significado más asociaciones entre nuestros innovadores empresarios y dueños de negocios, y más oportunidades para que tanto canadienses como chilenos crezcan y prosperen.

Canadá y Chile también disfrutan de una relación sólida y multifacética anclada en nuestros valores compartidos, incluidos los compromisos con la democracia, los derechos humanos, el empoderamiento económico de la mujer, los mercados y el comercio abiertos, y la cooperación multilateral para hacer frente a los desafíos de paz y seguridad mundiales.

Debemos seguir trabajando juntos para promover estos objetivos comunes y forjar alianzas más amplias con naciones de ideas afines.

Esto es exactamente lo que representa el TPP-11.

La ratificación por parte de Chile del TPP-11 serviría como una declaración renovada de nuestro compromiso común con el sistema de comercio basado en normas, y un enfoque inclusivo del comercio que beneficie a todos.

El TPP-11 presenta ambiciosos compromisos de acceso a los mercados para el comercio de bienes, servicios, inversiones, movilidad de la mano de obra, compras del sector público, entre otros. También incluye capítulos emblemáticos dedicados al medio ambiente, a los derechos laborales, a la transparencia y a las medidas anticorrupción, todo ello mientras defiende los derechos de las partes a alcanzar objetivos de política pública como lo es la salud pública, un aspecto que es más importante que nunca en medio del Covid-19.

El TPP-11 también beneficia a las pequeñas empresas al facilitarles la exportación y la exploración de oportunidades en nuevos mercados, así como al abordar los principales obstáculos que las afectan de manera desproporcionada. Estas empresas son el pilar de muchas comunidades en Chile, así como en Canadá.

La pandemia del Covid-19 ha destacado la importancia de cadenas de suministro estables y de la cooperación internacional. Al ofrecer un conjunto único de normas para el comercio en toda la región del Asia-Pacífico, el TPP-11 hace que el comercio sea más predecible, transparente y accesible para todos los involucrados.

Para Canadá, el TPP-11 se ha convertido rápidamente en una pieza fundamental en nuestra estrategia de diversificación del comercio. Abre nuevos mercados y al mismo tiempo comparte más ampliamente los beneficios del comercio y la inversión entre nuestros pueblos. Esto es más importante que nunca cuando se mira el camino de la recuperación del Covid-19.

Gracias al TPP-11, los consumidores y las empresas canadienses tienen acceso a una mayor variedad de productos de alta calidad, debido a un acceso abierto y previsible a los mercados internacionales, lo que ha sido crucial en medio de la incertidumbre causada por la pandemia del Covid-19.

Al mismo tiempo, las exportaciones canadienses en sectores clave como las commodities agrícolas (como trigo, vacuno, cerdo), agroalimentarios, pescados, mariscos y productos forestales que se han beneficiado de importantes reducciones arancelarias en virtud del TPP-11, han experimentado notables aumentos desde la entrada en vigor del TPP-11. Además de la reducción de los aranceles, los exportadores también se están beneficiando de procesos fronterizos simplificados, que reducen los costos para las empresas y los consumidores.

Una vez que haya sido plenamente ratificado, el TPP-11 abarcará a 500 millones de consumidores y cadenas de suministro regionales que se extienden por toda la región del Asia-Pacífico. Para nuestras empresas, esto significa crecimiento. Significa oportunidades. Y significa una mayor prosperidad para todos.

Estas ventajas serán clave para la recuperación económica post-Covid de las naciones comerciales como Chile y Canadá.

Al ratificar el TPP-11, Chile también ganará la misma voz para determinar la dirección futura del Acuerdo, ya sea que se esté expandiendo a nuevos miembros o dirigiendo su implementación.

Sobre la base de la sólida labor que hemos realizado hasta la fecha en materia de comercio y género en el modernizado TLC Canadá-Chile, en el Grupo de Acción para el Comercio Inclusivo y en el nuevo Acuerdo Mundial sobre Comercio y Género, Canadá y Chile pueden trabajar juntos a través del TPP-11 para seguir avanzando en la participación de quienes históricamente han quedado fuera del comercio, como son las mujeres y los pueblos indígenas, asegurando así una recuperación económica sostenible e inclusiva tras la recuperación económica del Covid-19.

No cabe duda de que la ratificación del TPP-11 por parte de Chile permitiría a las empresas, a los consumidores, a las familias, a los agricultores y a los trabajadores chilenos aprovechar las numerosas oportunidades y beneficios del acuerdo.

Canadá estaría encantado de dar la bienvenida a Chile como miembro de pleno derecho del TPP-11 y esperamos seguir trabajando estrechamente para construir una fuerte recuperación económica del CovidD-19 y un futuro próspero para todos.

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