Pese a críticas de EEUU, la diplomacia médica de Cuba se impone en el Caribe

Pese a críticas de EEUU, la diplomacia médica de Cuba se impone en el Caribe

En una carrera para evitar el colapso de sus sistemas de salud debido al coronavirus, varias pequeñas naciones del Caribe recurrieron el mes pasado a un país vecino en un desesperado pedido de ayuda.

Ese país no fue Estados Unidos sino Cuba, otra isla caribeña que ha convertido la cooperación médica en su fuente de ingresos más rentable.

En una semana, entre el 20 y el 28 de marzo, Cuba envió a ocho naciones del Caribe al menos 473 médicos, enfermeros y otros trabajadores de la salud en lo que parece ser uno de los despliegues más grandes y más rápidos en la región en la historia de la “solidaridad” médica de Cuba.

La contratación de médicos se produjo a pesar de las advertencias del Departamento de Estado de Estados Unidos acerca de las “condiciones de explotación” en el programa médico cubano, que la agencia ha calificado de “abusivo” en Twitter.

Y la operación también mostró otras fricciones regionales, pues algunos funcionarios del Caribe que han apoyado al régimen de Nicolás Maduro se hicieron de la vista gorda ante el hecho de que algunos de los médicos viajaron en aviones proporcionados por la aerolínea venezolana Conviasa, actualmente bajo sanciones estadounidenses.

“La gente está siendo pragmática al respecto, y lo que eso significa es que si Estados Unidos ofreciera ayuda, también aceptarían esa oferta”, dijo Robert Maguire, autor y profesor retirado de Estudios Latinoamericanos y Hemisféricos en la Universidad George Washington.

“La presencia de Estados Unidos en el Caribe ha sido bastante escasa, en comparación con Venezuela y China”, agregó Maguire. “No es una sorpresa que los gobiernos del Caribe acudieran a Cuba en busca de ayuda; Cuba tiene una historia “.

Los grupos más grandes de trabajadores de la salud cubanos fueron enviados a Jamaica (140), Santa Lucía (113) y Barbados (101).

Grupos más pequeños viajaron a San Vicente y las Granadinas (16), Antigua y Barbuda (29), Dominica (35), San Cristóbal y Nieves (34) y Granada (5). Todos los enviados a Barbados y Granada, en su mayoría mujeres, son enfermeros. Sin embargo, otros países recibieron una combinación de médicos, enfermeros y técnicos que son miembros de una “brigada internacional” cubana especializada en situaciones de desastre y epidemias.

Desde el comienzo de la epidemia de coronavirus, Cuba ha enviado más de 1,000 trabajadores de la salud a 18 países en tres continentes, según varios reportes de la prensa cubana y declaraciones oficiales.

El ministro de Salud de Jamaica, Christopher Tufton, le dijo al Miami Herald que 140 médicos y enfermeros cubanos fueron contratados para reforzar el personal de salud del país dedicado a tratar pacientes con COVID-19. “Perdemos más de 500 enfermeros cada año por reclutamiento masivo” de otros países, dijo Tufton.

La llegada de especialistas cubanos para ayudar a frenar la pandemia tiene tanta acogida entre las naciones caribeñas que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Haití insinuó en Twitter que el país estaba recibiendo más médicos cubanos cuando no era así. El ministro de Relaciones Exteriores, Claude Joseph, aclaró más tarde a Nouvelliste que 348 médicos y enfermeros cubanos que ya están en Haití se desplegarán en todo el país para ayudar con los pacientes con COVID-19.

Esta no es la primera vez que Cuba ofrece ayuda médica al Caribe.

El primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, dijo que el gobierno de Cuba ha estado exportando a sus médicos y enfermeros durante décadas para apoyar a esa nación que ha sido devastada por huracanes en el pasado. También ha otorgado becas a sus ciudadanos para estudiar medicina en Cuba.

“Somos amigos de todos y enemigos de nadie. Somos un microestado extremadamente vulnerable y tenemos pocas opciones más allá de aceptar la asistencia de todas las naciones ”, dijo. “Los que quieran que hagamos lo contrario deberían comprometerse a llenar ese vacío”.

Pero el mensaje político es claro, dicen los observadores de la región: al contrario de lo que Estados Unidos ha estado tratando de demostrar con la expulsión de los médicos de Brasil, Bolivia y Ecuador, el país y sus brigadas médicas aún son apreciados y necesarios.

El primer ministro de San Cristóbal y Nieves, Timothy Harris, recibió “con amor” a los 34 médicos y enfermeros cubanos que llegaron el 28 de marzo, dos días después de que esa federación del Caribe Oriental confirmara un par de casos positivos de coronavirus.

“¡Viva la solidaridad!,” agregó Harris en Twitter.

Solo cinco días antes, la Oficina para la Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado estadounidense estaba pidiendo a los países que buscan la ayuda de Cuba que examinaran los acuerdos y pusieran fin “a los abusos laborales” asociados con las misiones médicas de la isla. Según varios médicos que desertaron de esas misiones y documentos divulgados en Brasil, el gobierno de la isla habitualmente se embolsa casi el 80 por ciento de los salarios de los médicos, restringe sus movimientos e incluso ejerce presiones para inflar las estadísticas.

Parece que el mensaje no ha tenido mucha recepción.

“Nos parece sorprendente que este programa, que ha ayudado a brindar buenos servicios de atención médica a nuestra gente, sea caracterizado convenientemente por otros como trata de personas ”, dijo Browne al Miami Herald.

Browne dijo que los médicos y enfermeros cubanos que llegaron recientemente a Antigua y Barbuda obtienen alojamiento, servicios públicos, transporte y otros beneficios gratuitos. “Esos gastos normalmente supondrían aproximadamente el 50 por ciento de los ingresos de un enfermero local. Están muy felices“.

El primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, dijo que los cubanos están brindando capacitación y asistencia médica. “No tomamos posiciones ideológicas sobre estas cosas. Tomamos una posición pragmática humana, muy sensata sobre estas cosas ”, dijo.

Sin embargo, los trabajadores de la salud cubanos que llegaron a San Vicente y Antigua lo hicieron en aviones provistos por la aerolínea venezolana Conviasa, actualmente bajo sanciones estadounidenses. El viernes, otro vuelo venezolano también dejó kits de pruebas rápidas para los gobiernos de San Vicente, Granada y Dominica.

“No se puede sancionar un vuelo comercial”, dijo Gonsalves. “Este fue un vuelo de misericordia, que trajo médicos y enfermeras a países del Caribe”.

UN SALVAVIDAS PARA CUBA
Para el gobierno cubano, los años dedicados a la diplomacia médica han dado frutos.

Las solicitudes de ayuda han ofrecido un salvavidas en el momento en que las autoridades apenas pueden proporcionar alimentos a la población en medio de una tormenta perfecta en la que han convergido la ineficiencia estatal, las sanciones de los Estados Unidos y una pandemia que ha congelado el turismo, una de las principales fuentes de ingresos del país.

En estas circunstancias, los líderes cubanos consideraron lógico impulsar la exportación de servicios médicos, la fuente de ingresos más importante del país, que aportó unos $6 mil millones en 2018. Y con la cancelación de los acuerdos con Brasil, Ecuador y Bolivia por las críticas a las prácticas laborales del gobierno, la isla tenía un excedente de trabajadores de la salud capacitados que podrían ser redistribuidos rápidamente.

Un día después de que el gobierno anunciara que cerraría el turismo, el 20 de marzo, la noticia de que Cuba estaba enviando médicos a la región italiana de Lombardía, la más afectada por el coronavirus, fue noticia en todo el mundo.

Tres días después, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, abogó por la cooperación regional en una videoconferencia convocada por la Asociación de Estados del Caribe para discutir la respuesta al COVID-19. Para entonces, cinco miembros de la asociación ya habían solicitado ayuda médica a Cuba, dijo Rodríguez.

En particular, el ministro insinuó que las naciones del Caribe no podían depender de la ayuda estadounidense.

“No deberíamos esperar, y mucho menos confiar, que los países ricos e industrializados vendrán a salvar a nuestros pueblos. Poca ayuda vendrá del norte ”, dijo.

Estados Unidos ha brindado asistencia financiera a algunos países del Caribe. Según una hoja informativa del Departamento de Estado, la administración de Donald Trump otorgó $700,000 en asistencia para la salud a Jamaica, $2.2 millones a Haití y $1.7 millones para ayudar a los gobiernos del Caribe Oriental a enfrentar el virus.

Sin embargo, Estados Unidos, que está buscando reclutar trabajadores de salud extranjeros, no está en condiciones de proporcionar a los países del Caribe lo que ellos dicen que más necesitan: personal. Las agencias estadounidenses también han limitado que algunas naciones del Caribe y otros países puedan adquirir equipos de protección personal.

Para fines de marzo, unos 700 médicos, enfermeros y técnicos cubanos habían sido enviados a combatir la pandemia de coronavirus en todo el Caribe y América Latina, incluidas nuevas brigadas enviadas a Nicaragua, Venezuela, Surinam y Belice.

A medida que el número de casos confirmados de coronavirus ha aumentado en la isla— 766 reportados hasta el martes— incluidos 25 trabajadores de la salud, han surgido preguntas sobre el envío de personal capacitado a otros países, especialmente después de que el Ministro de Salud de Cuba, José Angel Portal, dijera la semana pasada que las autoridades estaban “calificando” nuevo personal para trabajar en unidades de cuidados intensivos en el país.

Durante el fin de semana, el gobierno envió brigadas adicionales a Italia, Angola y Togo.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino