«No vamos a trabajar para que caiga este gobierno; vamos a trabajar para que la gente viva mejor»

«No vamos a trabajar para que caiga este gobierno; vamos a trabajar para que la gente viva mejor»

El presidente Tabaré Vázquez anunció que no se irá para su casa el 2 de marzo y que su «lugar» será junto a los frenteamplistas, como un militante más, «desde las bases»

En entrevista exclusiva con La República, el Presidente Tabaré Vázquez anunció que, después del 1º de marzo, lejos de retirarse, concurrirá como un «militante más» a los Comités de Base, a las Coordinadoras y a las Departamentales del Frente Amplio a volcar su experiencia de tres décadas como intendente, dos veces Presidente de la República así como presidente de la fuerza política.

Dijo que sería «muy egoísta» de su parte, «irme para mi casa y decir, acá terminó todo». La respuesta, textual, fue: a partir del 2 de marzo, habrá «un Tabaré Vázquez al frente del Frente Amplio, desde las bases». El viernes, en medio de una intensa agenda de reuniones protocolares, Vázquez recibió en su despacho a un equipo de La República encabezado por el Director General del Multimedio Néstor Molina Díaz, Mónica Salsamendi, el Editor de la Sección Política Marcelo Falca y el periodista Nicolás Silva.

En la entrevista, que se extendió hasta casi una hora, algo más de lo previsto, habló de todo. Sobre su enfermedad, confirmó una buena noticia; la de su evolución favorable. «La verdad que me siento bien», afirmó. Se refirió a la marcha de la transición y al relacionamiento con el presidente electo Luis Lacalle Pou que, reconoció, «ha mejorado muchísimo». También habló del futuro gobierno y del rol que, a su juicio, debería jugar el Frente Amplio.

En ese sentido, dijo que la fuerza política debe apoyar aquellas medidas del gobierno que «ayuden a vivir mejor, con mayor dignidad» pero también estar «muy atentos» para defender «a ultranza» los derechos conquistados y «mejorarlos» porque «también desde la oposición se puede gobernar».

«El Frente Amplio tiene que demostrar que es una fuerza política seria y responsable, que no vamos a trabajar para que caiga este gobierno; no, no, vamos a trabajar para que la gente viva mejor. Y después dentro de cinco años la gente decidirá», afirmó.

«No podemos hacer un concurso a ver qué gobierno se ve más atacado por la oposición como nos pasó a nosotros», agregó. Sobre el final de la entrevista, Vázquez hizo especial hincapié en el Fondo Nacional de Recursos (FNR), defendió su propuesta que presentó al presidente electo y afirmó que su posición se ha «tergiversado de manera alarmante».

Presidente, antes que nada agradecerle la oportunidad de esta entrevista que va a ser publicada íntegramente en La República, transmitida a través de LaCatorce10 y también por TV Libre. La primera pregunta es, sobre su estado de salud, ¿cómo se siente, Presidente?

Bien. El agradecido soy yo por esta entrevista que me da la oportunidad de llegarles a miles y miles de uruguayas y uruguayos. Está bien plantear el cómo se siente al cómo estoy. La verdad es que me siento bien, me siento muy bien.

El tratamiento que me instauraron aquí en el Uruguay y todos los procedimientos diagnósticos fueron muy bien planteados y efectivos. Hubo una regresión importante de la masa tumoral pulmonar en los últimos controles imagenológicos. Prácticamente desapareció después de la radiocirugía que me practicaron y ahora estoy en una etapa de controles periódicos que están protocolizados para todos los enfermos que tienen esta variedad tumoral u otras y que requieren cada un cierto tiempo, dos o tres meses, realizar nuevos estudios.

Los últimos, reitero, fueron buenos, y también hubo una normalización de marcadores tumorales en sangre que los tenía muy altos cuando estaba el tumor en actividad, los que se normalizaron. Eso en cuanto a cómo me siento y cómo estoy.

En esta enfermedad, nunca se sabe, en general, hay muchos casos que sí, pero en la variedad sobre todo en cánceres de pulmón, cuál va a ser la evolución en cualquier momento. Por eso la necesidad de controles periódicos cada dos o tres meses. Pero en este momento yo me siento muy bien, estoy bien y ahora estoy en controles.

Un comentario, su secretaria nos dice que no pueden seguirle el ritmo de trabajo durante todo el día.

Bueno, pero eso es habitual, normalmente como médico tenía que moverme mucho, pero bien, bien, me siento bien.

¿Ha cambiado en su calidad de vida, en el día a día?

Sí, ha cambiado, sí. Porque estos tratamientos que uno recibe, estoy hablando de la parte de radioterapia, no son gratuitos. Todos tienen sus consecuencias. Yo hace poco en una conferencia de prensa acá lo decía, de repente uno toma una aspirina que es lo más natural y lo más inocuo y termina haciendo una gastritis o una hemorragia digestiva.

Ingerir medicamentos, recibir medicamentos, tiene sus riesgos. Y en particular, los tratamientos tanto por medicamentos, por cirugía o por radioterapia en oncología, se paga un precio. Inevitablemente, quedan secuelas, quedan problemas. Y eso cambia un poco la calidad de vida.

Presidente, estamos en plena transición. Le pedimos una reflexión, que nos dé su punto de vista acerca de cómo va la marcha de este proceso.

La transición, desde mi punto de vista va bien. Nosotros nos venimos preparando ya desde hace meses para la transición. Yo diría desde hace años. Porque cuando terminamos el primer período de gobierno, hubo una transición también con el siguiente período que lo presidiría Pepe, José Mujica.

Y ahí también preparamos la transición. Recuerdo cuando le entregué en la Torre Ejecutiva alrededor de once libros a Mujica, uno de cada Ministerio, poniendo en claro y oscuro, totalmente transparente y en su totalidad toda la información que disponíamos de los ministerios. Y ahora, hicimos lo mismo pero con otro elemento que en aquel momento no lo teníamos, como es la utilización de la informática.

Todos estos cinco años estuvieron informatizados y hay mucho archivo que pudimos recopilar y a la información escrita le agregamos la información toda informatizada. Hay mucha información, con total transparencia, en profundidad, y esto es lo que estamos llevando adelante, que la propia integración de los cuadros del próximo gobierno que están trabajando en el tema han reconocido públicamente que es una buena transición.

Y yo creo que es necesario que así sea porque el 1° de marzo cuando venga un nuevo gobierno y termine este, el Uruguay, más allá de ese cambio y de la banda, va a seguir funcionando. Ustedes van a seguir funcionando como periodistas, los hospitales van a seguir funcionando, las escuelas van a seguir funcionando, las inversiones públicas, los privados, el Uruguay sigue, sigue.

Se injerta un cambio de gobierno. Y de tener un gobierno que sale al que entra retaceando la información es perjudicar a la población. Es perjudicar a la gente. Y nuestro gobierno y nuestra fuerza política están en las antípodas. Lo que queremos es favorecer la vida de los uruguayos, que vivan mejor, con mayor dignidad, y que puedan cumplir sus esperanzas y sus sueños. Así que, para nosotros, es un deber moral llevar adelante una buena transición.

Presidente, su relación con el Presidente electo Luis Lacalle Pou, por lo que se ha visto, es muy buena.

Ha mejorado muchísimo. No la tuvimos tan buena, pero ha mejorado, yo creo que hay otra actitud del presidente electo, también nosotros pusimos lo nuestro, por supuesto, en bien del país, y yo me alegro mucho que hemos podido lograr ese relacionamiento porque facilita la transición y porque yo creo además que nuestra fuerza política y este gobierno de esa fuerza política tiene que redefinir con precisión cuál es el objetivo central que tenemos.

En política, ¿cuál es el objetivo central? Y el objetivo central que tenemos, que es histórico del Frente Amplio desde su fundación y antes, a los partidos políticos que después integraron el Frente, es trabajar para que las grandes mayorías nacionales tengan respetados y logrados sus derechos, que puedan vivir con dignidad.

Y cuando hablo de grandes mayorías nacionales hablo del sector de la población más sumergido e ignorado por décadas, hablo de la clase media uruguaya, hablo de los trabajadores, de los jubilados y pensionistas, de los estudiantes, del pequeño y mediano empresario, del pequeño y mediano productor rural, de la producción familiar. Hablo de los profesionales universitarios, esa es la gran mayoría de la que siempre habló el Frente.

Bueno, ese es nuestro objetivo, y por ello tenemos que trabajar, desde el gobierno o desde la oposición. Por eso creo que, si el gobierno que entra, impulsa medidas que apoyen, ayuden a vivir mayor, con mayor dignidad, con derecho a tener más trabajo, mejor educación, etc, etc, a esas grandes medidas nacionales, eso hay que apoyarlo, porque no es que estemos apoyando al gobierno, estamos apoyando a la gente, a esas grandes mayorías a las que se debe el Frente porque el Frente nace de ellas, surge de ellas.

De la misma manera que creo que tenemos que estar muy atentos para defender, a ultranza, los derechos que hemos logrado. Hay que defenderlos y tratar de mejorarlos, porque también desde la oposición se puede gobernar.

Porque vamos a tener una herramienta parlamentaria, una bancada muy fuerte, que puede presentar proyectos de ley y otro tipo de proyectos, y los puede acordar, que aun mejoren las condiciones de vida de estas grandes mayorías nacionales. Y en tercer lugar, cuando no estemos de acuerdo con algo que, va a suceder inevitablemente, decir, señores no estamos de acuerdo con estos planteos que hace el gobierno por esto, por esto, por esto y por aquello, pero tenemos un proyecto alternativo para este tema y lo tenemos fundado en este motivo, en este otro motivo, en esta razón y en esta otra razón.

No podemos hacer un concurso a ver qué gobierno se ve más atacado por la oposición como nos pasó a nosotros. Tenemos que respetar a la gente, tenemos que defenderles sus intereses, y el Frente Amplio es distinto, el Frente Amplio tiene que demostrar que es una fuerza política seria y responsable que no vamos a trabajar para que caiga este gobierno; no, no, vamos a trabajar para que la gente viva mejor.

Y después dentro de cinco años la gente decidirá. Pero desde mi modesto punto de vista y con esta experiencia que tenemos de tantos años, me parece que estratégicamente ese es el camino a seguir.

Presidente, ¿qué planes tiene para después del 1° de marzo? Lo escucho hablar ahora, y pienso en un Tabaré Vázquez al frente del Frente Amplio…

Sí, sí. Creo que sería y lo digo con mucho respeto, mucha modestia, no con pedantería, sería muy egoísta de mi parte después de treinta años de una actividad política pública, con la experiencia de haber sido primero intendente de Montevideo, después de haber sido dos veces presidente del país, pero además presidente del Frente, presidente del Encuentro Progresista, irme a mi casa después del 1° de marzo egoístamente, y decir, acá terminó todo.

Yo quiero volcar la experiencia que tenemos, poca o mucha, con aciertos y con errores, con incapacidades, con omisiones, la quiero volcar en el seno del Frente Amplio. Y para hacerlo pienso que mi lugar es ir a los Comités de Base, ir a los Coordinadoras, ir a las Departamentales, ir a hablar con las frenteamplistas y los frenteamplistas, dialogar, que me pregunten que yo pueda hablar, que yo pueda decir, en fin, en esa actividad de base. Tengo pensado ese tipo de actividad si la salud me lo permite.

¿El Frente Amplio debería cambiar todas sus estructuras orgánicas?

Yo no sé si cambiar todas las estructuras. A veces, cambios tan radicales pueden dejar de lado en lo que se va a cambiar, elementos que son muy positivos, son buenos. A mí me parece que es excepcional en el mundo, en Latinoamérica, para la izquierda latinoamericana, la experiencia del Frente Amplio como una fuerza política constituida por la alianza de partidos progresistas o de izquierda, y el movimiento.

Eso es inédito. Yo creo que el movimiento constituido por las bases es la esencia fundamental, entre otras cosas, para en muchas instancias históricas del Frente haber mantenido la unidad. Unidad, elemento fundamental para que el Frente llegara adonde llegó. Sin la unidad, no hubiéramos llegado adonde llegamos.

Y muchas veces fueron las bases las que sustentaron con fuerza y reclamaron unidad cuando había divisiones internas, entre grupos, o entre compañeros, no los voy a mencionar pero todos los conocemos. Entonces a mí me parece que, la masa madre, como se dice en panadería, la constituye el movimiento, las bases, y eso hay que fortalecerlo fundamentalmente.

Eso no lo podemos perder, no lo puede perder el Frente Amplio, desde mi modesto punto de vista. Lo debe cuidar y cuidar mucho. Cuidar también la alianza entre los distintos grupos políticos, pero para mí la base de sustento es esa.

Y después principios fundacionales del Frente que, yo creo, tienen total vigencia y no hay que perderlos. A veces, se plantea que el Frente es muy discutidor, y lo bien que está que sea discutidor. Si los temas políticos no se discuten en una fuerza política, ¿adónde se van a discutir? Es distinto de ejercer el gobierno, o uno en el gobierno tiene determinados tiempos, y los tiene que respetar.

Por ejemplo, se aprueba una ley en el Parlamento, viene y yo tengo que promulgarla dentro de los diez días siguientes, ¿ta? Y hay plazos. No me puedo poner a decirle al Frente Amplio, bueno: promulgo o no promulgo esto y que lo discutan 30 días porque se me pasaron los plazos. Pero la fuerza política yo creo que tiene que discutir como lo ha hecho el Frente, no una discusión eterna, ni tampoco una discusión por cualquier tema, ¿verdad? Pero los temas políticos fundamentales hay que analizarlos y discutirlos y el Frente tiene una esencia fundamental ahí que no la debe perder, desde mi modesto punto de vista.

Quizás en lo que representa la conducción cotidiana del Frente, estoy hablando de la Dirección del Frente y de la Mesa Política, quizás ahí sí se necesite un poco más de agilidad, de posibilidades de intercambio, más rápido. Y lo otro que también, sé que esto va a ser discutido, criticado quizás, pero que lo he pensado siempre y lo he dicho muchas veces, el Frente Amplio es una fuerza política seria y responsable, responsable y seria, y como tal tenemos que actuar.

Si propugnamos hacia afuera una mayor democracia, profundizar la democracia, y vaya si le costó al Frente defender la democracia, vidas de compañeras y compañeros y sufrimiento, si proclamamos eso que está muy bien, también tenemos que tener más democracia hacia adentro, y saber que en una democracia las mayorías son las que marcan el paso, sin ignorar a las minorías, respetando a las minorías. Pero si el Frente Amplio toma una decisión mayoritaria, y hay que cumplir esa decisión, porque esa es la democracia.

No podemos decir, bueno, si toma una decisión mayoritaria y yo estoy de acuerdo con ella, bárbaro, arriba, ahora si no estoy de acuerdo, hago lo que quiero. No. No, una fuerza política tiene que estar organizada, tiene que respetar a las mayorías, no pasarle por encima a las minorías. Porque a veces, me ha pasado muchas veces en el Frente, a veces uno está con la minoría y pierde, pierde una elección de cualquier tema dentro del Frente, y a veces está con la mayoría.

Pero lo que no podemos hacer es, una vez que se toma una determinación como fuerza política, hay que cumplirla, ¿verdad? Para que eso esté bien fundado hay que dar espacio a la discusión y escucharnos todos y oírnos todos, y argumentar todos, con seriedad, y después de discutir con seriedad, tomar una determinación. Si se logra consenso, como decía Seregni, bárbaro, y si no, hay que respetar a las mayorías, sin, reitero, pasar por encima de las minorías, respetándolas.

Justamente, presidente, el Frente Amplio está embarcándose en un análisis, en una reflexión acerca del resultado electoral, ¿quiere hacer un comentario al respecto?

No. El 2 de marzo.

Las Frases

«Si la salud me lo permite, mi lugar es ir a hablar con las frenteamplistas y los frenteamplistas, dialogar, que me pregunten, que yo pueda hablar, que yo pueda decir».

«La verdad es que me siento bien. El tratamiento que me instauraron aquí en el Uruguay y todos los procedimientos diagnósticos fueron muy bien planteados y efectivos».

«La transición, desde mi punto de vista va bien. Nosotros nos venimos preparando ya desde hace meses para la transición. Yo diría desde hace años».

«Mi relación con el presidente electo ha mejorado muchísimo. No la tuvimos tan buena, pero ha mejorado, yo creo que hay otra actitud, también nosotros pusimos lo nuestro, por supuesto, en bien del país».

«El legado: un sistema político firme, bien plantado, tranquilidad social y una visión económica basada no en un criterio economicista sino como una herramienta de política social».

«El Frente Amplio es una fuerza política responsable y seria. Si propugnamos hacia afuera una mayor democracia, también tenemos que tener más democracia hacia adentro».

Sobre su propuesta sobre el FNR «no es para recortarle los derechos a nadie, eso es una falacia. Quien lo plantee lo hace con una total cobardía, lo digo de frente y mano, porque esa no es la intención, es defender la herramienta».

«El FA seguirá siendo sin duda la fuerza política más importante del país, y seguirá marcando la historia del Uruguay para que las grandes mayorías nacionales puedan ser las beneficiadas».

En la entrevista, que se extendió hasta casi una hora, algo más de lo previsto, habló de todo. Sobre su enfermedad, confirmó una buena noticia: la de su evolución favorable. «La verdad es que me siento bien», afirmó.

 

 

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