"No pongamos constantemente en la picota a Bruselas cuando algo sale mal"

"No pongamos constantemente en la picota a Bruselas cuando algo sale mal"

"El 'brexit' nos dejó muy claras una vez más las ventajas" de la Unión Europea, afirma el ministro de Relaciones Exteriores alemán Heiko Maas, que hace balance de la Presidencia alemana del Consejo de la UE para DW.

Deutsche Welle: Uno de los aciertos de la Presidencia alemana del Consejo es, sin duda, que, a pesar de todas las diferencias, se estableció el nuevo marco financiero y los miles de millones en ayudas por la crisis del coronavirus. Pero cuando se trata de la vacunación, muchos europeos se preguntan por qué lleva tanto tiempo y por qué sienten que tienen que hacer cola; después de todo, cada día que pasa cuesta vidas. ¿Se está aceptando ese riesgo?

Heiko Maas: Se trata de las dos cosas: velocidad y precaución. Para superar la pandemia, necesitamos hacer que la vacuna esté disponible en todo el país en 2021. Y habrá distintas vacunas con diferentes propiedades, también en cuanto a su logística y almacenamiento. Los estados federales han creado centros regionales de vacunación, a los que se entrega la vacuna. Y el 27 de diciembre podremos empezar con la vacunación, inicialmente en geriátricos y asilos de ancianos, para mayores de 80 años y para determinado personal médico.

Como ministro de Relaciones Exteriores hay otro punto que es importante para mí: queremos garantizar que la vacuna sea un bien público en todo el mundo. Una vacuna segura y asequible debería estar disponible para todos. La alianza internacional de vacunas COVAX se ha comprometido con este objetivo. Alemania se ha unido y está financiando su trabajo con fondos considerables.

El nuevo presupuesto de la UE y los fondos de ayuda solo fueron posibles porque la Unión Europea cedió en sus exigencias para apuntalar el estado de derecho y la separación de poderes, rechazadas por Polonia y Hungría. ¿Qué ha hecho la Presidencia alemana del Consejo para que la UE sea más capaz de actuar frente a este tipo de bloqueos?

Sin el acuerdo para el paquete financiero por el coronavirus, Europa se habría encontrado en aguas bastante turbulentas el 1 de enero. La gente y las empresas más afectadas por la crisis necesitan este apoyo rápidamente. Era importante luchar por ello. Además, tenemos la nueva herramienta de la vinculación con el estado de derecho. Es un instrumento que no debe menospreciarse. A pesar de la oposición de Polonia y Hungría, no hemos tocado este reglamento. La única pregunta abierta es cómo evaluará el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas el estado de derecho en un país, en caso de que se le solicite pronunciarse sobre esta cuestión.

El "brexit" sacude a la UE. Durante la Presidencia del Consejo, ¿tuvo la sensación de que se podrían producir más salidas? ¿Una mayor integración entre un pequeño núcleo de países garantizaría la supervivencia de la UE?

Al contrario: con el debate del "brexit", la aceptación general de la UE ha vuelto a subir en casi todos los estados miembro, especialmente en Alemania. Creo que mucha gente ha dado por sentadas las ventajas de la UE porque ya no conocían otra cosa. El "brexit" nos dejó muy claras una vez más las ventajas: libertad de movimiento, libre comercio y la posibilidad de vivir, trabajar o estudiar donde quieras en Europa. Actualmente, no veo en ningún país de la UE que haya una mayoría que quiera prescindir de estas ventajas.

Pero, por supuesto, tenemos que sacar nuestras propias conclusiones del "brexit". En la UE ya existe la posibilidad de que un grupo de estados miembro introduzca reglas comunes sin la participación del resto de países, la denominada "cooperación reforzada". Pero lo más decisivo es que en la política nacional no pongamos constantemente en la picota a Bruselas cuando algo sale mal. Y tenemos que explicar de forma más transparente cómo decidimos en Bruselas; después de todo, todos los estados miembro están siempre en la mesa.

Cada vez más países quieren unirse a la Unión Europea. Pero las conversaciones de expansión con Macedonia del Norte y Albania están estancadas, al igual que la liberalización de visados ​​para los kosovares. Eran objetivos de la Presidencia alemana del Consejo. En los Balcanes occidentales se habla del "fracaso de los alemanes". ¿Cómo piensa rescatar la credibilidad de la UE en la región?

Somos los últimos en frenar este tema en la UE. En esencia, el bloqueo se trata de la relación bilateral entre Bulgaria y Macedonia del Norte. Como Presidencia del Consejo, nos hemos esforzado mucho por encontrar una solución. Desafortunadamente sin éxito. Nuestros socios en los Balcanes Occidentales han logrado grandes avances en los últimos años, especialmente en Macedonia del Norte. La gente ve su futuro en la UE. Por lo tanto, deben poder confiar en nuestras promesas, de lo contrario, se distanciarán. La perspectiva de pertenecer a la UE es un incentivo importante para las reformas políticas y constitucionales, que también redundan en nuestro propio interés. Seguiremos trabajando para encontrar una solución en este sentido, incluso después de que haya terminado nuestra Presidencia del Consejo.

También había esperanzas de que la presidencia alemana hiciera avanzar el diálogo entre Grecia y Turquía en el Mediterráneo oriental. Hasta ahora no ha tenido éxito. ¿Ha fallado Alemania como mediadora?

Ya existen sanciones de la UE que se volvieron a extender en el Consejo Europeo de diciembre. Estas sanciones están dirigidas específicamente a personas y empresas involucradas en las perforaciones ilegales de gas. Turquía debe ahora tomar medidas creíbles para reducir la escalada. Ciertamente hemos visto signos de distensión por parte de Turquía en las últimas semanas y meses, pero lamentablemente siempre han venido seguidas de nuevas y deliberadas provocaciones. Esta alternancia tiene que terminar. La oferta de guiar nuestras relaciones según una agenda positiva sigue sobre la mesa.

La Presidencia alemana del Consejo ha hecho de los derechos humanos una prioridad. Al mismo tiempo, se busca un lucrativo acuerdo de inversión con China. Personalmente, ¿no le provoca reparos?

El principal objetivo de las negociaciones para un acuerdo de inversión entre la UE y China es crear condiciones justas para el acceso a su mercado. Queremos que las empresas alemanas y europeas tengan el mismo acceso al mercado chino, no debería ser una calle de un único sentido. Y también se trata de la protección de los derechos de los empleados y los estándares de sostenibilidad. Para nosotros, estos son los requisitos previos para un acuerdo. Además, seguimos abordando las violaciones de los derechos humanos de manera bilateral y clara, a todos los niveles, con respecto a China. (lgc/dzc)

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