Nin Novoa: «Ya hay un estudio de prefactibilidad hecho con China»

Nin Novoa: «Ya hay un estudio de prefactibilidad hecho con China»

En diálogo con LA REPÚBLICA, el excanciller Rodolfo Nin Novoa señala que ya hay un estudio de prefactibilidad con China, documento de 120 páginas elaborado por la Cancillería, varios ministerios y Uruguay XXI.

El estudio analiza «cuáles serán los impactos de un tratado de comercio con diferentes posibilidades de rebajas arancelarias, tanto para salir como para entrar productos».

Asimismo, el exvicepresidente planteó que en la relación entre la izquierda y el interior hay que partir de la premisa que «el interior no quiere que se lo atienda, quiere que se lo entienda».

El sábado, hubo un encuentro en Florida de la 738, en el que se analizó la relación del Frente Amplio con el interior. ¿A qué conclusión llega?

Lo resumo en una frase: el interior no quiere que el Frente Amplio lo atienda, quiere que lo entienda. Hay varios interiores, rurales, urbanos, suburbanos. Lo que decimos es que hay que atender la ruralidad…

¿Cómo es eso?

La ruralidad es más que lo agropecuario. Es la influencia que ejerce el sector agropecuario en los urbano y rural. En el farmacéutico del pueblo, el almacenero, el carpintero, quienes viven las vicisitudes del agro. Cuando al agro le va bien, les va bien. Cuando al agro le va mal, les va mal.

Hay que entender al interior, hay que tener posturas de cercanías con el interior, con la gente del interior. Hay que escuchar mucho. Desde el interior, hay que hacer propuestas diferenciadas.

El Frente Amplio es muy urbano, siempre tuvo pocos ministros nacidos en el interior. Las decisiones se toman, básicamente, en Montevideo. La fórmula ha sido básicamente montevideana.

Tampoco queremos plantear un antagonismo entre Montevideo y el interior.

En otras palabras, el Frente Amplio como fuerza integradora…

Ahí está, fuerza integradora, reconociendo diferentes realidades, los diversos sueños que tiene la gente; las diversas expectativas.

Supongo que hay que tener en cuenta las realidades de la mujer y los jóvenes del interior.

Exactamente. También hay temas nuevos. Uruguay es una economía de base agraria y los temas de ecología marcan mucho. Conozco gente joven, hijos de productores que son veganos; no quieren comer carne. Esas cosas hay que entenderlas, transitarlas, elaborarlas, discutirlas.

Desde la experiencia de haber sido canciller, ¿cómo ve las negociaciones con China anunciadas por el presidente Lacalle Pou?

China muchas veces nos dijo eso. Nos lo dijeron a nivel de Cancillería de China. El Canciller de China debe ser una de las figuras mundiales más importantes, por el peso específico que tiene la cancillería en el mundo.

El propio canciller chino nos dijo que quería un tratado con el Mercosur y, de no poder ser con el Mercosur, con el Uruguay. Los tratados de libre comercio generan respeto; no solo es un tratado comercial. Es una actitud que toma un grupo de países, sabiendo que se van a cumplir los acuerdos. Por tanto, son gobiernos y sociedades creíbles.

Lo primero que deseamos es que le vaya bien al gobierno porque le va mal a la gente, sube todo, menos los salarios, sube todo menos las jubilaciones, suben los precios, pero no el poder adquisitivo.

Así que esperamos que les vaya lo mejor posible y que se refleje en la prosperidad de la gente. El prestigio se da con el cumplimiento de las normas.

En el Mercosur tenemos una norma aprobada por los presidentes que en materia de bienes transables no se pueden rebajar aranceles en solitario; eso agujerea al Mercosur.

El tema de la relación con los socios está sobre la mesa desde que se supo la novedad.

Y no es un tema solo del mantenimiento de la palabra o el prestigio, sino desde el punto de vista práctico: se rompe el arancel externo común.

Supongamos que en materia automotriz queremos entrar con 10.000 autos a arancel cero dentro de unos años. Ello influye en el arancel externo común del Mercosur. Resulta que hay un arancel externo común, pero hay un país con un arancel diferente que perjudica a los demás.

No solo se trata del prestigio, del respeto o violación de las normas. En verdad, hace años que se discute, existiendo la chicana de decir que no fue avalada por los parlamentos, pero fue una decisión que tomaron los presidentes de los cuatro países.

No se puede decir que no la van a cumplir. Esto tiene consecuencias. No de expulsión, porque se puede suspender o expulsar un país solo por la aplicación de la cláusula democrática, pero puede tener consecuencias comerciales.

El Uruguay hizo este ejercicio, tiene un estudio de prefactibilidad, realizado por Cancillería, los Ministerios de Economía y Finanzas, Ganadería, Agricultura y Pesca, Industria y por Uruguay XXI.

Es un documento de 120 páginas, donde se analiza cuáles serán los impactos de un tratado de comercio con diferentes posibilidades de rebajas arancelarias, tanto para salir como para entrar productos.

Entonces, ¿este nuevo estudio de prefactibilidad no tiene sentido?

Ya hay uno hecho.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino