Mercosur, puertos y Malvinas: crece la agenda de temas ásperos con Argentina

Mercosur, puertos y Malvinas: crece la agenda de temas ásperos con Argentina

Uruguay formalizó su intención de dragar el puerto de Montevideo a 14 metros

Francisco Bustillo y Alberto Fernández son amigos. Se conocen desde hace varios años y construyeron su relación buscando solucionar el último conflicto entre Uruguay y Argentina por las papeleras.

Ahora el canciller uruguayo y el presidente argentino ocupan cargos de mayor relevancia que los que desempeñaban en esa época, pero los países no viven los mejores momentos de su relación diplomática.

El cruce entre Luis Lacalle Pou y Fernández por utilizar la palabra lastre en la cumbre del Mercosur fue el suceso que provocó mayor tensión entre los países que desde principios de año han intercambiado notas diplomáticas y comunicaciones formales e informales por diferencias en varios temas: la flexibilización del bloque sudamericano, el dragado en el puerto de Montevideo, la construcción del canal Magdalena, y vuelos militares procedentes de las Islas Malvinas.

Desde el gobierno uruguayo transmitieron a El Observador su intención de pasar la página tras los incidentes y confían que no se afectará la relación bilateral. En tanto, desde la cancillería argentina dijeron que los países tienen intereses contrapuestos pero que no buscarán una confrontación pública. Puertos

Esta semana, Uruguay notificó formalmente a Argentina a través de la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) su intención de dragar el puerto de Montevideo a 14 metros –y no a 13 como tiene autorización actualmente–, según confirmó El Observador con fuentes de la Cancillería.

La notificación supone el inicio de una nueva negociación, cuya extensión dependerá de la voluntad política de las partes, ya que desde hace al menos ocho años Uruguay hizo saber su interés de llevar el canal a esa profundidad. Actas de la CARP revisadas por El Observador muestran que desde el año 2013 en las conversaciones bilaterales Uruguay manejó la profundidad de 14 metros,pero a la hora de presentar el proyecto la administración de Tabaré Vázquez colocó una profundidad de 13 metros.

La negociación para lograr esta autorización a la brevedad –que permitirá una inversión millonaria en el puerto de Montevideo– incluye como carta para Uruguay otorgar las autorizaciones que Argentina necesita para desarrollar el Canal Magdalena, tal como informó El País y confirmó El Observador.

La decisión de hacer la obra en el Canal Magdalena supondría una nueva ruta, más alejada de Montevideo y cercana a La Plata y Buenos Aires, algo que es visualizado de forma negativa por las autoridades uruguayas.

En caso de que se realice esta obra, en el Poder Ejecutivo dan por descontado que Argentina dejará de pagar el dragado de Puntas del Indio que une Montevideo con Buenos Aires y la delegación uruguaya en la CARP ya anunció su disposición a asumir ese costo para no perder cargas que van a Montevideo.

Esta semana, la Cancillería emitió un comunicado en el que señaló que está realizando un “seguimiento y evaluación” dentro del marco jurídico del Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores se encuentra atento a la presentación por parte de la Argentina del eventual proyecto de obra del referido Canal Magdalena en lo que respecta al impacto de dicha obra en la navegación o en el régimen del río”, sentenció.

Flexibilización del Mercosur
Bustillo y la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, presentarán el jueves 22 de abril en la reunión del Consejo del Mercado Común (CMC) del Mercosur la propuesta jurídica para flexibilizar el bloque.

Pese a los reparos que ha expresado Argentina, Uruguay tiene la voluntad política de avanzar, porque entiende que es fundamental para el país negociar a una velocidad distinta.

Este viernes, en una entrevista en radio El Espectador, Bustillo señaló que no se detendrá en la búsqueda de la flexibilidad del bloque, pero en caso que no lo logre el ministerio está analizando otros instrumentos que permitan al país acceder a mercados, como un acuerdo diferencial con China.

En el gobierno definen a partir de tres experiencias (las negociaciones con Corea del Sur, Israel y México) el formato jurídico que presentarán y que tendrá como objetivo que el Mercosur deje de tener como referencia la decisión 32 del año 2000, cuya extendida interpretación es que los países del Mercosur no pueden negociar acuerdos con terceros de forma individual.

“El formato de velocidades diferentes que el Mercosur ha testeado en escasas oportunidades es la forma más realista para que el bloque reconozca que sus Estados parte tienen diferencia de enfoques y objetivos”, dijo Bustillo meses atrás en el Parlamento.

Las Malvinas
El domingo 4 de abril, Uruguay autorizó el sobrevuelo y aterrizaje de un avión militar en Carrasco que llegaba desde las Islas Malvinas y se dirigía en última instancia a Gran Bretaña, lo que motivó una queja de Argentina a la Cancillería uruguaya.

El aterrizaje fue el cuarto que se produjo este año de un avión procedente de las Malvinas, de acuerdo a información del Ministerio de Defensa Nacional a la que accedió El Observador.

Tres de los vuelos –entre los que estuvo este último– fueron de carácter humanitario, mientras que el restante fue para un cambio de aeronave. Argentina se dio por satisfecha con las explicaciones, aunque está alerta por e “importante lobby británico” que hay en Montevideo, de acuerdo a lo que transmitió –incluso desde antes de asumir– el embajador de ese país en Uruguay, Alberto Iribarne.

En este sentido, el 25 de marzo –un día antes de la cumbre de presidentes del Mercosur– el Senado argentino envió una nota dirigida al embajador de Uruguay en Buenos Aires, Carlos Enciso.

“El honorable Senado de la Nación declara su malestar y descontento por la reiterada presencia en la Expo Prado, organizada por la Asociación Rural Uruguaya, del Stand Islas Falkland, de la Embajada del Reino Unido de Gran Bretaña en Uruguay”, expresa el texto.

El gobierno argentino quiere que Uruguay no permita más que aviones militares del Reino Unido aterricen en el Aeropuerto de Carrasco durante su ruta hacia las Malvinas.

El “acuerdo tácito” entre ambos países es que la única posibilidad de reabastecer aviones británicos en Uruguay es cuando se tratara de “cuestiones de emergencia, peligro de vida o alguna enfermedad incurable”.

Piden informes
El diputado del Partido Colorado, Ope Pasquet, pidió a los ministerios de Transporte y al de Relaciones Exteriores que investiguen por qué Uruguay primero pidió la conformidad argentina para dragar el canal de acceso al puerto de Montevideo a 14 metros y luego cambió a 13 metros.

“Tras el cambio, Argentina dio su beneplácito. El gobierno uruguayo anunció que tenía la habilitación para dragar a 14 metros, pero no era así. Quedamos en posición desairada y tenemos que averiguar por qué”, dijo.

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