Más aisladas que nunca, las Malvinas inician un incierto plan de vacunación

Más aisladas que nunca, las Malvinas inician un incierto plan de vacunación

03/02 Las Islas Malvinas inician en febrero un plan de vacunación contra el COVID-19 con 3.000 dosis de la vacuna de AstraZeneca enviada por el Reino Unido. Sin embargo, el Brexit y el conflicto con Argentina alejan a las de otros centros de producción, haciendo que las primeras dosis aplicadas puedan perder efecto.

Hacerse de vacunas contra el COVID-19 no ha sido una tarea sencilla para los países del hemisferio sur que, salvo excepciones, no han logrado conseguir grandes envíos de dosis para comenzar a inmunizar masivamente a su población. Las Islas Malvinas, sin embargo, lograron aprovechar la ocupación británica del territorio reclamado por Argentina para hacerse de un importante cargamento.

En la madrugada del 1 de febrero, un Air Tanker de la Real Fuerza Aérea británica partió desde el Reino Unido con 3.000 dosis de la vacuna contra el COVID-19 del laboratorio AstraZeneca y la Universidad de Oxford. Se trata de la misma vacuna con la que el país anglosajón comenzó su inoculación en el mes de diciembre y que ahora llegó a las islas como un envío del Gobierno británico.

Según informó la administración británica de las islas, las 3.000 dosis arribaron a la base aérea de Mount Pleasant y desde allí fueron enviadas al King Edward VII Memorial Hospital, donde quedaron bajo refrigeración a la espera del comienzo de la inoculación.

En su primer comunicado sobre la vacunación, el Gobierno de las islas destacó que las dosis recibidas serían destinadas "a vacunar a todos los que tuvieran más de 50 años, incluyendo personas registradas con riesgo alto y moderado, empleados de la salud y servicios sociales y otros trabajadores en la primera línea".

Se espera que el plan de vacunación comience el 8 de febrero. Según adelantaron las autoridades, la mayor parte de las inoculaciones se realizarán en las instalaciones de la Fuerza de Defensa, aunque algunas serán administradas en la Isla Gran Malvina —llamada West Falkland para los británicos— ubicada al oeste de la isla principal.

La jefa médica de la islas, Rebecca Edwads, explicó al medio Mercopress que las autoridades tienen un "plan de ataque" para desplegar las vacunas, comenzando con pacientes y trabajadores de los hogares de ancianos. Luego será el turno de los mayores de 80 años, después los mayores de 75 y así en escalas sucesivas con los mayores de 70 y de 65.

También recibirán las vacunas los menores de esa edad que sean calificados como pacientes de "alto riesgo". En estos casos, el Gobierno de las Malvinas enviará cartas a sus casas para notificarles que se encuentran en el grupo de prioridad y que serán inmunizados.

¿Las vacunas pueden perder efecto?

Si bien el acuerdo con el Gobierno del Reino Unido implica que unas 2.200 dosis más llegarán entre finales de febrero y comienzos de marzo, los referentes sanitarios de las islas pidieron cautela para aprovechar las dosis que ya arribaron y no cometer errores estratégicos que podrían arruinar el plan.

Uno de los mayores desafíos es que la vacuna de AstraZeneca requiere dos dosis con 28 días de diferencia. Un mal plan de vacunación podría, según los isleños, provocar que algunos reciban la primera dosis pero pierdan la inmunización al no recibir a tiempo el complemento.

"Si no se recibe la segunda dosis en un plazo de 12 semanas la primera dosis se vuelve nula. Y no tenemos garantía de que vayamos a recibir nuevas vacunas en un plazo de 12 semanas. Deberíamos recibirlas pero no tenemos garantía de que eso sucederá", advirtió la jerarca en la entrevista con el medio especializado en las islas.

La preocupación de los isleños se relaciona con el aislamiento internacional que aqueja a las islas del Atlántico Sur ocupadas por los británicos desde 1833. El último golpe fue el proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea, cuyo acuerdo dejó al territorio insular definitivamente fuera del bloque europeo, aumentando su dependencia de Londres, a 13.000 kilómetros de distancia.

El conflicto entre el Reino Unido y Argentina por la soberanía de las islas también deja a sus habitantes aislados del territorio argentino, donde desde finales de 2020 se realiza la primera etapa de la fabricación de la vacuna de AstraZeneca, la misma que se comenzará a aplicar en Malvinas.

En ese contexto, los isleños afinan su ingenio para, tal como ilustró Edwards, "no intentar morder más de lo que podemos tragar". Según la jerarca, el plan de vacunación debe apuntar a vacunar "de forma eficiente a la mayor cantidad de gente posible, antes de dar una dosis a un montón de gente cuando no sabemos cuándo tendremos más dosis de la vacuna".

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