Maduro ahonda la división opositora con indultos previos a las legislativas

Maduro ahonda la división opositora con indultos previos a las legislativas

Bachelet y la UE aplauden al líder chavista mientras Guaidó habla de “trampa”.

En dos décadas en el poder el chavismo se ha caracterizado por ir siempre un paso por delante de la oposición. Anunciados a última hora del lunes, los indultos a 110 presos políticos antichavistas por parte del presidente Nicolás Maduro han vuelto a descolocar a todo el mundo, dentro y fuera de Venezuela, y demuestran que solo el Gobierno bolivariano lidera la iniciativa política ante la dividida oposición. Maduro pretende legitimar las elecciones legislativas del 6 de diciembre, ahondar en la fractura opositora, acallar la voces críticas en el interior del chavismo y presentarse en el exterior como dialogante.

La jugada exterior funcionó inmediatamente. La UE y la ONU, los actores internacionales más partidarios de una solución dialogada, celebraron ayer los indultos. La alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, emitió un comunicado valorando la decisión de Maduro “como un paso significativo en los esfuerzos en favor de la apertura del espacio democrático y de la mejora de la situación de derechos humanos en el país”. Bachelet, que visitó Venezuela el año pasado, suscribió en los últimos meses varios informes críticos contra el régimen chavista, denunciando violaciones de los derechos humanos y pidiendo la liberación de presos políticos.

Por su parte, el responsable de Exteriores de la UE, Josep Borrell, declaró que “la excarcelación de un considerable número de presos políticos y diputados perseguidos en Venezuela es una buena noticia y una condición sine qua non para seguir avanzando en la organización de unas elecciones libres, inclusivas y transparentes”.

Maduro busca legitimar los comicios del 6 de diciembre y presentarse en el exterior como dialogante

En el otro extremo de la comunidad internacional, EE.UU. se mostró inflexible y exigió la libertad del resto de presos políticos que, según la oenegé Foro Penal, eran 386 antes del indulto. “La restauración de los derechos constitucionales que fueron retirados ilegalmente no debe ser aplaudida”, dijo el Departamento de Estado en un comunicado. “Todos estos prisioneros deben ser liberados de inmediato e incondicionalmente”, añadió.

El autoproclamado presidente “encargado” y titular de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, es el principal damnificado por la medida de gracia de Maduro, que eligió muy bien el momento. El líder opositor estaba tratando de reunificar al antichavismo bajo las mismas consignas, después del acuerdo por el que 27 partidos anunciaron a principios de agosto su boicot a las legislativas, en las que no participarán.

Horas antes de hacerse públicas las liberaciones, otra destacada opositora, María Corina Machado, había cuestionado el liderazgo de Guaidó diciéndole: “El país te dio una tarea que no has podido o querido cumplir”. Machado, partidaria de la línea dura para acabar con el chavismo, incluyendo una intervención militar extranjera, bombardeaba así las conversaciones que Guaidó estaba llevando a cabo en el seno de la oposición. Y Maduro remató el cisma con los indultos.

Guaidó se alegró de la medida de gracia por los familiares de los presos pero criticó a Maduro. “¿Para qué la dictadura hace esto? Ha pasado antes: los liberan para tratar de legitimar las maniobras del momento. Y, esta vez quieren legitimar una farsa”, tuiteó. “Es una trampa y no vamos a caer”, añadió Guaidó.

Entre los indultados hay 25 diputados opositores y la mitad está en el exilio, la clandestinidad o asilados en embajadas

Al hacer el anuncio, el ministro de Información, Jorge Rodríguez, no escondió la intención del régimen de que los indultos legitimen los comicios y definió la medida como una “oportunidad estelar”. Entre los liberados hay 25 diputados opositores que reconocen a Guaidó como presidente. Cerca de la mitad de los 110 indultados no estaban en prisión, sino que se encontraban en arresto domiciliario, en el exilio, en la clandestinidad o asilados en embajadas, como es el caso de Freddy Guevara, que se halla refugiado en la legación diplomática de Chile en Caracas.

Guevara, miembro de Voluntad Popular –el partido de Guaidó, liderado por Leopoldo López– era vicepresidente de la Asamblea cuando se asiló porque la justicia lo inculpaba como responsable de las muertes ocurridas durante las protestas del 2017. Otros destacados políticos acusados de instigar aquellas movilizaciones también se encuentran entre los indultados.

En la lista figuran Henry Ramos Allup o Juan Pablo Guanipa, pero Maduro dejó fuera a los principales líderes opositores, incluyendo a Guaidó, que está imputado pero nunca ha sido detenido; López, refugiado en la embajada de España en Caracas; o Julio Borges, que vive en Colombia.

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