Macri paga el ajuste en Argentina y su futuro como presidente se oscurece

Macri paga el ajuste en Argentina y su futuro como presidente se oscurece

A diferencia de lo que sucede en otros países de la región, un porcentaje muy importante de los argentinos sigue creyendo que el país tiene destino de grandeza. Y encontrarse una vez más con una crisis hace que todos entren en tensión.

País de altibajos feroces, la Argentina está ahora en la parte baja de la curva, bien baja. Influyen la inflación descontrolada, la recesión, la cotización del dólar, la tasa de interés, a un estratosférico 70% para intentar sostener al peso, y el riesgo país, que roza los 1.000 puntos y le cierra de hecho a la Argentina el acceso al crédito externo. E influyen también las expectativas incumplidas.

A diferencia de lo que sucede en otros países de la región, un porcentaje muy importante de los argentinos sigue creyendo que el país tiene destino de grandeza. Y encontrarse una vez más con una crisis hace que todos entren en tensión. Es un duro inicio de 2019 en la tercera economía de América Latina, aplastada por un clima de pesimismo que no se veía en mucho tiempo, probablemente desde la gran crisis de 2001. Lo admite el propio presidente Mauricio Macri, cuya figura política se empequeñece al compás de la inflación descontrolada, la pulverización del valor del peso en el último año y la falta de reflejos de su gobierno desde el inicio de la crisis devaluatoria un año atrás: "Fue el peor año de mi vida".

Eso es lo que el presidente dice en público y en horario prime time de la televisión. En privado, según admite a EL MUNDO una fuente de gran cercanía con el presidente argentino, se descarga con más sinceridad. "¡Los empresarios, los empresarios!", explotó días atrás ante un hombre de confianza y alta responsabilidad política. "¡No invierten!". Macri admitió recientemente que su mayor adversario es "el escepticismo", y la dinámica a la que se lanzó el país en las últimas semanas hace pensar que ese adversario sólo puede crecer en volumen. La encrucijada ante la que está es endiablada. En diciembre de 2015, su gobierno heredó de Cristina Kirchner, casi un 8% de déficit del PIB y el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos.

Cuestión de expectativas

Así, aunque la economía estaba en crisis, la gente tenía una sensación de bienestar. Pero el Gobierno también falló. El gran problema pasa por las expectativas que se generaron en lo económico. Y eso fue devastador políticamente para el gobierno, sustentado sobe una fórmula de fe: estamos mal pero el camino es el correcto. Es la misma fórmula a la que apelará para ganar las elecciones presidenciales de fin de año con el 77% de los argentinos dice en las encuestas que el año que viene estará igual o peor, Macri está en condiciones de ganarlas. A fines de 2015 había dudas sobre el sustento político del gobierno macrista, pero todos daban por hecho que una administración integrada por multitud de consejeros delegados (CEO, como se los llama en Argentina, apelando al inglés) no tropezaría con la economía.

Si en los tiempos de Cristina el abono mensual de la electricidad equivalía al valor de un café, Macri sinceró las tarifas de los servicios públicos, con aumentos de hasta el 1.300%, estrechó relaciones con Estados Unidos, la Unión Europea, China y Japón y fue un exitoso presidente del G-20, además de impulsar importantes obras de infraestructura en un país en el que hacía años que no se construía prácticamente nada.

No hubo caso. Al borde del precipicio, en 2018 debió cerrar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que le prestó al país 57.100 millones de dólares, la mayor cifra nunca antes otorgada. "Quiero que los argentinos se enamoren de Christine (Lagarde, la directora gerente del FMI)", llegó a decir Macri, famoso por sus frases desconcertantes e imprudentes. El presidente había dicho en la campaña de 2015 que, si ganaba, terminar con la inflación le iba a ser "fácil". Nada más lejos de la realidad.

La sombra de Kirchner

Habló también de un segundo semestre de 2016 en el que todo mejoraría y pronosticó este año sucesivas bajas de la inflación que no se cumplieron. La decepción fue más profunda porque hubo un momento en el que se vio la luz: promediando el gobierno, la economía mejoraba, la inflación bajaba y el PIB crecía al 3,7%. Pero en abril de 2018 todo cambió, se cortó el crédito externo del país, una feroz sequía arrasó con parte de la cosecha de granos, el dólar se encareció un 100% en cuestión de meses.

A día de hoy la pregunta es ¿Puede ganar Cristina Kirchner? Jair Bolsonaro, el excéntrico presidente brasileño, no lo descarta. Opinó que Macri sufre porque hizo las reformas necesarias "sólo por la mitad" y alertó de la posibilidad de tener "otra Venezuela" en el sur de la región en caso de que regrese el kirchnerismo. El gobierno busca acercarse al radicalismo y plantea un agónico pacto de Estado con la oposición a semanas de las elecciones. Lo llamativo es que despreciara ambas opciones durantes tres años y medio y las abrace ahora desde la debilidad.

Por eso es también que parte del poder económico presiona para que Macri renuncie a la reelección y sea reemplazado por la carismática gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal. Y lo peor del peronismo se envalentona: recientemente circuló un vídeo en el que el ex secretario de Estado de Comercio de Kirchner, explica como "robar con códigos". A una pensionista no, pero a los que tienen más dinero, sí. No extraña que muchos bajen los brazos y se entreguen al pesimismo.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino