Los ultraderechistas Hermanos de Italia ya superan a la Liga en los sondeos

Los ultraderechistas Hermanos de Italia ya superan a la Liga en los sondeos

Los dos partidos ultraderechistas ganarían unas elecciones con el 40% de los votos

Era un sorpasso esperado desde hace meses pero no por ello deja de ser significativo. Hermanos de Italia, la formación ultraderechista liderada por Giorgia Meloni, ya es el primer partido italiano en los sondeos, desbancando a la también ultraderechista Liga de Matteo Salvini. Il Capitano, que llevaba desde agosto del 2018 encabezando la intención de voto en Italia, ha sido superado en el último mes por el huracán de Meloni, que fue ministra de Juventud con Silvio Berlusconi y cuyo joven partido es heredero de la tradición posfascista del desaparecido Movimiento Social Italiano.

Los datos son todavía prematuros, pero de confirmarse significarían la peor pesadilla para el cabecilla de la Liga, artífice de una de las metamorfosis políticas más radicales en Europa. Salvini dejó atrás la Liga Norte que fundó Umberto Bossi, un producto localista, para convertirla en un ariete del populismo de derecha radical a escala nacional. En el 2013 la Liga Norte estaba en sus horas más bajas con solo un 4% de los votos. En julio del 2019, justo antes de que decidiera romper el Gobierno con el Movimiento 5 Estrellas, Salvini la había llevado al 37,7% en las encuestas. No le habría servido de nada: sin haber podido forzar elecciones anticipadas, la pandemia pero sobre todo el Gobierno de unidad nacional de Mario Draghi han dejado en evidencia las contradicciones de Salvini, que ha perdido diez puntos en solo un año y medio. La gran beneficiada es su rival y competidora: Giorgia Meloni, una romana de Garbatella de 44 años que comparte punto por punto la ideología y los métodos políticos de Salvini.

La agencia Youtrend, que elabora medias de sondeos cada quince días, ha confirmado el adelantamiento. Si hace un mes había prácticamente un empate, el 9 de septiembre ya les separaba un punto. Hermanos de Italia subía hasta el 20,7% y la Liga bajaba al 19,8%. Si esta diferencia se amplía y nada cambia hasta que haya elecciones generales –en principio, esperadas en el 2023– Meloni podría convertirse en la primera mujer candidata al Palacio Chigi.

La razón principal del sorpasso fue la decisión de Meloni de convertirse en el único partido del arco parlamentario italiano en quedarse en la oposición a Draghi, mientras que Salvini, empujado por la corriente de políticos locales más moderados y sensibles a las presiones empresariales de su formación, no tuvo más remedio que entrar en la coalición. “Meloni puede consentirse todo lo que Salvini desearía hacer. Él tiene que contener sus pulsiones más profundas, no puede tirar demasiado de la cuerda y debe controlar sus quejas”, asegura Gaetano Pecora, profesor del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Luiss. Por ejemplo: Meloni puede criticar abiertamente el pasaporte sanitario, Salvini tuvo que acabar votando a favor a cambio para no salir del Gobierno tras una llamada del premier. “Es más fresca, da la sensación de ser más auténtica, mientras que Salvini es prisionero de sus cambios. Primero a favor de los italianos del norte, animaba contra la selección nacional. Luego decía primero los italianos, ahora juega a ser moderado”, coincide el histórico periodista Filippo Ceccarelli.

El liguista está pagando el precio de secundar el Gobierno de unidad nacional de Mario Draghi
Hermanos de Italia es un partido que nació entre las cenizas del berlusconismo, cuando el magnate fue arrinconado del poder tras sus escándalos sexuales y judiciales. La historia se repite, porque la formación, bautizada así por el nombre con que se conoce el himno italiano, nació como oposición al gobierno de Mario Monti. Su único problema es que apenas tiene vertebración en el territorio, gobernando solo en Abruzos. Para las municipales que se celebrarán en octubre en Roma, Meloni ha elegido como candidato a un desconocido locutor de radio local, Enrico Michetti, que lidera las encuestas por incomparecencia de los adversarios.

En el Forum Ambrosetti, el centro de debate político y económico italiano que se celebra cada año en septiembre en Cernobbio, Meloni y Salvini escenificaron la pipa de la paz, se abrazaron y prometieron que iban a gobernar juntos. De celebrarse elecciones, ambos partidos ultraderechistas arrasarían con el 40% de los votos. Pero hasta entonces puede pasar mucho tiempo. A Draghi –y a la izquierda– ya le va bien que estén enzarzados en su propia competición. Mientras, gobierna.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino