Los jóvenes argentinos queman la noche... y al presidente Alberto Fernández

Los jóvenes argentinos queman la noche... y al presidente Alberto Fernández

El mandatario arremete contra su irresponsabilidad como "vectores extraordinarios" de contagio y advierte "del riesgo de que todo vuelva a paralizarse", mientras las playas se llenan de adolescentes que disfrutan de unas vacaciones con la pandemia fuera de control

Hubo un tiempo en el que Alberto Fernández apostó por la complicidad con los jóvenes: aparecía tocando la guitarra y decía entender perfectamente lo que pasaba por sus cabezas en aquel mayo de cuarentena profunda en Argentina.

"A vos, que por tu edad podrías ser mi hijo o mi hija, quiero decirte que te entiendo", decía el presidente argentino guitarra en mano. "Es difícil no poder salir a disfrutar con amigos. Por eso valoro mucho lo que hacés para cuidarnos. De esta vamos a salir entre todos, todas y todes [...]. Este es tiempo de cuidarnos entre nosotros. Cuidarnos, querernos más. Para que un virus no nos ataque, no nos lastime".

La impronta hoy no es la misma. Si en mayo de 2019 la Argentina sentía que estaba controlando con éxito el virus, en enero de 2020 la sensación es muy diferente. No solo porque los datos sitúan al país entre aquellos más golpeados por el Covid en todo el mundo -958 muertes por millón, más que los 919 de Brasil y no lejos de los 1.081 de España-, sino porque un porcentaje de aquellos jóvenes a los que apelaba Fernández ya no escuchan al presidente.

Argentina inició hace un par de semanas la temporada de vacaciones de verano inmersa en un sinnúmero de restricciones. Hay que rellenar un formulario electrónico informando de hacia dónde se viaja y dónde uno se va a alojar, hay que hacerse controles si se pasó más de 72 horas fuera la ciudad de Buenos Aires, el mayor centro urbano del país y gran emisor de turistas rumbo a las playas de la Costa Atlántica. Allí, en localidades como Mar del Plata, Pinamar o Villa Gesell, miles y miles de jóvenes se reúnen nueve meses después de iniciada la cuarentena. Y, como suelen hacer los jóvenes, celebran en las playas al son de la música y el baile.

Esa imágenes impactaron también a Fernández, que señaló a los jóvenes ("son los que más se descuidan") y les pidió "no jugar con fuego". En un acto en Mar del Plata, el presidente pidió "responsabilidad individual", aunque el corresponsal de 'La Nación' en la ciudad, el principal centro turístico del país, marcó una contradicción: "El presidente rodeado de funcionarios y asistentes, entre abrazos a medias, palmadas, choques de puños y 'selfies'. Todo en un verdadero amontonamiento más propio de otros tiempos".

El antecedente del velatorio de Diego Maradona o el de las masivas marchas a favor y en contra de la ley del aborto movilizaron una cantidad enormemente mayor que los jóvenes de las playas, pero los amontonamientos criticados en los medios argentinos son los de Mar del Plata y Pinamar, en manos de alcaldes de la oposición, y no tanto los de Villa Gesell, gobernada por un peronista. Está fuera del mapa Punta del Este, el destino de los argentinos de dinero, inalcanzable hoy ante el cierre de fronteras dispuesto por el Gobierno uruguayo. En la orilla de enfrente, en Argentina, crecen los rumores de que el Gobierno nacional y los de la ciudad y provincia de Buenos Aires preparan un "cierre sanitario" por las noches para evitar aglomeraciones y fiestas.

Martín Yeza, el alcalde de Pinamar, dijo a EL MUNDO.es que no le ve sentido a una medida de ese tipo. "Se trata de fiestas espontáneas de grupos de jóvenes que se quieren divertir después de un año muy difícil. Saben que lo que están haciendo está mal, pero dicen que lo van a seguir haciendo".

Es así, los jóvenes en cuestión no parecen impresionados por el despliegue de fuerzas de seguridad, que incluye motos de arena que buscan dispersarlos. Corren 15 o 20 metros y, vaso en mano, vuelven a bailar. Sin mascarillas, que es parte de lo que inquieta a muchos, aunque hay expertos que señalan que de cara al Covid no hay mejor sitio para estar que una playa, con una brisa, muchas veces viento, que mueve el aire permanentemente.

"Es el huevo y la gallina constante, vamos a tratar de trabajar para cuidarlos, pero es complejo hacer una prevención efectiva, porque han tomado la decisión de bailar y encontrarse igual", añadió Yeza. "Y acá también hay una responsabilidad de los padres, sobre todo si hablamos de menores, son todos menores de 18 años. Es una parte muy mínima de la sociedad, somos 300.000 personas en Pinamar y hablamos de grupos de no más de 1.000 o 1.500 personas. Cerrar la actividad gastronómica nocturna no sería inteligente ni eficaz".

"VECTORES" DE CONTAGIO
Fernández lo ve de manera diferente. El lunes insistió en que "los jóvenes son vectores extraordinarios" de contagio del virus y añadió que "el riesgo de que todo vuelva a paralizarse existe".

El presidente se enfrenta a una situación altamente compleja, y días atrás su propio ministro de Salud, Ginés González García, admitió que Fernández "está nervioso". ¿Por qué? Porque el Instituto Gamaleya, productor de la vacuna Sputnik V, no la confirma como idónea para mayores de 60 años. Una vacuna de la que la Argentina recibió 300.000 dosis gracias a una decisión personal de Vladimir Putin, pero que se aplica en dos etapas. La dosis para la segunda aplicación, que debería ser inoculada 21 días después de la primera, no llegó a la Argentina. Cuando se pregunta cuándo lo hará, la respuesta no existe.

El Gobierno tenía esperanzas de que la apertura de las fronteras al turismo extranjero aportara algunos dólares frescos a una economía exangüe, golpeada en 2020 por la peor caída del PIB en su historia. Endurecer las restricciones complica ese objetivo. Solo queda el mercado de turismo interno, y darle un golpe de gracia afectaría a la economía y al ánimo social, bastante al límite tras un año tan complejo. Con una certeza de fondo: la primera ola nunca terminó en la Argentina, y no está claro si lo que se viene es una revigorización de aquella o una segunda ola. Pero de algo no hay dudas: se avecinan semanas difíciles.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino