Las negociaciones post-Brexit, estancadas entre cruces de reproches

Las negociaciones post-Brexit, estancadas entre cruces de reproches

15:05 - El jefe negociador de la UE, Michel Barnier, advierte de que un acuerdo para la relación futura a tiempo es cada vez menos probable

"Quienes esperaran que las negociaciones avanzaran rápido esta semana estarán decepcionados. Yo estoy decepcionado y preocupado," ha asegurado Michel Barnier, el jefe negociador de la Unión Europea, que ha advertido de que un acuerdo para la relación futura a tiempo es cada vez menos probable, tras una semana de intensas reuniones con su homólogo británico, David Frost, y un cruce de reproches entre los equipos negociadores.

Visiblemente molesto se ha dirigido Barnier a la prensa al término de la séptima ronda de negociación. Lamenta el jefe negociador la falta de "voluntad real" de los británicos de avanzar en las cuestiones de vital importancia para Bruselas que, ha añadido el francés, son las mismas desde 2017. Mientras que la UE, alega, ha sido muy flexible con las demandas británicas.

Frost responde que es precisamente la posición europea, en particular en lo referente al level-playing field (las normas de juego, la igualdad de condiciones) o la pesca, lo que hace "innecesariamente difícil" avanzar. "Buscamos una relación que garantice que recuperamos el control soberano de nuestras propias leyes, fronteras y aguas, y que se centre en una relación comercial basada en un tratado de libre comercio como los que la UE ha celebrado con una serie de socios internacionales," ha dicho Frost en un comunicado. "Cuando la UE acepte esta realidad en todos los ámbitos de la negociación, será mucho más fácil avanzar," ha insistido el británico.

Pero Barnier asegura que los 27 solo darán luz verde a un acuerdo comercial con Reino Unido cuando los británicos puedan garantizar que los estándares y las reglas que se apliquen a ambos lados del Canal de la Mancha serán equiparables; que los pescadores europeos tendrán acceso a sus aguas a largo plazo y advierte que no habrá "cherry picking" en lo referente al acceso al Mercado Único.

"¿Por qué deberíamos aceptar que el gobierno del Reino Unido pueda, en el futuro, distorsionar libremente la competencia contra nuestras propias empresas, por ejemplo, otorgando subsidios o exenciones sobre emisiones o normas de trabajo sin ningún marco de coherencia normativa entre nosotros?" Se pregunta Barnier. "No se trata de posiciones tecnócratas o dogmáticas, detrás de estas palabras hay realidades sociales, humanas, economías y medioambientales que son y serán de extrema importancia para nosotros." Y añade, es Reino Unido "quien ha decidido dejar el mercado único, perder los beneficios, es su decisión, no la nuestra"

El jefe negociador insiste en que la UE está lista para hacer frente a la competencia con las empresas británicas, "con la condición que la competencia sea justa." Es decir, con las mismas reglas, de ahí la importancia que Bruselas da al 'level-playing field' y en particular al marco de ayudas de estado que Reino Unido implementará en su territorio al final del periodo de transición, que concluye en diciembre de este año.

Barnier, como hiciera en el pasado con el acuerdo de retirada, ha vuelto a tirar de documentos. "No pedimos ni más ni menos que a lo que el primer ministro Boris Johnson se comprometió en la declaración política," ha dicho en referencia al documento que delineaba las bases para la negociación sobre la relación futura. Y ha procedido a citar párrafo por párrafo las compromisos en lo relativo a la competencia justa. "No hay acuerdo internacional que se haya acordado sin que las partes se hayan puesto de acuerdo en reglas comunes," ha insistido.

Barnier lamenta la falta de progresos prácticamente en todas las cuestiones pendientes, desde la pesca a la gobernanza, aunque ha destacado los avances en la cooperación en materia energética o la lucha contra el blanqueo de dinero. Resolver estas cuestiones, dice, es importante cuando se trabaje sobre un texto consolidado. El problema es que ese texto no existe.

PRÓXIMA CITA, EL 7 DE SEPTIEMBRE

Durante esta ronda de negociaciones, los británicos han puesto sobre la mesa una propuesta de acuerdo. La UE ya lo hizo en marzo. "Todos los documentos son útiles," ha asegurado el jefe negociador de la Unión, "pero no habrá acuerdo si no trabajamos juntos," ha añadido, "no estamos ahí," ha lamentado.

El próximo 7 de septiembre, los negociadores volverán a verse las caras, esta vez en Londres. Pero el tiempo se acaba. El objetivo es lograr un acuerdo político y traducirlo en un texto legal al que puedan dar el visto nuevo los líderes de la UE en la cumbre de octubre, para tratar de completar el complejo proceso de ratificación antes de que concluya el periodo de transición en diciembre. Llegados a este punto, Barnier cree que el acuerdo aún es posible pero poco probable. "Simplemente no entiendo por qué estamos malgastando este tiempo tan valioso," ha sentenciado el jefe negociador.

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