La UE quiere revitalizar su política comercial con la piedra en el zapato de ratificar Mercosur

La UE quiere revitalizar su política comercial con la piedra en el zapato de ratificar Mercosur

Bruselas espera mantener relaciones más fluidas con Estados Unidos, tras la marcha de Donald Trump

La Unión Europea está preparando ya sus planes de cómo espera que sea su política comercial en el futuro. Empezó el año con un polémico acuerdo de inversiones con China cerrado poco antes de que acabara 2020, y tiene pendientes cerrar otros con Nueva Zelanda, Filipinas y empezar a aplicar un pacto con los países del Mercosur.

Bruselas presentó recientemente su nueva estrategia comercial, apostando por el multilateralismo y la reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC), una iniciativa ya promovida hace tiempo cuando Donald Trump estaba en la Casa Blanca y que se considera más necesaria que nunca.

“Los retos que afrontamos requieren una nueva estrategia para la política comercial de la Unión Europea. Necesitamos un comercio abierto y basado en normas", dijo el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, responsable de la cartera de Comercio, al presentar su plan.

Las tensiones entre la administración Trump y la Unión Europea en materia comercial facilitó a Bruselas la mirada hacia otros horizontes. En 2017 cerró un pacto con Canadá y en 2019 con Japón y con los países de Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay).

Pero es este último el que genera más incomodidad. El pacto que se fraguó durante 20 años, y que tuvo más de un bloqueo, salió adelante para sorpresa de todos. Pero las voces contrarias al acuerdo no se hicieron esperar: Francia, Austria o Países Bajos ya han advertido que no lo aprobarán en su estado actual.

Los retos que afrontamos requieren una nueva estrategia para la política comercial de la Unión Europea
Valdis Dombrovskis
Vicepresidente Ejecutivo de la Comisión Europea
Tampoco el Parlamento Europeo. En una resolución el pasado octubre advirtieron que tampoco la institución estaría en disposición de aprobarlo “en su forma actual”, debido a la política medioambiental del gobierno brasileño de Jair Bolsonaro. “Este es el mejor acuerdo al que podíamos llegar después de 20 años de negociaciones, aporta beneficios a los dos lados del Atlántico”, defendió el Embajador en Argetina Pablo Ariel Grispun, cuyo país ostenta la presidencia de Mercosur, en un encuentro con eurodiputados el 25 de febrero.

Concesiones
Los países de Mercosur aceptan cambios para salvar el acuerdo
Por tal de salvar el acuerdo, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se han mostrado dispuestos a dar pasos y ofrecer más compromisos en cuestiones medioambientales, pero piden ayuda financiera para hacer frente a estos cambios. “El acuerdo no encaja con los objetivos del Pacto Verde Europeo, y nada que se le pueda añadir lo va a poder cambiar”, criticó la eurodiputada belga del grupo de Los Verdes, Saskia Bricmont.

Valdis Dombrovskis también aseguró recientemente que el Ejecutivo está trabajando con las autoridades del bloque de Mercosur para discutir “qué compromisos adicionales pueden hacer estos países en la lucha contra el cambio climático y parar la deforestación del Amazonas”.

Temor en la agricultura europea
La importación de ciertos productos afectará en los precios, como en la carne de vacuno, el arroz y el azúcar
Pero no es solo la política medioambiental la que genera dudas, también es la agricultura europea que teme como la importación de ciertos productos afectará en los precios, como en la carne de vacuno, el arroz y el azúcar. Los tres sectores más afectados, según el último informe de impacto de la Comisión Europea. “Técnicamente, apoyamos el acuerdo; pero nos preocupa su impacto en la agricultura”, admite una fuente diplomática.

La importancia de la geopolítica
Sin embargo, también está la cuestión geopolítica. La Unión Europea teme que esta sea la última oportunidad para ganar presencia en la región. “Cuáles serán las consecuencias medioambientales y sociales si abandonamos el acuerdo, pero permitimos un mayor comercio de Estados Unidos y China en la zona, está es la pregunta”, alertó el eurodiputado alemán Sven Simon.

Una visión en la que también coincide Luisa Santos, directora adjunta de la patronal europea Business Europe. “Abandonar [el acuerdo] no beneficiará ni a la economía ni al medio ambiente, ni tampoco lo será desde una perspectiva geopolítica”.

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, pidió recientemente en el Parlamento Europeo que no se “tirara por la ventana” el pacto e insistió en que es uno de los acuerdos más “completos e importantes” de los alcanzados hasta ahora en la UE. Asimismo, defendió que la UE debe afianzar su presencia en América Latina, donde China se ha convertido en el segundo social comercial de la región, relegando a los Veintisiete al tercer lugar.

El acuerdo con Mercosur fue una de las grandes apuestas de la anterior Comisión y quiere darse ahora el impulso para seguir presente en la región. Y aunque la UE insiste en que se debe apoyar el multilateralismo — más aún con la nueva administración Biden— también quiere mirar un poco hacia sí misma y defenderse en caso de que sea necesario.

Las tensiones con Donald Trump —con aranceles al aluminio, al acero, y la disputa a causa del caso Airbus-Boeing— no dejaron otra opción que responder también con aranceles. Ante esta situación, Valdis Dombrovskis, aseguró que la nueva estrategia comercial europea debe dar “herramientas” para defenderse ante prácticas comerciales desleales. Aun así, con la llegada de Joe Biden, el Ejecutivo comunitario espera limar los desarreglos.

También con China, que debe asumir “más obligaciones en el comercio internacional”, y considera que el acuerdo de inversiones firmado a finales diciembre supondrá avanzar. No obstante, desde Bruselas se mantiene la cautela ante un socio tan necesario pero también “desafiante”.

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