La pandemia se acelera en el mundo y obliga a frenar las desescaladas

La pandemia se acelera en el mundo y obliga a frenar las desescaladas

La OMS advierte que la pandemia, lejos de estar contenida, se acelera

Desde que estalló la pandemia de la Covid-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no se ha cansado de advertir a los dirigentes mundiales del peligro de subestimar al virus. Lo hizo al principio cuando los países occidentales todavía creían que la epidemia no saldría de Asia, lo repitió cuando irrumpió en Italia y los países vecinos tardaron en reaccionar, cuando saltó a América, y lo hace ahora, cuando muchos países levantan las restricciones en un afán por recuperar un atisbo de normalidad y relanzar sus economías. La agencia de la ONU redobló ayer su advertencia para que no bajen la guardia: lejos de estar contenido, el avance del virus gana velocidad en el mundo.

El domingo se registraron más de 183.000 casos nuevos de coronavirus en todo el mundo, la cifra más alta en un solo día desde que comenzó el brote, afirmó ayer el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. De estos, 116.000 se produjeron en el continente americano, convertido ahora en el epicentro de la pandemia como antes fue Europa o, al inicio, Asia. El anterior récord de casos diarios fue el jueves pasado: 181.232 casos.

“La pandemia sigue acelerándose”, declaró Tedros en una conferencia virtual organizada por el emirato de Dubái. El jefe de la OMS subrayó un dato en particular. De los 9 millones de casos registrados en el mundo, el último millón se ha producido solo en los últimos ocho días. En cambio, hicieron falta más de tres meses para que se registrase el primer millón de casos.

El discurso de Tedros, cuya gestión al frente de la OMS ha sido muy cuestionada por varios países miembros, tuvo tintes políticos. “La falta de liderazgo y unidad para combatir el coronavirus supone una mayor amenaza que la propia pandemia”, lanzó el epidemiólogo etíope, a quien la Administración Trump acusa de ser una “marioneta” de los chinos. Sin mencionar directamente a Estados Unidos –que ha congelado sus fondos a la agencia– ni a China, Tedros lamentó que “la politización de la pandemia la ha exacerbado”.

La semana pasada, Tedros calificó esta nueva fase en que muchos países se están desconfinando de “peligrosa” y llamó a no bajar la guardia. De hecho, varios países que habían dado por superada la primera ola de la pandemia se han visto obligados a dar marcha atrás y reintroducir controles. Portugal, alabado como un caso de éxito en su gestión de la pandemia, sobre todo comparado con España, anunció ayer que reimponía restricciones en Lisboa para hacer frente a varios brotes surgidos en la capital. A partir de hoy vuelven a estar prohibidas las reuniones de más de 10 personas y las tiendas, bares y restaurantes deberán cerrar a las 20 horas.

Nueva Zelanda, que la semana pasada detectó dos nuevas infecciones (dos mujeres que habían visitado a su padre moribundo desde el Reino Unido) solo unos días después de que el Gobierno diera por eliminado el virus en su territorio, anunció la reintroducción de medidas de control en las fronteras, ante el aumento de ciudadanos neozelandeses que están regresando a su país. Todos los que entren en el país deberán pasar 14 días aislados y solo podrán irse con un test negativo.

MARCHA ATRÁS / Lisboa reimpone restricciones mientras Seúl da por empezada la temida segunda ola

La primera ministra, Jacinda Ardern, dijo además que quizá harán pagar a los propios ciudadanos la factura de los hoteles donde pasen la cuarentena, en lugar de que lo asuma el Estado. Debido a la falta de establecimientos habilitados para el aislamiento, se plantean alojarlos en autocaravanas. La vecina Australia, con quien Nueva Zelanda tiene previsto crear una burbuja turística en breve, ha frenado el levantamiento de restricciones en el estado de Victoria porque han surgido contagios.

También en China, el país donde surgió el virus y también el que ha aplicado un confinamiento más draconiano, ha tenido un susto. En Pekín se han vuelto a erigir vallas y controles de acceso en una treintena de complejos residenciales tras detectarse un brote vinculado al principal mercado. Las autoridades chinas, dispuestas no correr el más mínimo riesgo, han detenido las importaciones de pollo de una empresa estadounidense en cuyas plantas se ha producido un brote.
Mientras, Corea del Sur confirmó que la temida segunda ola de contagios ya ha llegado al área metropolitana de Seúl. Las autoridades advirtieron a la población para que se prepare para una prolongada lucha contra la Covid-19, que se espera que continúe a lo largo de todo verano.

EL JEFE DE LA OMS / “La falta de liderazgo y unidad supone una mayor amenaza que la propia pandemia”

Al principio de la pandemia, Corea del Sur llegó a ser el segundo país del mundo con más casos –el primero era China–, sumando hasta 900 nuevos contagios al día a finales de febrero. Más tarde, fue capaz de aplanar la curva de infecciones gracias a la realización masiva de pruebas de detección, el rastreo de los contactos de los positivos y una aplicación estricta de las normas de distanciamiento social, convirtiéndose en un modelo a seguir por otros.

Pero tras meter al virus en cintura y relajar las medidas de control, el país ha vivido un aumento continuo de las infecciones a partir de principios de mayo. Coincidiendo con unas vacaciones, esos días surgió una infección grupal a gran escala ligada al distrito de vida nocturna capitalino de Iteawon, a la que siguió otro brote en un centro logístico de distribución. “La segunda ola que fue provocada por las vacaciones de mayo ha seguido su curso”, resumió la directora del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, Jeong Eun Kyeong.

La asunción de que la segunda ola ya está en marcha contradice las predicciones de la agencia, que había dicho que no llegaría hasta otoño o incluso invierno. “Nuestro pronóstico resultó ser incorrecto. Mientras las personas tengan contacto cercano con otros, creemos que las infecciones continuarán”, añadió Jeong. Por eso, volvió a insistir en directrices como el uso de mascarilla o abstenerse de reunirse o hacer ejercicio en espacios reducidos.
Sus declaraciones contrastan con unas cifras que en otros muchos lugares se considerarían muy positivas. En la medianoche del domingo, el país informó de la aparición de 17 nuevos casos, la primera vez en casi un mes que la cifra baja de los 20 positivos.

El alcalde de Seúl, Park Won Soon, prometió reforzar las medidas de prevención ante la posibilidad de que el próximo mes se registren hasta 800 infecciones adicionales diarias si sigue el ritmo de crecimiento actual.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino