La gran alianza del Pacífico para frenar a China

La gran alianza del Pacífico para frenar a China

EEUU refuerza su alianza con Japón, India y Australia porque "un Indo-Pacífico libre es esencial

¿Qué queda de esa diplomacia "sutil e indirecta" de China de la que hablaba Henry Kissinger durante la ola de modernización bajo el mandato del líder comunista Deng Xiaoping? "Absolutamente nada. China ya no se esconde como antes. Ahora es una superpotencia con mucho más poder y dinero. Lo sabe y lo aprovecha para extender un dominio, siempre bajo sus reglas, por toda la región Indo-Pacífico. Eso no se puede seguir tolerando", dice un diplomático australiano que trabaja en Pekín.

Las fichas se empiezan a mover en el tablero geopolítico del Pacífico. Una nueva partida ha comenzado con Joe Biden en la Casa Blanca. En la anterior, que estuvo condicionada por las políticas internacionales de un presidente (Donald Trump) que decía una cosa o la contraria dependiendo de cómo se levantara por la mañana, China devoró varios peones y avanzó por las casillas que normalmente ocupan otras fichas importantes.

Los dos protagonistas más fuertes de la partida se verán las caras el próximo jueves en Alaska. Será la primera reunión oficial entre los representantes chinos y la nueva administración del presidente estadounidense Joe Biden. Por parte de Washington, participará el secretario de Estado, Antony Blinken, y el asesor de seguridad nacional, Jake Sullivan. Desde Pekín viajará el ministro de Exteriores, Wang Yi, y el consejero de Estado, Yang Jiechi.

Un par de horas después de que ayer se confirmara este encuentro, al cierre de la Asamblea Nacional Popular, el cónclave político más importante en el país asiático, el primer ministro chino, Li Keqiang, lanzó un discurso conciliador hacia Estados Unidos: "Tenemos diferentes sistemas sociales y las discrepancias son inevitables. Pero somos dos pueblos inteligentes con la capacidad de resolver nuestros problemas y sumar la confianza mutua".

Palabras amables, reuniones para limar asperezas... ¿Estamos viendo los primeros pasos de entendimiento para resolver algunos frentes de la nueva Guerra fría que iniciaron las dos potencias mundiales? "Puede haber un pequeño reinicio en las relaciones, Biden será un presidente que se involucrará en una diplomacia silenciosa", comentaba Max Baucus, ex embajador de Estados Unidos en China (2014-2017). Aunque, desde la investidura en enero, perdura la línea dura de Washington con su gran rival.

En la partida, Biden acaba de mover una ficha fundamental para hacer frente a una China cada vez más militarizada y agresiva en la región Indo-Pacífico. Ayer celebró una reunión virtual entre los socios del Quad (Diálogo de Seguridad Cuadrilateral), un foro del que forman parte Estados Unidos, Japón, Australia e India. Del encuentro salieron dos compromisos: producir de manera conjunta 1.000 millones de vacunas contra el Covid-19 para finales de 2022 y reunirse en persona antes de que acabe el año. Biden les dijo a las otras tres naciones que el Quad se convertiría en un "escenario vital". "Un Indo-Pacífico libre y abierto es esencial", subrayó, un mensaje respaldado por los líderes de las otras naciones, en el que no se menciona a China, pero sí asoma.

Durante toda la legislatura de Trump, el Quad, que podría ser un contrapeso a la influencia de Pekín en la región, despertaba a la misma velocidad que se volvía a dormir. Ahora, la Casa Blanca pretende estrechar los lazos con sus aliados. A su favor tiene que todos ellos comparten diversos enfrentamientos con el gigante asiático.

El año pasado, dentro de una frontera no demarcada de 3.488 kilómetros conocida como la Línea de Control Actual (ALC), que China e India comparten en el Himalaya, los soldados de ambos países tuvieron varias peleas. En una de ellas, a 4.200 metros de altura en el valle de Galwan, 20 soldados indios murieron y ocho fueron las bajas oficiales de militares chinos.

Como rebote a los conflictos fronterizos, la segunda y quinta economía mundial también han tenido disputas en el ciberespacio. Narendra Modi prohibió 118 aplicaciones con sede en China por ser "perjudiciales para la soberanía e integridad de India".

En octubre, durante una visita a India del anterior secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ambos países acordaron intercambiar datos por satélite que permitirán a Nueva Delhi obtener una mayor precisión para el manejo de sus misiles. El Gobierno del nacionalista Modi tendría acceso a datos topográficos, náuticos y aeronáuticos que ayudarán a aumentar la precisión de los sistemas de hardware automatizados del ejército indio y a las armas como drones, misiles de crucero y misiles balísticos.

Aquel mes, los representantes de la anterior administración Trump también acercaron posturas con sus aliados en una cumbre en Tokio ("Para abordar las preocupaciones en común sobre la maliciosa actividad de China", dijo Pompeo) a la que asistieron los ministros de Exteriores del cuartero que integra el Quad. Semanas después, las armadas de los cuatro aliados se juntaron para hacer ejercicios navales en el norte del Mar Arábigo.

A 1.900 kilómetros al suroeste de Tokio, están las rocosas y deshabitadas Islas Senkaku, controladas por Japón. Aunque Pekín, que las llama Islas Diaoyu, también las reclama como suyas. Ese ha sido el frente de conflicto entre estos dos países asiáticos estos últimos meses.

Japón ha denunciado que los barcos pesqueros chinos han invadido sus aguas varias veces, obligando a la guardia costera japonesa a bloquearlos. También aseguran que los aviones de guerra del Ejército Popular de Liberación de China han sobrevolado la zona en disputa.

A finales de enero, durante una amigable charla telefónica, Biden se comprometió con su homólogo japonés, Yoshihide Suga, en "defender" las islas bajo el tratado bilateral seguridad, un pacto de defensa mutua por el que, en un futuro conflicto militar en esa zona, Washington estaría obligado a defender las islas como parte del territorio japonés.

Esta semana, Biden ha movido otra ficha al invitar a Suga a una reunión en abril en Washington. El japonés se convertiría en el primer mandatario extranjero en estar cara a cara con el presidente de Estados Unidos durante la visita oficial. El próximo lunes, serán una delegación de Washington, representada por el secretario de Estado, Anthony Blinken, y de Defensa, Lloyd Austin, los que viajarán a Tokio para participar en una reunión sobre la seguridad en la región.

Volviendo al encuentro virtual de este viernes, el vecino más lejano del Quad, Australia, está inmerso en las peores relaciones diplomáticas en décadas con China, su principal socio comercial. Pekín ha impuesto aranceles a productos australianos como el vino, la cebada y la ternera, pese a tener un tratado de libre comercio con Australia firmado en 2015. Un cerrojo comercial a las importaciones que deja tocados los bolsillos de Camberra. Las tensiones comenzaron en abril de 2020, cuando Australia se puso de parte de Estados Unidos en su petición a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que realizara una investigación independiente sobre el origen de la Covid-19 y la responsabilidad de China.

En noviembre, para hacer frente a la expansión militar de China, el primer ministro australiano Scott Morrison y el japonés, Yoshihide Suga, anunciaron un acuerdo bilateral de defensa para facilitar las operaciones y ejercicios militares conjuntos de sus tropas en ambos territorios. "Japón y Australia han alcanzado un amplio consenso sobre su pacto de defensa bilateral como preludio a la formación de una OTAN Indo-Pacífico contra China", criticó entonces un editorial del diario Global Times, uno de los canales mediáticos del Partido Comunista Chino.

Esta semana, el almirante Philip Davidson, jefe del Comando del Indo-Pacífico de la Armada estadounidense, habló ante el Senado de Estados Unidos sobre la importancia de fortalecer el Quad porque es un "diamante de las democracias". El mayor oficial de Washington en Asia compartió su preocupación ante la "expansión de los activos militares de China" y la situación "desfavorable" para Estados Unidos. Davidson es consciente de la visible pérdida de poder de su país en la región. "Estamos acumulando riesgos que pueden envalentonar a China para cambiar unilateralmente el statu quo antes de que nuestras fuerzas puedan dar una respuesta eficaz", sentenció.

El almirante Davidson insistió en la importancia de que los cuatro grandes aliados unieran sus fuerzas para "construir algo más grande". Quizá pensó, aunque sin nombrarlo, en esa alianza a la que refirió el periódico propagandístico de Pekín. ¿Una OTAN Indo-Pacífico?

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino