La economía de Argentina vuelve a hundirse en momento crucial para Mauricio Macri

La economía de Argentina vuelve a hundirse en momento crucial para Mauricio Macri

El presidente prometió “un foco distinto” en su segundo mandato, mientras que Alberto Fernández le habló a los mercados. Dijo que en un eventual gobierno no habrá “ni cepo ni deuda”

La malas noticias parecen acumularse para el gobierno de Mauricio Macri en Argentina, que complican aún más su posibilidad de –al menos- pasar a una segunda vuelta en las elecciones de octubre, con lo que desafiaría la probabilidad de que el kirchnerismo vuelva al poder.

La actividad económica del país cayó 0,4% en junio frente al mes anterior, reportó ayer el Instituto Nacional de Estadísticias y Censos (Indec).

El dato queda mucho más abajo del avance de 0,2% que esperaba Bloomberg y termina acumulando un retroceso de 2,6% en lo que va del año.

Se trata de la segunda caída consecutiva en la medición mensual, luego de la recuperación de abril.

Si bien había expectativa de que la economía terminaría repuntando en la segunda mitad de este año, tras la crisis financiera vivida en el mismo período de 2018, los datos publicados ayer confirman que entre abril y junio se mantuvo la recesión.

Y el pronóstico para los meses siguientes tampoco es alentador, considerando la reacción de los mercados tras el triunfo del candidato peronista, Alberto Fernández, en las primarias.

Se prevé que el fuerte avance del dólar disparó la inflación y el impacto se verá con las cifras a partir de agosto.

Para frenar esa debacle, y como parte de una estrategia de instaurar calma que empieza a verse como consensuada entre el gobierno y la oposición, ayer Fernández volvió a hablarle a los inversionistas.

En un seminario, el candidato prometió que en su eventual gobierno “Argentina no tiene ninguna posibilidad de caer en default”.

Fernández se refirió a la deuda del gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y cuyo posible incumplimiento de pago ha sido foco de preocupación entre los inversionistas tras el triunfo peronista en las PASO.

Aunque aseguró que no ocurrirá, dijo que buscará la forma de cumplir y no descartó una renegociación. “Es cuestión de sentarse a negociar”.

El exjefe de gabinete de Néstor Kirchner también se refirió al Indec, asegurando que “funciona con independencia”, y rechazó la idea de aplicar un control cambiario.

“Yo fui muy crítico del cepo y sigo siéndolo. No fue una buena solución. Es como poner una piedra en una puerta giratoria: nadie sale, pero nadie entra”, indicó.

Explicó que esa decisión, tomada por la administración de su compañera de fórmula, Cristina Fernández, se tomó “porque estábamos en un punto de asfixia”. “No había la cantidad de dólares para la demanda. Eso mismo le pasó a Macri; él tomó deuda y así estamos”.

 E insistió: “Ni cepo ni deuda”. Y consideró que para poner fin a la crisis es necesario un enorme acuerdo entre “empresario, sindicatos, Estado; donde cada uno haga su parte”.

 Con él coincidió el exgobernador de Buenos Aires y dirigente del partido, Felipe Solá, quien descartó un control, pero consideró que se necesitarán medidas para limitar la salida de dólares.

La culpa de Macri

 En tanto, Macri -quien participó en el mismo seminario que Fernández, aunque no coincidieron- aseguró que no vendrán más cambios de gabinete.

 Reconoció las fallas del Ejecutivo que llevaron a la economía al punto en el que está y prometió más cambios. “Tal vez como ingeniero puse el foco en los estructural, en la emergencia, y desatendí que se producía ese desgaste. Por eso tomamos decisiones esta semana, tenemos un foco distinto para nuestro segundo mandato”.

 Zoom a los datos

Según el Indec, el indicador del EMAE no registró variación (0,0%) frente al mismo mes del año anterior, lo que significó una desmejora respecto de mayo, cuando subió 2,4%.

En detalle, el sector con mayor incidencia positiva fue el agro, que avanzó 47%. En el otro extremo estuvieron la intermediación financiera (que se contrajo 15%), el comercio (-8,6%), la construcción (-7,9%) y la industria (-6%).

Otro dato que publicó ayer el Indec fue el de la canasta básica, que aumentó 2,5% en julio - más que el 2,2% de inflación del mes-, lo que indica que una familia de cuatro integrantes necesitó ingresos superiores a 31.934 pesos (US$ 579,54) para no quedar por debajo de la línea de la pobreza.

El dato acumula un alza de 25,3% en el año y 58,6% en los últimos doce meses, según el organismo.

 En cuanto a la canasta básica alimentaria, el mismo núcleo familiar requirió 12.773,78 para comprar la cantidad mínima de comida y no caer bajo la línea de indigencia. El valor de esa canasta en julio aumentó 2,9% con relación a la de junio; 25,3% en el primer semestre y 57,3% respecto a junio de 2018.

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