Iván Duque: "En Colombia hay políticos que quieren capitalizar el caos y cabalgar el odio"

Iván Duque: "En Colombia hay políticos que quieren capitalizar el caos y cabalgar el odio"

03/06 El presidente de Colombia advierte de que los bloqueos son un intento deliberado de frenar la reactivación post Covid y están instigados por quienes pretenden "cabalgar el odio" y rentabilizarlo electoralmente

Son ya cinco las semanas de paro general, con enormes pérdidas económicas, miles de despidos, en medio del peor pico de Covid que sufre Colombia, y sin una salida clara a la vista. "La pandemia ha exacerbado deudas y brechas sociales que venían de décadas atrás. Muchas personas hacen reclamaciones muy fuertes y vemos expresiones de odio, incendiadas por quienes, en sus pretensiones políticas, quieren cabalgar en ese odio", afirma Iván Duque en esta entrevista concedida a EL MUNDO.

PREGUNTA.- ¿Hasta qué punto son responsabilidad de las manifestaciones la subida de contagios de Covid pese a las vacunaciones, así como las más altas cifras de muertes diarias, por encima de 500?

RESPUESTA.- Lo advertimos a lo largo de la pandemia. Las aglomeraciones son el combustible para la expansión del Covid, han llevado los números de casos y muertes a los más altos que se hayan registrado. Este es un país donde hay espacios para discutir, deliberar, construir acuerdos, sin poner en riesgo la salud y la vida de las personas. Seguramente, si no se hubieran celebrado [manifestaciones] hubiésemos salvado muchas vidas.

P.- La OCDE pronosticaba un crecimiento del PIB en Colombia del 7,6% para 2021. Con el paro, ¿será posible mantener esa previsión?

R.- En el primer trimestre del año salimos de la recesión, con un 1% de crecimiento, y cerramos abril recuperando cuatro millones de empleos frente al año pasado. Los bloqueos [de carreteras] y el paro han sido un sabotaje a la reactivación, hay que separar una protesta pacífica de lo que es afectar al aparato productivo de un país. Yo espero que termine el sabotaje y entremos en el camino de la sensatez. La reactivación es lo único que nos saca adelante. Espero que estemos creciendo por encima del 5% este año.

P.- La comunidad internacional pide que no militarice las ciudades, pero muchos ciudadanos y empresarios se quejan de falta de autoridad del Gobierno y reclaman recuperar el orden. ¿Al final pesó más la presión doméstica que la internacional?

R.- No hay presión de un lado ni del otro. Nosotros obramos con la Constitución y la ley. Desde el primer día de los bloqueos hicimos un despliegue [militar] para acompañar al pueblo colombiano en la protección de sus derechos, no para que las Fuerzas Militares sustituyan las responsabilidades de la policía, sino para que la complementen. Hemos tenido más de mil desbloqueos, protegiendo a una nación que necesita vacunarse, reactivarse, generar empleo y avanzar.

P.- En la mesa de negociación, mientras el Gobierno exige levantar los bloqueos, el Comité Nacional del Paro pide retirar al Ejército ¿Es posible cerrar ese abismo?

R.- Los bloqueos son un delito en nuestro país, no son un tema de transacción. Segundo, el país ha tenido siempre el despliegue de sus Fuerzas Militares en todo el territorio, no son fuerzas acuarteladas. Utilizar el término "desmilitaricen Colombia" me parece un reclamo oportunista y sin sustento porque siempre están para proteger al pueblo colombiano. Lo urgente es rechazar categóricamente los bloqueos y que los levanten porque han afectado al país entero. La única manera de cerrar brechas sociales después de una pandemia es con más empleo, inversión, más comercio. Lo que no puede ser es que reclamen el derecho al empleo y estén eliminando empleos por la asfixia que generan los bloqueos.

P.- La ONU denuncia los abusos y homicidios de manifestantes de la policía, pero no hacen el mismo énfasis con las agresiones a agentes o la muerte de dos bebés por el bloqueo a las ambulancias que los llevaban a un hospital. ¿Siente que hay un tratamiento desigual de ese organismo?

R.- Tenemos que partir de la base que no se pueden hacer generalizaciones ni estigmatizaciones. Yo creo que es una estigmatización hablar de brutalidad policial, de asesinatos de la fuerza pública. Por eso es importante hacer la discriminación objetiva y señalar que cualquier conducta de un miembro de la fuerza pública contraria a la Constitución, a los derechos humanos, debe ser investigada, pero no con un criterio de generalización. Y, lo segundo, es que también se tiene que condenar, con la misma claridad, los actos de violencia que se han perpetrado contra miembros de la Policía.

P.- Se vieron en Cali a policías junto a civiles disparando. El que no haya una investigación rápida de esos hechos, ¿no deteriora la imagen de toda la institución?

R.- No es admisible que haya civiles disparando frente a la policía, lo que corresponde es aprehender a la persona que dispara. Pero la misma Policía Nacional, en cuestión de minutos, no solo vio a generales cuestionar los hechos sino abrir las investigaciones. La Fiscalía General, la Procuraduría, vienen haciendo su trabajo independiente. Uno quisiera siempre más velocidad, pero hemos visto muchas actuaciones rápidas en la política de cero tolerancia a la transgresiones de los principios legales.

P.- Su partido acusa a la izquierda de estar detrás de un paro tan prolongado. ¿Usted también lo cree?

R.- Este es un fenómeno multidimensional. Hay personas que han marchado pacíficamente, expresado su voz de inconformidad; hay vandalismo y terrorismo urbano de baja intensidad que tiene que ser enfrentado; también, bloqueos que han buscado sabotear la reactivación del país y grupos armados organizados [guerrillas] que han tratado de incidir en estas afectaciones. Y tenemos el panorama prelectoral donde hay sectores políticos que quieren capitalizar y exagerar, difamar, etc. Claramente ahí hay unas pretensiones de carácter electoral que tienen que ser puestas en evidencia. Hay que mostrar al mundo y a los colombianos que hay personas que quieren nutrirse políticamente de generar un caos y afectar la vacunación, la reactivación y crear una situación de mayor exacerbación de lo que tiene que ver con la pandemia. No son exclusivamente de Colombia, es una partitura que hemos visto en otras latitudes y otros momentos.

P.- ¿Cree que Nicolás Maduro ha metido la mano en las protestas?

R.- La evidencia es clara. Vimos lo que pasó en Chile, en Ecuador y ahora vemos a la Segunda Marquetalia [FARC] tratando de propiciar bloqueos y generar presión sobre grupos de cocaleros; también al ELN hacer lo propio. ¿Dónde están esos grupos? En Venezuela. Y hemos visto movimientos en redes, haciendo difamación institucional o llamándome genocida, que salen de bots ubicados en Venezuela y también grupos de vándalos que han sido remunerados, muestra de que hay vínculos con grupos armados que han tenido auspicio y protección del régimen dictatorial de Nicolás Maduro, interesados en generar afectación a nuestro país. Pero atribuirle todo a eso, no. Es [un paro] multidimensional.

P.- ¿La pandemia ha ensombrecido la lucha para derrocar la dictadura chavista?

R.- La pandemia distrajo al mundo de muchas prioridades y necesidades. Pero hay que insistir en que el único camino viable para retomar la esperanza en Venezuela es el fin de la dictadura. Que Venezuela retome su senda democrática también es un asunto de seguridad nacional para Colombia. Mientras más se perpetúe la dictadura y sus efectos económicos y sociales, tendremos más presión migratoria. Y hemos dicho a la comunidad internacional que hay que poner más recursos.

P.- ¿Le preocupa que pueda ganar Pedro Castillo en Perú?

R.- No me corresponde hacer cábalas electorales, pero sí he dicho que América Latina tiene que evitar la amenaza del populismo, de quienes promueven la lucha de clases para incendiar la sociedad, de quienes legitiman el uso de la violencia como forma de hacer política. El camino tiene que estar en la iniciativa privada, en la libertad y la democracia.

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