Iván Duque apela a la unidad en el Congreso para paliar los embates económicos de la pandemia en Colombia

Iván Duque apela a la unidad en el Congreso para paliar los embates económicos de la pandemia en Colombia

El presidente promete extender un año un programa de ingreso solidario mientras la oposición reclama una renta básica y critica que haya gobernado a golpe de decreto durante la cuarentena

El sismo provocado por la pandemia de coronavirus en América Latina acaba de empezar. Aunque la mayoría de los países de la región aún no han alcanzado el pico, los Gobiernos ya han empezado a ensayar protocolos de reactivación para paliar meses de cuarentena y asfixia de los sistemas económicos. Esa es la prioridad de Colombia, el país de la OCDE que más desempleo registrará este año. El Gobierno de Iván Duque persigue ahora estabilidad y unidad en el Congreso para sortear los embates de la crisis a pesar de que en los últimos meses legisló a golpe de decreto de espaldas a la oposición. “Hoy apelo a nuestro amor patrio para que actuemos bajo la unión, trabajando en equipo, para que nuestro país continúe bajo las riendas del progreso”, manifestó el presidente.

El país andino inauguró este lunes la nueva legislatura cuando se cumplen 210 años de la independencia y lo hizo en medio de la incertidumbre, con un horizonte económico incierto y una agenda trastocada por la covid-19. Duque ganó las elecciones en 2018 y llega al ecuador de su mandato tratando de fortalecer sus alianzas en el Parlamento, en busca de consenso para aprobar un calendario de medidas económicas y acelerar decisiones atrasadas como la revisión del sistema de justicia o la reforma política, un cambio estructural pendiente desde la firma de los acuerdos de paz con las FARC en 2016.

El presidente fue uno de los primeros en cerrar las fronteras y en declarar una estricta cuarentena obligatoria a finales de marzo ante la amenaza del coronavirus. Pero igual que sucedió en otros países latinoamericanos, la contención del contagio se dio cuando el virus aún no había golpeado con fuerza al continente y el parón de las actividades puso de rodillas a las economías. Y ante las sombrías previsiones, Colombia se volvió a poner paulatinamente en marcha. En junio, el propio Duque mantuvo en conversación con EL PAÍS que en su opinión no existía un dilema entre protección de la salud pública y desescalada porque ambos conceptos estaban relacionados. Su Gobierno adoptó decisiones polémicas como los llamados días sin IVA para fomentar el consumo que propiciaron decenas de aglomeraciones en centros comerciales. Después de dos jornadas, se vio obligado a suspender ese ensayo ante el aumento de los casos, que están a punto de llegar a 200.000, con casi 7.000 muertes.

Durante esos meses, además, Duque gobernó esencialmente por decreto y la suspensión de la actividad legislativa presencial desató las críticas de la oposición, que exige que a partir de ahora se reanude un control efectivo al poder ejecutivo. “El primer gran desafío es todo el paquete de reformas económicas para afrontar la crisis. Rumores sobre una reforma tributaria o vender parte de Ecopetrol. Cualquiera que sea la decisión van a necesitar un Congreso muy afinado”, señala el analista político Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación. El Ejecutivo presumió de haber “impulsado leyes y reformas constitucionales que han sido vitales para el país, muchas de las cuales fueron compromisos de campaña del jefe de Estado”. Entre ellas, destacaron las normas anticorrupción o el apoyo que el Gobierno le dio al acto legislativo que estableció la cadena perpetua para violadores de niñas, niños y adolescentes.

El mandatario destacó también durante su discurso ante el Congreso la aprobación del “ingreso solidario”, una ayuda que tenía el propósito de llegar “a cerca de tres millones de hogares que nunca habían recibido apoyos del Estado” durante el confinamiento. “Ese programa lo habíamos concebido para estar vigente por tres meses y lo extendimos hasta diciembre de este año. Pero, entendiendo los retos de tantas familias, hoy, ante ustedes, materializo que estará con nosotros como mínimo hasta junio del año 2021″, prometió. Sin embargo, las fuerzas opositoras le piden ir más allá y reclaman una renta básica de emergencia.

Duque aprovechó además el aniversario de la independencia para ensalzar el trabajo de las Fuerzas Armadas, que en el último año han estado en el ojo del huracán por varios escándalos como una trama de espionaje descubierta en el seno del Ejército y varias denuncias de violaciones de menores y abusos sexuales. “Hoy exaltamos la dedicación de integrantes de la Fuerza Pública que, además de velar por la seguridad y la integridad de los colombianos, trabajan en esta pandemia con amor y entrega para salvaguardar la vida de los compatriotas. Gracias por ese patriotismo”, enfatizó el mandatario.

Su partido, el Centro Democrático, fundado por el expresidente Álvaro Uribe, continúa decidido a impugnar parte de la arquitectura constitucional que nació de los acuerdos con las FARC impulsados por Juan Manuel Santos. Por ejemplo, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). La formación tenía previsto presentar este lunes un proyecto para que los miembros de la Fuerza Pública sean juzgados en una sala especial de ese tribunal transicional y para que los magistrados de ese sistema de justicia, nacido para alentar la reconciliación, tengan que someterse a un régimen específico de incompatibilidades. Todas las reformas de la JEP, incluidas las contempladas en el pasado por el propio Duque, no han logrado por el momento salir adelante.

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