Integración, un proyecto fallido

Integración, un proyecto fallido

La región podría tener dos propuestas de nuevos bloques en próximas semanas. Analistas creen que el país debe apostar por potenciar sistemas olvidados.

De pensar hasta en crear un ejército y un banco regional, a tener dos bloques ideológicamente marcados. La integración latinoamericana atraviesa uno de los momentos más bajos de los últimos años, aunque históricamente esa ha sido la tónica.

La semana pasada, el presidente Lenín Moreno firmó el decreto denunciando definitivamente al tratado constitutivo de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y lo que falta es que los pocos países que todavía conforman este sistema conozcan la decisión ecuatoriana y esta se haga efectiva en seis meses.

Esta ruptura de Unasur hizo que aparezca una nueva propuesta de integración: el Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur), que es impulsada por los países que se quieren distanciar de los denominados bolivarianos.

El acuerdo constitutivo fue firmado en marzo pasado por los presidentes de Chile, Sebastián Piñera; Brasil, Jair Bolsonaro; Colombia, Iván Duque; Perú, Martín Vizcarra; Paraguay, Mario Abdo; Argentina, Mauricio Macri y de Ecuador. Todos estos países han ido abandonando Unasur, que se creó en 2008, por iniciativa del fallecido Hugo Chávez.

Pero la situación podría variar con el triunfo presidencial de Alberto Fernández en Argentina que, como candidato, habló de la creación de un polo progresista para América Latina. Este se podría empezar a concretar la semana entrante, cuando en Buenos Aires se reúna el Grupo de Puebla.

En esta integración se busca incluir a México. La primera visita del flamante presidente argentino fue a su homólogo Manuel López Obrador y no a su par brasileño, como ha sido una tradición. Ambos destacaron las coincidencias ideológicas y políticas que los unen. Este bloque progresista se podría completar con Uruguay, Bolivia y otras naciones de la línea socialista.

El director del Centro Latinoamericano de Estudios Políticos, Sebastián Mantilla, considera que sería un error el tratar de reeditar a la Unasur como un organismo de integración.

“Sin Brasil, sin Chile, Perú o incluso Ecuador es un bloque muy débil, pero habría que esperar a ver cómo se va perfilando Fernández en Argentina y también dependerá mucho de los resultados de las elecciones presidenciales uruguayas (previstas para el 24 de noviembre)”, dijo el analista.

¿En qué punto se debería ubicar Ecuador ante el cisma integracionista que vive la región? Por una década el país estuvo integrado a mecanismos impulsados por los países autodenominados progresistas. Con la llegada de Moreno al poder y, sobre todo de José Valencia a la Cancillería, el país ha experimentado un giro con respecto a la política exterior.

El exministro de Relaciones Exteriores, José Ayala Lasso, reconoce que la integración latinoamericana “pasa momentos difíciles” y cree que Ecuador debe volver sus ojos, sobre todo, a organismos que ya están conformados.

“Se debe potenciar a la Comunidad Andina que ha sido olvidada en los últimos años y también al Mercosur que son instancias que no se han visto influenciadas por la ideología, que se ha convertido en el mayor problema para la integración de la región”, dijo el exdiplomático a EXPRESO.

Mantilla también apunta al Mercosur, sin descuidar el impulso que se debería dar a Prosur como un espacio de integración comercial y económica, antes que política e ideológica que es de lo que se le acusa a la agonizante Unasur.

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