Hacia un verano de récord en la llegada de inmigrantes a Europa

Hacia un verano de récord en la llegada de inmigrantes a Europa

Todos los condicionantes apuntan a un verano de gran movimiento en las fronteras marítimas de la Unión Europea. Estas últimas semanas las vías migratorias se han reactivado con fuerza en el norte de África y en la costa atlántica, como demuestran las llegadas de pateras a Lampedusa, Malta, el estrecho de Gibraltar y Canarias, que multiplican ya las cifras de los mismos meses de 2020. También los naufragios aumentan: en 2020 murieron en la ruta canaria al menos 414 personas. En lo que va de año ya llevamos más de 100 y esto no ha hecho más que empezar.

¿A qué se debe este repunte de llegadas? Hay varias razones para explicar un fenómeno tan complejo como la inmigración en estos momentos. Con esas premisas, si se cumplen las previsiones de los expertos, pueden intentar alcanzar las costas europeas hasta 9,5 millones de personas que, según el UNDESA (Departamento de Asuntos Económicos y sociales de Naciones Unidas) tratarán de emigrar tanto desde África central y occidental. Sólo 100.000 de ellos son inmigrantes retornados. El resto, lo intentará por primera vez.

MEJORA DE LAS CONDICIONES MARÍTIMAS
Lo primero es la primavera, es decir, la mejora de las condiciones del mar. Las mafias lo saben y aprovechan para embarcar a todo aquel que ha pagado. Saben que, a diferencia de otros traficantes, el contrabandista de personas no va a sufrir represalias por perder la carga en el mar, al contrario que sucede con las mafias de las drogas o las armas, que sufren venganzas a veces mortales. Lo que no se puede permitir el mafioso, como reconoce el investigador periodista especializado en inmigración Giampaolo Musumeci, que ha entrevistado a decenas de traficantes de inmigrantes: "El buen traficante intenta no perder a los inmigrantes que han sido sus clientes. Tiene que mantener su reputación, Su objetivo no es usar la violencia contra ellos, sino hacerles llegar a Europa y ganar dinero". Para ello, necesitan que el mar esté en calma. Esas condiciones se dan a partir de ahora hasta finales de otoño.

VÍAS MIGRATORIAS ABIERTAS
Otra razón que explica la llegada de personas sin papeles es el entramado de vías migratorias que siguen abiertas y engrasadas, tanto la que va por la costa atlántica y alimenta la ruta canaria como aquellas que atraviesan desiertos, tanto el Sáhara hasta Libia como el Sinaí o el cuerno de África hasta Arabia. Las autoridades no son capaces de taponar estas fronteras tan porosas, donde los centinelas son muy sobornables o participan del negocio. En Agadez (Níger), una ciudad de caravanas de beduinos,el principal negocio durante siglos ha sido la inmigración y, pese a los esfuerzos policiales actuales, con enorme inversión de la Unión Europea, no ha dejado de serlo. Se producen detenciones puntuales de traficantes, como Tewelde Goitom, un etíope que torturaba a inmigrantes eritreos que ha sido condenado hace pocos días en Adis Abeba, pero la realidad es que la mayoría sigue operando con impunidad.

RUINA POR EL CORONAVIRUS
Si el Covid-19 ha desgastado las economías sólidas de los países desarrollados, su huella es aún más profunda en estados pobres. Mientras que en Europa los gobiernos han sostenido el tejido económico a base de ayudas y ERTE, la mayoría de países africanos, por ejemplo, no han gozado de ningún tipo de protección, y eso que ya venían de una precariedad total. El 12% de la economía de los países del Sahel, por ejemplo, grandes emisores de inmigración, se ha hundido por el cierre de fronteras. En Canarias era palpable esa crisis: muchos de los recién llegados de Senegal eran personas vinculadas a la pesca o al turismo. Ambos sectores se han hundido con los confinamientos y las cuarentenas. Pero la gran mayoría de esos inmigrantes del coronavirus aún están por llegar.

MAFIAS Y NEGOCIO
El tercer factor es la permisividad, cuando no la colaboración, de las autoridades de los países del sur del Mediterráneo. Libia sigue siendo un avispero sin ley donde los señores de la guerra hacen negocio con los inmigrantes que tratan de cruzar hacia Europa. Eso no ha cambiado. Abd al-Rahman Milad, más conocido por su sobrenombre de Bija, es uno de ellos, y el mejor ejemplo de lo que es hoy el antiguo territorio de Gadafi. Desde su base de Zawiya, a 45 kilómetros de Trípoli, ha embarcado a decenas de miles de personas hacia Italia como traficante, luego los ha detenido con sus patrulleras (cedidas por la Unión Europea) como jefe de guardacostas para seguir sacándoles el dinero por medio de la tortura y el secuestro. Este periodista ha entrevistado a inmigrantes nigerianas torturadas en sus centros de detención para conseguir rescates de sus familias a cambio de una liberación. Lo más curioso es que Abd al-Rahman Milad, también acusado por el Consejo de Seguridad de la ONU de hundir embarcaciones de inmigrantes en alta mar, fue detenido por el Gobierno libio (o lo que queda de él) a finales de 2020, pero ya ha sido liberado y ha vuelto a sus antiguas actividades, es decir, embarcar inmigrantes tras torturarlos y extorsionar a sus familias.

PRESIÓN POLÍTICA
La siguiente razón es política. Ya lo comprobamos en 2020 con Marruecos. Una mala relación con Rabat conduce a una relajación de su vigilancia costera, lo que supone una invitación a miles de jóvenes marroquíes sin perspectivas laborales en su país. En la zona del cabo Bojador, en el Sáhara Occidental controlada por la monarquía de Mohamed VI, la salida de pateras a plena luz del día fue una constante durante el verano y el otoño de 2020 hacia las costas canarias. La relación con Rabat no ha mejorado a pesar de las visitas del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, por lo que los expertos no esperan que esa mentalidad cambie.Además, con la inmigración, Marruecos se quita miles de jóvenes sin empleo que pueden incendiarle las calles, como ya sucede por ejemplo en la zona del Rif. Rabat pide mucho más dinero a la UE, pero Bruselas no está dispuesta a pagar esas cantidades de momento, aunque la oferta de los 27 irá al alza. Cerca de 23.500 inmigrantes llegaron a Canarias el año pasado, un 880% más que en 2019. La mayoría procedían de Marruecos. Si nada cambia, este año las cifras serán mayores.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino