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Guido Manini Ríos: crónica de una salida más que esperada en el Ejército

Guido Manini Ríos: crónica de una salida más que esperada en el Ejército

Tabaré Vázquez eligió como nuevo comandante en jefe del Ejército a José González

Fue el primer acto público del presidente Tabaré Vázquez en 2019. El 1° de febrero asumió el nuevo comandante en jefe de la Fuerza Aérea y allí estuvo toda la plana mayor castrense. Guido Manini Ríos Stratta fue uno de los últimos jerarcas militares en llegar. Eran las 9 de la mañana en la Base Aérea de Boiso Lanza, en Mendoza. El general se ubicó en el palco oficial, visiblemente con sueño. “Mira, ese es Manini Ríos”, le dijo un periodista que cubría el evento a su compañero reportero gráfico. “Hacé esa toma porque de seguro la vamos a usar el día que Vázquez lo destituya”, le acotó.

Su vaticinio no era ninguna proyección rebuscada. Se trataba de un comentario que -en voz baja- hacían militares, y jerarcas del gobierno. También varios dirigentes de la oposición que sostenían que, tarde o temprano, Manini Ríos dejaría su cargo.

Y esto ocurrió ayer al mediodía. En el fútbol una tarjeta amarilla es advertencia. Si viene una segunda lleva a la tarjeta roja: expulsión. Pero en el actual gobierno de Vázquez eso se demoró un poco más. El comandante en jefe ya había recibido dos advertencias y sanciones por parte del gobierno. La tercera fue la que lo sacó de su cargo por la vía de la destitución.

La primera advertencia fue en mayo de 2017. En el día del aniversario del Ejército el comandante hizo consideraciones políticas sobre la reforma de la llamada “Caja Militar”. Vázquez dispuso medidas “administrativas y disciplinarias” para Manini amparándose en la Constitución de la República.

Pero este tipo de advertencia no son más que anotaciones en su legajo militar, o “rezongos” de palabra por parte del ministro de Defensa. Pasó todo el 2017, y el 2018 y las diferencias entre el gobierno del Frente Amplio y los militares por las reformas que el Ejecutivo pretendía impulsar en su régimen de retiro tensaron las relaciones.

La siguiente sanción sí fue más dura. En setiembre de 2018 el jefe de Estado ordenó 30 días de arresto a rigor para la máxima autoridad del Ejército. El motivo: Manini Ríos acusó de mentir, al ministro de Trabajo, Ernesto Murro. Lo hizo indirectamente en una entrevista con Océano FM.

“Murro no está bien informado respecto a sus efectos (de la reforma). No le puedo atribuir de ninguna manera al ministro mala fe ni puedo ni siquiera creer, y no lo creo, que mienta a sabiendas”, dijo en “Todo Pasa”.

No se recuerda una sanción de este tipo en el actual período democrático. Sí Vázquez ya había dispuesto una destitución en su primer mandato cuando cesó en 2006 a comandante en Jefe del Ejército, Carlos Díaz, por una reunión que había mantenido con el expresidente Julio María Sanguinetti.

En el cierre del año pasado varios dirigentes del Frente Amplio sostenían que a Manini se lo debía haber cesado en ese momento. Sin embargo dos fuentes de la Presidencia aclararon a El País que entendían que Manini estaba “tirando de la piola” para buscar esa decisión y convertirse en “víctima”.

Por esos días Vázquez salió a la opinión pública a explicar la fuerte sanción, argumentan- do que la autoridad militar se había extralimitado en sus declaraciones. A pesar de eso aclaró que mantenía la confianza en él porque había actuado “de buena fe”.

La sanción no hizo otra cosa que alinear a la tropa detrás de la figura de Manini. La sanción la recibió fuera del país, y varios efectivos retirados intentaron organizar una caravana de recibimiento en su apoyo. Esa movida fue desarticulada por el propio Manini desde México.

Pero su figura unificó a todas las fuerzas que lo ven como el mayor líder desde que volvió la democracia. “Es el general con mayor prestigio de 1985 a la fecha. Es respetado por todos. Sin exclusiones. Es nuestro comandante. No hay nadie que se le asemeje al prestigio y rectitud de este hombre”, dijo sobre final del 2018 a El País el presidente del Centro Militar, Carlos Silva.

Desde la última sanción a hoy Manini, tuvo acciones que molestaron al gobierno. Desde editoriales en la publicación oficial del Ejército, opinando que “nada ni nadie” los va a apartar de su misión, hasta un saludo de fin de año a sus subalternos en Twitter hablando de los “bajos salarios” y de la “acción de los mercaderes del odio”.

Incluso participó de la toma de mando del actual presidente brasileño, Jair Bolsonaro, cuya eventual nominación había sido cuestionada por el canciller Rodolfo Nin Novoa antes de las elecciones.

El martes 12 fue su último día como máxima autoridad del Ejército. Vázquez lo convocó a la residencia de Suárez y Reyes. El comandante había cuestionado fallos judiciales vinculados al pasado reciente. La charla fue corta y al grano. El jefe de Estado le informó que había resuelto destituirlo y explicó sus razones. 

Ahora Manini Ríos pasó a retiro y tiene las manos libres para iniciar una carrera política partidaria. Sin embargo para eso esperará un tiempo, aunque el tema está firme en su cabeza.

Su esposa, Irene Moreira -edila de Artigas por el sector del Partido Nacional que impulsó la candidatura de Luis Lacalle Pou: la lista 404- lo ha apoyado en su carrera. Incluso lo alentó en la última sanción del gobierno

“Siempre junto a ti... en los buenos momentos y en los otros... con salud o sin ella... pero siempre a tu lado como el primer día”, escribió Moreira el en su cuenta de Twitter el 17 de setiembre al conocerse la sanción. Ayer solo compartió la entrevista donde Manini admite no descartar la carrera política.

Vázquez ya designó al sustituto. Será José González quien fue asesor de la exministra de Defensa Azucena Berrutti, en el primer gobierno de Vázquez. 
Fuentes oficiales aseguraron que el futuro comandante no integra ninguna de las logias dentro del Ejército (Masonería y Tenientes de Artigas).

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