Frente diplomático contra Moscú

Frente diplomático contra Moscú

Praga recibe apoyo aliado tras expulsar a 20 rusos por un sabotaje en el 2014

El de Estados Unidos no es el único Gobierno dispuesto a castigar al Kremlin por sus más que sospechosas acciones de los últimos años. La República Checa anunció el sábado por la noche la expulsión de 18 diplomáticos rusos, a los que acusa de estar involucrados en la explosión de un almacén de municiones en el 2014. Al mismo tiempo, la policía del país centroeuropeo lanzó un aviso de busca y captura contra los dos ciudadanos rusos acusados de intentar matar en el 2018 al doble espía ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia en el Reino Unido.

Según las autoridades de Praga, los 18 diplomáticos son agentes encubiertos. Gracias a su tapadera, habrían proporcionado apoyo a un equipo de la inteligencia militar rusa, el GRU, a quien el Gobierno checo vincula a la explosión ocurrida hace siete años y que costó la vida a dos personas.

El primer ministro checo, Andrej Babis, aseguró que la expulsión se basa en las “pruebas claras” que posee su Gobierno de la implicación del GRU en la explosión. “Tenemos buenas razones para sospechar la implicación de oficiales del GRU de la unidad 29155 en la explosión del almacén de municiones de Vrbetice”, situado a 300 kilómetros al este de Praga, explicó Babis.

Desde Moscú, el Gobierno ruso dijo que las acusaciones son “absurdas” y no tienen fundamento. El Ministerio de Exteriores aseguró que el paso tendría consecuencias. “Praga es perfectamente consciente de lo que viene después de semejante truco de magia”, dijo este domingo su portavoz, María Zajárova. Poco después, Rusia anunciaba la expulsión de 20 diplomáticos checos, que deben abandonar hoy el país.

La explosión se produjo el 16 de octubre del 2014 cerca de Vrbetice. Se destruyeron 50 toneladas de municiones almacenadas y hubo dos muertos. Dos meses después, se produjo en el mismo lugar una segunda explosión de 13 toneladas de municiones.

Estados Unidos, el Reino Unido, la OTAN y la vecina Polonia mostraron su total apoyo a la decisión del Gobierno checo.

Para el senador ruso Vladímir Zhabárov, vicepresidente de la comisión de Exteriores del Consejo de la Federación (Cámara Alta), la acusación es “absurda”. “¡Podrían haberse acordado también de 1914! Es una tontería. Rusia no tiene otra cosa que hacer salvo explotar un almacén de no sé qué. Nunca hemos visto en absoluto a la República Checa como un enemigo”, aseguró a la agencia Interfax.

EL caso del espía skripal
La ‘pista rusa’ une el ataque con Novichok de Salisbury y la explosión de un arsenal checo
Como parte del anuncio del Gobierno checo, la policía del país informó que está buscando a dos agentes rusos que suelen utilizar varios pasaportes, en algunos de los cuales son identificados como Alexánder Petrov y Ruslán Boshírov. Ambos estaban en territorio checo en octubre del 2014, y habrían entrado en el país utilizando una identidad tayika y moldava.

Los nombres coinciden con los dos hombres a los que la autori­dades del Reino Unido atribuyen el intento de asesinar al espía doble Serguéi Skripal y su hija Yulia en marzo de 2018, cuando se encontraban en la ciudad británica de Salisbury, con el agente ner­vioso Novichok, de fabricación soviética.

El grupo de investigación Bellingcat identificó a esos hombres como Alexánder Mishkin y Anatoli Chepiga, y dijo que ambos pertenecían a la unidad 29155 del GRU. Rusia negó cualquier relación con el envenenamiento, pero el incidente derivó en un intercambio de sanciones que supuso la vuelta a casa de unos 300 diplomáticos.

“El Reino Unido mantiene un apoyo completo a nuestros aliados checos, que han expuesto hasta dónde puede llegar el GRU en sus intentos de llevar a cabo sus peligrosas y malignas operaciones”, dijo en Twitter el secretario de Exteriores británico, Dominic Raab. Según la revista checa Respekt , las municiones y armas destruidas hace siete años tenían como destino Ucrania, cuyo Gobierno está en guerra con los rebeldes prorrusos del este del país. El comerciante de armas búlgaro Emilian Gebrev era, según la publicación, el encargado de organizar el acuerdo. Las autoridades de Bulgaria vincularon a la unidad 29155 con un ataque sufrido por Gebrev en el 2015. En enero del 2019 acusaron de esos hechos a tres ciudadanos rusos, incluido un alto oficial del GRU.

El intercambio de advertencias y expulsiones diplomáticos con Rusia se produce en un momento de gran tensión en el este de Ucrania, lo que ha llevado a temer a sus socios occidentales que Rusia quiera repetir el escenario del 2014, cuando se anexionó la península de Crimea y luego dio apoyo a los separatistas prorrusos de Donetsk y Luhansk. La del Donbass, nombre que recibe la región formada por esas provincias ucranianas, es la única guerra activa en Europa. Según la ONU, en estos siete años han muerto más de 13.000 personas.

La expulsión de los diplomá­ticos se produce varios días después de que EE.UU. anunciase nuevas sanciones contra Rusia por sus acciones de ciberespio­naje e injerencia en las elecciones presidenciales. Además de restringir la compra de deuda soberana rusa y de aplicar sanciones a empresas y personas físicas, Washington incluyó la expulsión de diez diplomáticos. Moscú ­respondió echando al mismo número de diplomáticos estadounidenses.

Dimitri Novikov, vicepresidente de la comisión de Exteriores de la Duma, vinculó la expulsión decretada por Praga a la decisión de la Casa Blanca. “La situación en los círculos diplomáticos europeos es muy mala: hay un efecto carrera, a ver quién es el primero en jurar fidelidad al nuevo equipo de Washington”, aseguró.

Represalia
Moscú dice que las acusaciones son “absurdas” y responde echando a 20 checos
Es de la misma opinión Zhabárov, quien cree que la República Checa expulsó a los diplomáticos rusos porque “los estadounidenses pidieron continuar esta línea”, y señaló que antes fue Polonia. “Veamos quién es el siguiente”, apuntó.

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