Francia logra que la OTAN se cuestione qué rumbo debe tomar

Francia logra que la OTAN se cuestione qué rumbo debe tomar

Macron, que ve a la Alianza en “muerte cerebral”, expone hoy sus propuestas

“Usted está acostumbrado a recibir el vapuleo del presidente norteamericano, pero ahora ha recibido el del presidente francés”, le comentaron ayer al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien ciertamente se ha encontrado con un inesperado obstáculo en su misión al frente de la Alianza Atlántica. Las declaraciones de Emmanuel Macron a la revista The Economist , en las que diagnosticó a la OTAN una “muerte cerebral”, provocaron “conmoción” en la sede atlántica, según indican fuentes diplomáticas.

Fue una provocación en toda regla que ha recibido duras críticas y ningún apoyo público, pero que ha conseguido cambiar el debate en la Alianza Atlántica. Si hasta el momento, bajo el impulso de Trump, todo giraba alrededor del gasto en defensa de los socios europeos, ahora hay una discusión sobre el funcionamiento de la OTAN.

Modificar el rumbo

Macron lanzó la provocación y hoy, en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores, se espera que su representante, Jean-Yves Le Drian, exponga las propuestas de cómo corregir el rumbo. Además, la próxima semana Stoltenberg irá a París a entrevistarse con el presidente francés. La mejor manera de resolver diferencias “es sentarse, discutirlas y comprender totalmente los mensajes y las motivaciones”, declaró el secretario general antes de volver a su mensaje habitual de defensa cerrada del funcionamiento de la organización. “Debemos reforzar a la Alianza, no debilitarla”, dijo, advirtiendo que todos van a perder si se debilita el vínculo transatlántico.

“Si distanciamos a Europa de Estados Unidos, debilitamos a la OTAN, pero también dividimos a Europa y la debilitamos”, sentenció Stoltenberg.

En este tema, el bimotor europeo no carbura adecuadamente, como se comprueba con la respuesta inmediata de Berlín desmarcándose del alarmismo de Macron. Francia está muy sola.

EN PÚBLICO

Alemania y los países del este critican la postura francesa, y nadie la defiende

El presidente francés “se pasó de frenada en su crítica, pero es necesario tomar decisiones”, dijeron fuentes diplomáticas atlánticas, añadiendo que “esta casa debe cambiar como cambia el mundo”. Las mismas fuentes consideran que Macron eligió cuidadosamente el momento de lanzar su provocación, y que lo que pretende es marcar la discusión política de la cumbre de la OTAN del 3 de diciembre en Londres. Que lo que se debata no sea sólo el compromiso de los aliados europeos, sino también el de Estados Unidos, lo que supondría un cambio radical en la discusión.

Visto desde el otro lado de Bruselas, desde la Unión Europea, en privado muchos interlocutores dan parte de razón a Macron. Coinciden en que sus declaraciones “no ayudan a un debate sereno, pero algo de verdad contienen”. Recuerdan que hace unos años nadie pensaba que Estados Unidos pudiera cuestionar el artículo 5, el que garantiza la protección mutua. Sin embargo, todo el mundo es muy consciente de que los europeos solos no tienen capacidad para defenderse y algunos piensan que en el futuro, si no hay reacción, perderán toda relevancia.

Todo empezó con Trump

El cuestionamiento de la OTAN empezó con la actual administración norteamericana. Ya el Trump candidato puso en duda que la protección de los aliados estuviera automáticamente garantizada, supeditándola a la participación económica de cada país. Elegido presidente, ha mantenido siempre una posición tibia en defensa de este principio fundamental. Más recientemente se añadió la deriva turca, un aliado que compra armamento a Rusia y que, sin consultar, emprende actuaciones en zonas de interés para sus aliados, como fue en el caso de la operación militar en Siria. Son tiempos revueltos en la OTAN.

Hoy, la reunión de ministros de Asuntos Exteriores servirá para preparar la cumbre de Londres de diciembre, una reunión que muchos aliados europeos no querían, vista la experiencia de la de Bruselas en julio de 2018, protagonizada por los desplantes y las críticas de Donald Trump. “Es como la porcelana de la abuela, nadie la quiere sacar porque cada vez se rompe una taza”, indican algunas fuentes. Pues bien, habrá cumbre, con riesgo para la porcelana, y con discusión sobre el papel de la organización. Será una reunión breve, una sola sesión, pero que parece que estará cargada de contenido.

Sin embargo, conseguir situar el tema en la agenda tiene un precio alto para Francia. Los apoyos que le han llegado son en privado mientras que, en público, las críticas han sido duras. Por supuesto, las de los países del este, como el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, que manifestó que las críticas de Macron al principio de la defensa mutua “debilitan nuestra seguridad y amenazan el futuro de la Unión y el de la OTAN”, añadiendo que su país defenderá la alianza entre Europa y Estados Unidos. También la embajadora norteamericana en la OTAN salió ayer en defensa de la vigencia del artículo 5, sobre el que Macron expresó dudas de que siguiera teniendo la fortaleza de otras épocas.

EN PRIVADO

“La organización debe cambiar como cambia el mundo”, admiten en Bruselas

 

“Una cosa es segura, Estados Unidos continúa comprometido a favor del artículo, es una de nuestras fuerzas”, dijo Kay Bailey Hutchison.

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