Fenómeno argentino: venta de tecnología en ciudades turísticas crece 5 veces más que en el resto de Chile

Fenómeno argentino: venta de tecnología en ciudades turísticas crece 5 veces más que en el resto de Chile

Si las primeras 15 semanas de 2015 las zonas preferidas por los vecinos comercializaban 303.771 unidades de TV, smartphones y notebooks, dos años después esa cifra es 27% superior, un alza que es cinco veces el avance de 5,5% que han experimentado las mismas categorías en otras ciudades de Chile. Según datos de GfK, las áreas turísticas han vendido a abril US$110 mills. en tecnología, un 52% más que en 2015.

La desaceleración económica del país ha tenido un ingrediente particular que para algunos resulta incomprensible. Si tradicionalmente eran los bienes no durables los que sostenían el consumo en períodos de baja actividad, dado que el alimento, por ejemplo, era algo impostergable, hoy la realidad es diferente: son los bienes durables los que están tirando el carro. Bien lo dijo el Banco Central en su último IPoM: “La actividad del primer trimestre tuvo un crecimiento anual casi nulo (…) En contraposición, el consumo muestra una evolución más estable, impulsado por el significativo crecimiento de la demanda por bienes durables, el que ha compensado el desempeño más acotado de sus otros componentes”. Es que, según datos del instituto emisor, mientras que en el primer trimestre los bienes no durables crecían a tasas de 1,5%, los durables se expandían a niveles de dos dígitos (10,2%). El fenómeno, si bien aún está en análisis, parece tener, a grandes rasgos, una explicación: nuestros vecinos argentinos.

Desde que Mauricio Macri asumió la presidencia del país trasandino a fines de 2015, la llegada de argentinos comenzó a multiplicarse. La liberación del dólar, hizo que en 2016 el arribo de los vecinos creciera 49%, la tasa más alta desde que se tenga registro, según datos de Sernatur. Mientras que durante este verano el alza fue de 28,9%. Sólo en enero el avance llegó a 46%. Y el comercio, evidentemente, fue el más favorecido. La diferencia de precios -que según el Observatorio Económico de la Asociación de Comercio de Neuquén promedia un 60%- hizo que los argentinos cruzaran la frontera para llevarse todo a su paso. ¿Lo más apetecido? La tecnología.

Tal es así, que las ciudades turísticas que antes poco y nada pesaban en materia de venta de artículos electrónicos, desde hace dos años se han expandido fuerte en la comercialización de celulares, televisores y notebooks. Así se desprende de un reporte elaborado por GfK que detalla que si a comienzos de 2015 las ciudades de Iquique, La Serena, Los Andes, Viña del Mar, Osorno, Puerto Montt y la zona de Providencia -donde está el mall Costanera Center- vendían 303.771 unidades de pantallas plana, smartphones y notebooks, lo que se traducía en US$72 millones, durante las 15 primeras semanas de 2017, la misma muestra comercializó 385.828 unidades y US$110 millones, es decir, un 27% y un 52% más respectivamente (ver infografía). Alza más de cinco veces superior al incremento de 5,5% reportado en igual lapso por las otras ciudades del país en cuanto a unidades vendidas. Si se toma el promedio nacional, el avance fue de 8,6%.

En valor, el alza de las zonas turísticas fue más del doble del 19% que creció el resto de las ciudades. La media nacional, alcanzó el 25%.

Comparando las 15 primeras semanas de 2017 versus igual período de 2016, el avance es más acotado, pero de todas formas considerable: 12,6% en unidades, el doble del 6,6% que crecen las zonas “no argentinizadas”; y 23,4% en valor versus un 15,9% del resto de Chile.

“Este incremento responde básicamente al fenómeno argentino”, señala el Retail Manager de GfK, Juan Carlos Montes. Asegura que en enero, por ejemplo, estas ciudades y zonas llegaron a representar el 25% del total de las ventas de electro, porcentaje inédito y que dice relación con que es justamente el mes en que los vecinos cruzan la cordillera. Hace dos años, la incidencia de esas mismas áreas durante el primer mes del año ascendía a sólo al 18%.

Y es justamente Viña del Mar -el lugar preferido por los argentinos para veranear en Chile- y Providencia, por el mall Costanera Center, donde más unidades se han comercializado entre las ciudades consignadas por la muestra de GfK. Durante las primeras 15 semanas de 2017 -que abarcan hasta Semana Santa- Viña vendió más de 87 mil unidades de pantallas plana, celulares y notebooks. En Providencia, en tanto, se enajenaron más de 90.000 productos, 75% más que hace dos años, y 25% superior a igual lapso de 2016.

En monto, la expansión es aún mayor: 78,8% en los últimos dos años en Providencia, totalizando US$35 millones a mediados de abril. Es que los argentinos no vienen por productos básicos; apuestan por la alta gama.

Tecnología de mayor valor

“El ticket promedio en las ciudades donde ellos vienen es bastante más alto que en el resto de las ciudades”, señala Juan Carlos Montes. Es que los argentinos llegan con dinero. Así, si en las ciudades no argentinizadas el promedio de artículos electrónicos costaba US$334 en Semana Santa, en las áreas turísticas alcanzó los US$360, un 8% más. En enero, la distancia era superior al 10%. Y la diferencia se intensifica dependiendo de la categoría, donde la máxima parece ser menor tamaño para trasladar una mayor cantidad.

Un 65% de la tecnología adquirida por los trasandinos a abril de 2017 dice relación con celulares. Durante las 15 primeras semanas del año, las ciudades turísticas vendieron más de 252.000 aparatos móviles, liderando por lejos la comercialización de tecnología. En segundo lugar, se ubicaron las pantallas plana (74.800), y luego los notebooks, con 58.567 unidades.

En todas las categorías, el promedio de los precios (calculado unidades vendidas versus valor total) fue superior al resto de las ciudades. La media en smartphones llegó a los US$178, un 24% más que el resto de las zonas. En televisores, el precio fue de US$401 frente a US$366 en las demás áreas “no argentinizadas”. Aún más, en Providencia la media en pantallas plana llegó a los US$517 en Semana Santa. En notebooks, la relación fue de US$502 versus US$492. Es que los vecinos apuestan por lo premium. De hecho, según señalan en GfK es en ese nivel donde se ven las mayores diferencias de precio con su país, donde la distancias entre valores puede incluso ser de cuatro veces. “Un teléfono que acá cuesta $200 mil, allá puede valer $800 mil”, destacan. Y es ahí donde el comercio trasandino no puede competir. A marzo, ya habían cerrado 400 locales sólo en Mendoza, mientras los comerciantes tomaban medidas desesperadas. Para esta semana estaba prevista la firma de un acuerdo entre la Cámara de Tarjetas de Crédito y Compra trasandina y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa para autorizar a pymes de 75 pasos fronterizos a vender con 12 cuotas sin intereses desde el 7 de julio al 6 de enero de 2018. Todo, para contener un fenómeno que tiene hoy a Chile como el Miami de Sudamérica.

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