Expectación internacional ante la gran iniciativa europea que anunciarán hoy Macron y Merkel

Expectación internacional ante la gran iniciativa europea que anunciarán hoy Macron y Merkel

El presidente de Francia y la canciller debatirán sobre transición ecológica, soberanía industrial y recuperación económica.

Gran expectación internacional ante la iniciativa común de la canciller Angela Merkel y el presidente Emmanuel Macron sobre sanidad, relanzamiento económico y soberanía industrial de Europa.

Tras un laborioso proceso de concertación previa, al margen del laberinto diplomático de la Unión Europea (UE), Merkel y Macron sostendrán una videoconferencia a partir de las 15:30 horas de este lunes.

Hora y media más tarde, hacia las 17:00 horas, sostendrán una rueda de prensa para dar a conocer una iniciativa bilateral que, presumiblemente, debiera someterse más tarde al conjunto de los aliados miembros de la UE.

Iniciativa «ambiciosa»
Según el Elíseo, se trataría de una iniciativa «ambiciosa», que debiera ser una síntesis franco alemana en terrenos estratégicos, sanidad, relanzamiento económico, transición ecológica y soberanía industrial.

Pudiera tratarse, de una intento franco-alemán de sacar a la UE del «mar de los sargazos», donde se encuentra encallada y paralizada, víctima de numerosas tensiones y divisiones, norte / sur y este / oeste.

Resistencia del norte
Ante la gran crisis económica que se avecina, los países del norte de la UE se han resistido a las peticiones de Italia, España y Francia, reclamando un «fondo económico común» para evitar el «hundimiento» del proyecto histórico de la construcción política de Europa. Se espera de la pareja Merkel - Macron una respuesta a la altura de la crisis temida.

Ante las tensiones políticas continentales, este y oeste de la UE se han dividido ante las tentaciones autoritarias de varios regímenes «iliberales» (Hungría y Polonia). Se presta a París y Bonn la búsqueda de una proyecto democrático común.

Ante la gran crisis larvada de las relaciones trasatlánticas, el dúo Merkel - Macron parece proponerse reconstruir un proyecto europeo de «soberanía industrial y militar».

Hasta 1,5 billones de euros
La Comisión Europea (CE) está trabajando en un plan detallado para el programa de estímulo económico que movilizará hasta 1,5 billones de euros, que se cargará al presupuesto de siete años desde 2021 hasta 2027 y resulta controvertido, no solo entre los Estados miembros, sino también dentro de la CE. En una conversación con los líderes del grupo del Parlamento Europeo (PE), Von der Leyen ha dicho que tiene en mente alrededor de siete veces el presupuesto anual de la UE y que debe distribuirse a través de los programas existentes. El principal problema es definir de dónde va a salir el dinero para ese fondo. La Comisión quiere pedir prestado dinero en los mercados financieros, bonos con vencimientos muy largos, pero el gobierno de Berlín quiere limitar los riesgos de responsabilidad para Alemania.

La canciller Angela Merkel ya ha ofrecido «una aportación sustancialmente mayor al presupuesto de la UE» como un signo de solidaridad con el sur de Europa, aunque después de la reciente decisión del Tribunal Constitucional (TC) sobre la compra de bonos del BCE, la política alemana está volviendo a analizar esta cuestión. Y además está pendiente el punto más delicado: la discusión de cómo el fondo gastará los miles de millones y los criterios para distribuir el dinero. Todos los países están experimentando fuertes recesiones económicas y hay división sobre los canales por los que debería fluir el líquido: como préstamos que deben devolverse o como transferencias de los países más ricos a países del sur. Esta última disyuntiva es causa de una intensa diplomacia telefónica entre las capitales y Bruselas.

Berlín juega un papel central, porque Alemania probablemente asumirá la principal carga, tanto en términos de depósitos como de garantías para el fondo. Actualmente, Alemania aporta un poco menos de una cuarta parte al presupuesto de la UE. París y Roma quieren que la ayuda financiera del fondo vaya principalmente a los países del sur, particularmente afectados por la pandemia, y que las ayudas fluyan principalmente como transferencias entregadas por la Comisión. Lo que se discute son los porcentajes en los que se repartirá el fondo en esas dos bandejas. Macron y Conte lideran una coalición que incluye a Italia, Portugal, Grecia, Chipre y España. «Originalmente tenían esperanzas de encontrar un número medio de dos dígitos de Estados miembros que apoyasen las demandas», dice un diplomático en Bruselas, «pero obviamente eso no ha funcionado».

Esto se debe principalmente al hecho de que los países de Europa Central y Oriental tienen sus propias ideas sobre cómo se debe distribuir el dinero. «¿Qué el dinero debería fluir principalmente hacia el sur? ¡No con nosotros!», dice un diplomático de uno de los más jóvenes miembros de la UE, que actualmente obtiene una gran cantidad de dinero de los fondos europeos agrícolas y regionales y que temen que empeoren si el dinero del programa de estímulo económico se distribuye de acuerdo con las nuevas reglas. A los países de Europa Central y Oriental les preocupa además en que el interés sobre la deuda que genere la Comisión se transfiera a los presupuestos.

Inquietud en Bruselas
En Bruselas, inquieta que los países miembros de la UE estén lanzando ayudas nacionales de muy distinto calado, lo que podría ocasionar que unos países salgan de esta crisis reforzados mientras otros terminen muy debilitados, lo que tendría graves consecuencias en el proceso de cohesión europea. Margrethe Vestager, vicepresidenta de la Comisión, está preocupada por las «enormes diferencias» en las ayudas estatales para contrarrestar los efectos de la crisis sanitaria sobre la economía, «lo que distorsiona la competencia en el mercado interior y ralentiza la recuperación económica».

El PE está ejerciendo en este sentido una gran presión sobre Berlín. «La propuesta actualizada para el presupuesto europeo no debe ser a expensas de otros programas de la UE», advierte el diputado verde alemán Rasmus Andresen, «no puede ser que el presupuesto se aumente durante los primeros dos años y luego se reduzca nuevamente. Simplemente empujar dinero de un lado a otro es algo que el Parlamento no hará». Moritz Körner, eurodiputado del Partido Liberal (FDP), teme que los miles de millones del paquete de estímulo europeo puedan utilizarse principalmente para apoyar a los sectores tradicionales. «El dinero del fondo de reconstrucción debe invertirse en campos orientados al futuro, como la digitalización o las tecnologías de protección ambiental. De lo contrario, los miles de millones no harán nada a largo plazo». Antes de las vacaciones de verano, habrá una cumbre en la que los jefes de estado y de gobierno deberían discutir todo esto, según los planes de la Comisión, lo que sugiere que todavía quedan meses antes de lograr algún acuerdo y ver en acción el plan de estímulo europeo.

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